viernes, 23 de marzo de 2012

Apuntes para la construcción de partidos comunales Una Alternativa de participación política desde la Base

Apuntes para la construcción de partidos comunales
Una Alternativa de participación política desde la Base.
Por Alfredo Cerpa
Nuevamente nos acercamos a elecciones Municipales. Nuevamente nos encontramos ante la eterna disyuntiva, por quien votar cuando no existen candidatos ni partidos que nos representen.
Sin embargo esta vez la disyuntiva se nos presenta desdibujada, confusa por el rechazo transversal que la ciudadanía mantiene con la clase dirigente. Un gobierno con mas de 60% de desaprobación y una oposición (Concertación) con menos de 14 % de apoyo hace mas dramática la decisión de optar por alguna cascara de partido.
Pero, si todos los partidos son rechazados; ¿no será hora de votar por nosotros?.
Los apuntes que a continuación les presento fueron escrito en septiembre del 2007, aun así espero que ayude a la discusión, como una visión mas entre muchas otras, intentando aportar a resolver por el lado de las bases la disyuntiva actual.

I.PARTE.
INTRODUCCION.-
Escribimos estos apuntes para las organizaciones sociales y populares existentes su dirigencia y militancia. Para los dirigentes sociales desvinculados de sus organizaciones pero que ven y sienten la necesidad de reconstruir las redes sociales que una vez tuvimos y que fueron el sostén real de la lucha por la democracia. Lo escribimos para sugerir la construcción de partidos Comunales o municipales. (1)
Estamos seguro que compartiremos el diagnostico político general en estos apuntes, porque existe un consenso por parte de los sectores excluidos sobre la realidad del país y de la política. Pero no nos queremos quedar solamente en eso, más bien, queremos avanzar formas y caminos de cambios que ojala compartamos y llevemos adelante.
Enfrentamos este trabajo tratando de ayudar y ayudarnos desde el punto de las sugerencias, ideas, conceptos y métodos organizativos, para que líderes sociales y populares nuevos y pasados, lo lleven delante de forma independiente en sus Comunas.
Es un llamado a la participación y construcción de un partido local. Partido construido a partir de las organizaciones sociales y populares de la comuna. Es cierto que este llamado surge en momentos que somos bañados por llamados de unidad súper estructurales y puede parecer uno mas. Sin embargo este llamado mantiene una diferencia conceptual con el resto de los llamados a los cuales hemos sido convocados. Es un llamado de la base para la base. Es un llamado desde la base a construir para ellas mismas y no a adherir a algo pre-establecido.
Los líderes naturales de las comunas y sus organizaciones de base, por mucho tiempo han sido desplazados por los partidos nacionales o con pretensiones nacionales a niveles de meros espectadores y apoyos que les ha permitido vaciar las organizaciones sociales de su rol natural hasta dejarlas sin vida ni objetivos concretos a perseguir.
Nosotros, con este llamado queremos aportar a revertir y devolver el rol natural que una vez tuvo la organización social y popular, pero además agregarle un nuevo contenido político.
Los apuntes sin embargo no son una guía de como se debe hacer o crear tal partido comunal. Son más bien sugerencias y análisis para comenzar la conversación desde un punto base, las cuales en medio y producto del dialogo pueden ser descartadas todas o algunas de ellas, para ser remplazadas por otras que se ajusten mejor a sus propias realidades y la de sus Comunas.
La primera parte que podríamos llamar la parte diagnostico político. Trata fundamentalmente de la necesidad de una organización diferente tomando en cuenta la realidad política nacional y local. La segunda, que podríamos llamar organizativa, es casi enteramente sugerencias, o puntos a tomar en cuenta.
Si las organizaciones sociales y populares existentes y las que debemos formar o reconstruir y los lideres e interesados en el desarrollo de las comunas desde el enfoque de la base, tomaran para si estos apuntes, lo harán desde una perspectiva totalmente libre, donde todas y todos juntos comenzamos una vez más nuestro caminar como actores de la realidad, de manera democrática e inclusiva, sin nada preestablecido de antemano otra cosa que no sea la necesidad de tomar nuestro destino en nuestras propias manos.
Esto que presentamos como apuntes, tienen como objetivo fundamental, crear las bases para iniciar un proceso discusión dentro de las organizaciones sociales con el objetivo de crear partidos o movimientos comunales o municipales.
Partido o movimiento organizado a partir de una mirada y pilar fundamental: las organizaciones sociales comunales todas, sin distinción de tamaños o de objetivos que puedan albergar. Siempre y cuando estos, apunten a la igualdad, solidaridad, bienestar común, desarrollo, igualdad de género, justicia social y engrandecimiento de las comunas. Para de esta forma organizados, con una verdadera agenda de necesidades y soluciones surgidas mediante la discusión respetuosa y democrática de la organización social y popular misma, intentar tomar a través de la participación electoral democrática, el control ejecutivo de la Comuna.
Esta propuesta de partido comunal busca entregar mediante la ampliación concreta de la democracia, un nuevo rol y poder a la organización social y popular, como así mismo, entregar a la Comuna o municipalidad un rol más ajustado a la realidad del siglo 21.
Las organizaciones sociales y populares de hoy, por contar con instrumentos de la tecnología moderna, tal cual el internet como herramienta investigativa, son o pueden llegar a ser conocedoras y extremadamente educadas de los temas en que se organizan, que las eleva del rol puramente activista o de denuncia, a un rol formulador de soluciones con capacidad de acción concreta en los problemas que quieren solucionar. Relación, que la realidad actual de la política no les entrega o les niega.
La propuesta obviamente se presenta inmensa inédita e histórica para Chile. Inmensa e histórica, porque trata de inspirar a un salto necesario y urgente: la organización política partidaria, para las organizaciones sociales locales que nunca han tenido o asumido ese rol. Que organizándose a partir de su entorno inmediato, sin perder su independencia ni campo de acción, intentan mediante este salto organizativo, el objetivo de tomar en sus manos, el control ejecutivo de sus comunas.
De concretarse algo así, significaría que por primera vez, Organizaciones sociales locales se convierten en actores políticos y no son más activistas observadores o meros apoyos de los procesos sociales y políticos en sus comunas.
Este hecho de producirse, presentaría varios y enormes obstáculos y desafíos a salvar. Un primer obstáculo trata la inexistencia en la constitución chilena de una figura legal de partido Comunal. Lo máximo que ofrece la limitada constitución en materia de organización partidaria es la de partido regional. Esto de inmediato y sin siquiera haber creado un partido municipal nos enfrenta a las restricciones democráticas existentes, que con creatividad deberemos salvar.
Un segundo obstáculo. En Chile, tradicionalmente tal cual se viene practicando hasta hoy, son los partidos políticos nacionales o con pretensiones nacionales los que participan de las elecciones municipales y dirigen nuestras comunas. Son los que tradicionalmente deciden los candidatos y las plataformas sobre las cuales ellos piensan representarnos y desarrollar la Comuna.
Los que presentamos estos apuntes creemos que en el marco político actual de Chile esta forma de representación comunal esta caduca por no ser verdaderamente democrática ni representativas de las fuerzas vivas que conviven día a día en la comuna.
Antidemocrática, porque los candidatos son decididos por partidos políticos nacionales de acuerdo a políticas estratégicas nacionales o, cuoteo de fracciones que tiene que ver con ellos mismos y sus problemas, que con las realidades de la Comuna en las cuales poca o ninguna inserción pueden tener. Y no son representativas, porque nuestro único rol es escoger dentro de un restringido menú político, dado el sistema binominal, en el cual poca o ninguna injerencia tenemos. Donde además, cada unos de los partidos usa la elección municipal no para engrandecer o darle importancia a las comunas y sus necesidades, sino como encuesta de medición que les indique lo débiles o fuertes que se encuentran para enfrentar lo verdaderamente importante: la campaña presidencial.
Un tercer obstáculo, que la sola mención de crear un nuevo partido, aun tratándose de uno limitado de corte local, comunal y construido por dirigentes sociales para las organizaciones sociales de la comuna, despertara suspicacias, dudas y acusaciones, acerca de las verdaderas intenciones de quienes lo proponen en tanto constituye una evidente cuestionamiento a las directrices de los partidos tradicionales de izquierda y derecha.
Para algunos en la izquierda tradicional y centralista seremos demasiado localistas por lo limitado de su accionar, sin entender la importancia de lo local y, nos encontraran pro sistema, porque no creen que de lo local pueda surgir un cuestionamiento global.
Para la derecha, demasiados izquierdistas al desafiar la democracia restringida de la que ellos se sienten orgullosos y deseosos de perpetuar. Y, por buscar la equidad y justicia social comenzando por nuestras comunas.
Para nosotros sin embargo será ver la importancia de ser nosotros, en tanto somos, hemos sido y, seremos siempre un agente importante de los cambios.
Los obstáculos se agrandan aun más, porque se trata de propuestas de dirigentes y organizaciones de base sin grandes títulos ni nombres otros, que no sean haber sido parte importante de la lucha por la democracia desde la organización social.
Vivimos en una sociedad llena de discriminación de títulos y expertos. Se piensa que son ellos los únicos capaces dentro de la sociedad de dirigirla. Y, hasta quizás sea cierto, pero no lo han demostrado al país entero sino tan solo a una reducida porción del empresariado.
Nos dirán unos, que no entendemos lo intrincado de la economía globalizada, como si el entenderla basta para no sentir sus impactos y sufrimiento que acarrea a la mayoría de la población mundial, pero que al saberlo, la haría bondadosa e igualitaria. Pero en realidad no solo conocemos lo intrincado de la economía globalizada, sino también conocemos sus efectos porque somos los que sufrimos la desigualdad. Ellos conocen su aplicación despreocupados de efectos porque no los daña al contrario los enriquece.
También sabemos que sus efectos son mundiales, que afectan en la expansión de la desigualdad y propulsión de la pobreza a países desarrollados que por décadas y décadas en el siglo pasado adoptaron el concepto de Sociedad de Bienestar. Estos países producto de la globalización de la economía pierden día a día y gota a gota todos y cada uno de los beneficios sociales que una vez fueron envidiados y tomados como ejemplo en el resto del mundo. El sueldo real de los obreros ha caído considerablemente en los últimos 20 años. En Canadá sin embargo, justo para el aniversario del primer tratado de libre comercio con EEUU, las encuestas explican que esta caída del sueldo real se aproxima al 40 %. ¿Coincidencia?
Las suspicacias las entendemos porque nosotros mismos nos hemos vuelto suspicaces de las organizaciones y partidos políticos a los cuales alguna vez le hemos entregado las esperanzas.
Entendemos que las suspicacias y las mayores críticas vendrán de los sectores políticos que por años han estado organizados representando partidos nacionales en nuestras comunas, quienes nos verán como la competencia. No comprenderán que no queremos ser más los subordinados llamados solo a la hora de votar, y que queremos estar como uno más en igualdad de condiciones, dirigiendo y buscando soluciones a los problemas que aquejan a nuestras Comunas. Tampoco entenderán que no nos organizamos en partido comunal en contraposición a ellos, sino mas bien complementarios. Ellos por ser de corte nacional deberían estar avocados a los grandes temas nacionales y a crear, no repetir o desempolvar una visión país justa para todos. Para que nosotros con total independencia juzgarla y de acordar, velar para que se cumpla en la base.
No queremos ni necesitamos remedios sin conocer los efectos secundarios que a veces son más terribles que la enfermedad que atacan. Se trata de crear una nueva verdadera y justa relación con los partidos nacionales y, una verdadera forma democrática de hacer política. Forma que se ajuste a la realidad social actual y no encarcelarla en las formas y métodos del pasado.
Se trata de ver la organización social de base asumiendo un papel protagónico que se ajuste a la evolución de ellas. Evolución que ha sido propiciada fundamentalmente, pero no como única causa, por el amplio acceso a la información mediante la tecnología. Las organizaciones sociales y populares sus dirigentes y militancia, no viven el oscurantismo político de hace décadas atrás, donde toda información solo era conocida a través de los partidos. Hoy a un clic de distancia podemos saber con mucha información y rapidez de procesos sociales, de partidos y de pensadores importantes, sacando nuestras propias conclusiones y conversando en respeto su validez. Las organizaciones sociales y populares de base ya no necesitan un tutor. Necesitan si, ser tomadas como iguales para realmente poder avanzar hacia una mejor sociedad consientes y seguro.
Pero a pesar de las suspicacias y resabios conceptuales del pasado, sabemos que por la forma y fracasos en que se desarrolla la política fundamentalmente en los últimos 20 años; necesitamos nuevas formas de organizarnos de abordar la política y la lucha social para el mejoramiento y la igualdad social en nuestras comunas.
Es una lucha por ampliar la democracia no solo en el campo de la expresión, sino que también, una lucha por la democratización económica de los servicios que las municipalidades prestan a la comunidad; hoy en manos de las reglas de mercado, de intereses poderosos del lobby local, pero no en las de sus ciudadanos.
Queremos prácticamente con esta propuesta, ampliar la democracia de manera concreta y no discursiva. No queremos que nuestras Comunas sean canjeadas como fichas de cambio o monedas de pago a los servicios y favores prestado por personeros de partidos nacionales.
Como tampoco queremos que cuatro personas juntas en un cuarto decidan quienes serán nuestros representantes en momentos de elección Municipal.
Queremos y buscamos la descentralización política del estado, mas democracia. Queremos que el poder político comunal surja de la propia comuna para servir la comuna. Queremos y buscamos con estos apuntes una dirección en la cual marchar de manera independiente dentro de la comuna buscando nuestro bienestar hoy, no mañana.
Todos estos puntos conforman los apuntes para el análisis y la discusión, que es, al final de cuenta, el objetivo. Crear la discusión con un propósito difícil pero concreto y alcanzable. Discutir los conceptos que de corresponder a la realidad nos den la fuerza y la convicción para plasmarlo en organización en cada una de sus comunas.
Los apuntes, como ya lo mencionamos son solo eso, apuntes. Nada escrito en piedra. Las ideas, análisis, principios y formas tienen como intención dar inicio a una discusión más amplia en el seno de las organizaciones sociales y populares de las distintas comunas, que permita culminar con la construcción de partidos comunales.
Tampoco son apuntes ideologizantes ni escritos de intelectuales; son más bien apuntes prácticos que surgen de las experiencias acumuladas y del uso del sentido común perdido en la polución idiomática por los políticos y partidos actuales.
Tocamos los aspectos ideológicos, pero en lo justo y necesario para realizar el necesario balance de nuestros fracasos organizativos y políticos de los últimos 34 años.
No se trata ni es la intensión de crear un partido de ideología, sino más bien un partido práctico y de principios basado en ideas positivas y fuertes de integración en igualdad, solidaridad, justicia social, desarrollo y bienestar común.
Pensamos que si estos simples conceptos los hacemos verdaderamente nuestros y los practicamos en nuestras comunas ira surgiendo de manera natural y no impuesta una idea y visión de lo que queremos que sea nuestra sociedad.
Resumiendo lo fundamental, es un llamado a la participación en las organizaciones sociales comunales, a la creación de nuevas y reconstrucción o resurgimiento de otras en cada comuna con claros y concretos objetivos de futuro.
Es un llamado a la unidad y coordinación de las organizaciones sociales comunales, hoy utilizadas como banco de votos y manipuladas por mezquinos intereses políticos que nada tienen que ver con sus reales necesidades como organización dentro de la Comuna.
Es un llamado a la acción política y no solo al activismo político. Llamado a tomar en nuestras manos las soluciones que la comuna necesita y no dejarlo en manos de otro para sus soluciones.
Llamado a la reactivación política de amplios sectores de luchadores y organizadores sociales hoy apartados de los procesos políticos contingentes. Luchadores que en tanto organizadores y movilizadores de grandes organizaciones sociales y de las protestas populares allá por los años 80, hicieron posible con sus esfuerzos y sacrificios la lucha que culmino con el retorno de la democracia. Llamado, aquellos grandes luchadores comunales no escuchados y marginados por aquellos partidos en los cuales depositaron su confianza y, que hoy se encuentran asqueados o escépticos por el curso actual de la política y se sienten traicionados en sus aspiraciones de crear un Chile mejor e igualitario.
Hoy nuevamente nos hacemos un llamado a la organización, para ampliar la democracia, llevarla a la base y a partir de ahí crear mejores condiciones para una sociedad mejor, comenzando con nuestras propias comunas.
Es un llamado a tomar nuestro destino y el de nuestras comunas en nuestras manos, basados en nuestro transversal interés comunal desde y para las organizaciones sociales en cada uno de sus intereses.
Llamado a nuestra capacidad de crear una orgánica democrática transversal e incluyente, que posibilite tomar el gobierno comunal en nuestras manos de manera independiente de los partidos nacionales.
Sabemos que existen diferentes visiones, intereses y soluciones a cada uno de nuestros problemas en el seno de nuestra Comuna. Sabemos también, que nadie tiene todas las respuestas y soluciones aunque así pretendamos hacer pensar a veces.
Sabemos que no es fácil. En realidad nunca nos ha sido fácil. Pero si a través de la organización democrática de organizaciones populares y coordinadora de organizaciones populares fuimos capaces de derrotar una dictadura, tengo confianza que seremos capaces de unirnos nuevamente de manera independiente de partidos nacionales, bajo un objetivo propio: tomar el poder ejecutivo de nuestras comunas.
Partimos este trabajo con la esperanza de encontrar respuestas y soluciones a los problemas sociales de la comuna. Quizás, estos apuntes, nos motive a movilizarnos nuevamente bajo ideas y objetivos comunes.
Comenzamos por lo local, por lo que nos toca más directamente. La comuna es donde vivimos, donde educamos nuestros hijos, donde moldeamos e idealizamos un futuro. Donde al calor del brasero compartimos con el vecino y amigos nuestras penas, victorias y frustraciones por un país que nos abandona. No nos olvidamos de lo nacional. Pero quizás para participar e influir en lo nacional, debemos comenzar por lo local, en lo Comunal. Lo nacional está siempre presente. Porque es aquí en la Comuna, donde repercuten todas las políticas nacionales y se reproducen con mayor crudeza las desigualdades. Es aquí donde duerme el obrero, el estudiante, donde cocina la dueña de casa, donde dejan sus hijos las madres trabajadoras y es aquí donde solucionamos los problemas del vivir diario. Pero aun mas, Es aquí, donde se encuentra nuestra fuerza y poder.
Una visión más amplia nacional seguramente ira surgiendo en la medida que seamos capaces de crear partidos comunales independientes unos de otros en varias comunas, que permitan diferentes tipos de coordinación, dialogo, solidaridad, cooperación y desde esa base avanzar en lo regional y nacional e ir coincidiendo en una idea de sociedad justa para todos los que habitamos esta tierra llamada Chile. Surgiendo a su vez del escuchar con respeto a partidos nacionales exponer sus visiones país.
Podría ser, que para movilizarnos, sacudirnos el pesimismo y la desilusión, solo nos baste una organización que se ajuste a la verdadera realidad que viven las comunas. Que tomando esa realidad y visiones que conviven en el seno de ella mediante las organizaciones sociales, respetando la óptica que cada una tiene, pero, que para darle potencia y mirar lejos, unimos nuestros lentes con los demás. En una de esas nos encontramos frente a un nuevo panorama revelador y hasta refrescante. No es una promesa, solo la esperanza de que seremos capaces de unir nuestros lentes y mirar más lejos de lo que hoy lo hacemos.
A Galileo le resulto cuando puso dos lentes distintos pero en la misma dirección llegando a ver lo que ningún hombre había visto antes.
NUESTRO GENESIS. Una historia para no olvidar.
Las organizaciones sociales y populares son, han sido y serán siempre la primera respuesta a la injusticia económica y social en las comunas. Por esto, organizaciones sociales representando tantas y tan diversas causas y necesidades han existido siempre en nuestro país. La audacia, creatividad organizativa y valentía de los dirigentes para luchar por los intereses del conjunto han sido ejemplo en nuestro continente. Muchos de los dirigentes de las organizaciones sociales han pagado con cárcel, exilio y hasta con sus vidas, la osadía de reclamar derechos y mejoras, especialmente bajo la dictadura militar.
En el pasado hasta el golpe militar y desde la mitad de los años 80 en adelante, los partidos políticos han intentado y en la mayoría de los casos han tenido éxito en controlar y someter las organizaciones sociales que van surgiendo a sus particulares políticas e ideología. A excepción de un pequeño periodo de tiempo a principios de los años 80, siempre ha sido así. Las organizaciones de bases son como preciados trofeos para los partidos que en sus competencias por saber quién es más grande, cuentan quien tiene más.
Efectivamente, al principio de los años 80 comienzan a surgir de manera independiente orgánicas de base sin la participación organizada de los partidos nacionales. Son las primeras organizaciones populares surgidas de la necesidad de movilización y defensa por sus necesidades más urgentes e inmediatas.
Producto de la dura represión que la dictadura mantenía sobre los partidos de izquierda, estos se encontraban desarticulados, debilitados y sin poder ejercer gran influencia política o ideológica sobre el incipiente movimiento popular.
Por primera vez en la historia del movimiento popular este se encontraba libre de ataduras políticas e ideológicas, logrando desarrollar de manera independiente una rica actividad práctica, contando solo con sus propias fuerzas, creatividad y habilidades organizativas para solucionar sus problemas más acuciosos y defenderse de la política económica de la dictadura. Logro crear redes orgánicas en poblaciones y barrios pobres, que dieron más tarde, la idea para las coordinadoras de organizaciones populares.
Este periodo rico en creatividad y autonomía comenzó de manera independiente a politizarse rápidamente y paso de organizaciones de defensa de sus intereses y necesidades inmediata a un cuestionamiento político a la dictadura culminando con las primeras protestas en el área Metropolitana en los principios del año 83. Este punto es fundamental porque demuestra la capacidad de entendimiento y aprendizaje rápido de las organizaciones sociales a no quedarse estancadas a funciones puramente de defensa y pasar con igual rapidez a estadios superiores.
En este periodo de autonomía no se puede negar sin embargo, la participación valiosa de militantes de izquierda que con experiencia organizativa, pero aun desconectados de los partidos trataban de hacer algo, apoyados más que en directrices políticas e ideología de sus propios partidos, lo hacían imbuidos en las necesidades y objetivos surgidos de sus propias poblaciones.
Sin embargo, cuando los esfuerzos de los partidos por re-estructurarse comienzan a dar sus frutos, debido los espacios que la movilización popular iba creando, comienzan también sus esfuerzos por erigirse en conducción del naciente movimiento. A partir de ese momento, sus militantes ya no son más libres y se deben someter a las políticas y disciplina partidaria.
Sin embargo los esfuerzos de control por parte de los partidos se encuentran con una férrea oposición. Una incipiente fuerza inorgánica unida solo por la importancia que cada uno le daba a la idea de mantenerse independientes de partidos políticos y defender tal posición. No en oposición a los partidos y su derecho a existir, sino mas bien, buscando una relación de aliados en igualdad de condiciones.
Para nosotros la lucha por la independencia de las organizaciones populares se entendía como una cuestión fundamental para llevar adelante en el largo plazo las reivindicaciones que el conjunto de la orgánica había acordado basados en la idea de una mejor sociedad tal como la organización de base la veía, entendía y exigía.
Esta pequeña fuerza inorgánica que luchaba por la independencia del movimiento popular entendía que el movimiento que ponía de rodillas al dictador, obligándolo abrir espacios democráticos y abrir las fronteras para el regreso de exiliados, no contaba con recursos materiales para actuar defenderse y mantenerse independiente, como tampoco contaba con infra estructuras necesarias. Esta situación las obligaba a recurrir a partidos para obtener mínimos recursos para su funcionamiento.
Si bien los partidos en nuestro nombre pedían y recibían ayuda en el exterior de parte de los exilados y gobiernos amigos, esta nunca nos llego o, fue traspasada a las organizaciones de base, más bien los partidos se transformaron en administradores de los dineros recibidos y distribuían de acuerdo a mayor o menor simpatía que las organizaciones de base mostraban hacia ellos y no en base a las necesidades de la lucha en que nos encontrábamos.
Esto creaba una situación de dependencia económica en el movimiento popular que lo ponía en peligro de ser usado como ficha de negociación por los partidos, que ya mejor estructurados en referentes y producto de contar con amplios recursos materiales recomponían potentes aparatos partidarios y comenzaban a escribir la agenda de lo que se debía y no hacer.
Como en una paradoja, mientras más fuertes nos hacíamos como movimiento popular y más victorias y espacios lográbamos, mas ayuda recolectaban los partidos en el exterior haciéndose más fuertes, mientras nosotros que la generábamos, más débiles. Esto se entiende en tanto a mayor lucha y unidad de las organizaciones populares más conquistas y espacios obteníamos y con esto les habríamos camino a los partidos para que se reorganizaran y reestructuraran. Reorganización y reestructuración que ya contaba con recursos y aparatos fuertes que no se ponían a nuestra disposición, sino para chantajearnos y en la mayoría de los casos frenarnos.
La fortaleza de las organizaciones populares y la masividad que alcanzaban eran un incentivo para amplios sectores de la población que compartían la lucha pero que aun se sentían intimidados por la dictadura. No era para menos, la capacidad de represión y de amedrentamiento seguía entera y no disminuía. Pero nos decía con la tímida ayuda que la mayoría del país nos entregaba, que no aceptaba más la dictadura.
Mientras para nosotros el crecer y hacernos fuertes significaba más lucha y el acercarnos a la democracia y al fin de la dictadura, para los partidos que nunca nos tomaron como socios en igualdad en la lucha, significaba mayor poder al tomarnos como centro de reclutamiento.
Los partidos comenzaron a trenzarse cada vez más en la doble lucha que mantenían: contra la dictadura y entre ellos mismos por el control del efervescente y cada vez más masivo movimiento popular. Esto nos dividió en sectores políticos ideológicamente diferentes. La lucha y carrera que los partidos entre sí tenían en las alturas de sus comités centrales y comisiones políticas, fueron trasladados hasta la base de las organizaciones sociales y populares, cambiando nuestro accionar de lo práctico basados en nuestras necesidades reales, a la puramente política ideológica.
Cada vez más líderes de los partidos, no elegidos por nosotros para nuestra representación, hablaban en nombre de nosotros y nuestras próximas tareas.
Cada vez más nuestros compañeros optaban por partidos y nuestras reuniones se fueron convirtiendo en reuniones políticas. No, que antes no fueran políticas, ni que se dieran fuertes discusiones, pero solo basados en nuestros intereses y los caminos a seguir discutidos democráticamente. No basados en imposiciones ni en políticas partidarias y sus ideologías particulares.
Nuestra solidaridad, la amplitud de miras cultivada por años, que nos permitió unirnos y vencer el miedo, poco a poco fue dando paso al sectarismo. Los vicios y malas prácticas de relacionarse de los partidos fueron traspasados a las bases. Las discusiones ya no eran en torno a nuestras necesidades y objetivos como organización popular, sino a que organización debíamos seguir, al Movimiento Democrático Popular o al Bloque Socialista de aquellos tiempos.
En este sentido y en este punto, las luchas mas grandes se dieron dentro de las coordinadoras de organizaciones populares que agrupaban a grandes números de organizaciones sociales de distinta índoles e intereses y gran expansión territorial. Fue, en esta instancia orgánica también, el lugar donde fuimos derrotados todos los que luchábamos por la independencia del movimiento popular.
Cada uno de los que luchaba por la independencia del movimiento popular con respecto a los partidos y sus aparatos, no lo hacían por ser anti partido, anti política, o anti ideológicos. Cada uno, con pocas excepciones, eran militantes de partidos y si tenían referentes. Pero los distinguía el hecho que más que militantes de partidos u organizaciones políticas, eran militantes abiertos y democráticos de una causa con el objetivo de recuperar la democracia y dar paso a la construcción de una mejor sociedad. Basados en que los partidos son vehículos y no objetivos en sí mismo. Basados en que los partidos cambian de acuerdo a intereses políticos y según las alianzas, pero lo que nunca cambia son nuestros intereses, porque los vivimos a diarios. Nuestros intereses cambian solo cuando hemos logrado conquistas. No porque los dejamos de lado por algún interés político.
Estos luchadores creían antes, tal cual lo hacen hoy, que la única forma de mantener a los partidos verdaderos a sus postulados es con un movimiento popular independiente luchando siempre por sus verdaderos y reales intereses. Creando de esta manera, una situación distinta ha la que los partidos están acostumbrados. Ellos debiéndose a nosotros y no nosotros a ellos.
Ciertamente, hoy esta relación no existe y, son ellos los que nos dictan que hacer y cómo hacerlo, solo porque nos cuentan entre las organizaciones que controlan y dirigen.
Esta posición de independencia y respeto a la organización social y popular costo a la gran mayoría la marginación o auto marginación de sus propias organizaciones.
Cada uno de estos luchadores sociales hubiesen querido ser ellos los equivocados y que la marginación o auto marginación era merecida. Pero no lo estaban. A cuatro gobiernos de Concertación y observando el decadente y corrupto espectáculo político actual; está claro que no lo estaban.
Es por esto que reconocemos este periodo como el génesis de la propuesta en estos apuntes. Un periodo único en la historia. Periodo de independencia y autonomía de nuestras organizaciones. Periodo de los mayores avances que crearon las bases de todos los logros posteriores, la derrota de la dictadura y el retorno a la democracia, que aunque limitada, nos permite escribir estos apuntes.
Logramos crear grandes organizaciones en nuestras comunas, porque éramos transversales, amplios y democráticos. Sabíamos antes como sabemos hoy, que en nuestras comunas, independientemente que partido se apoye, que ideología se abrace, sufrimos por igual todas las necesidades de las demandas incumplidas.
El obrero y poblador UDI en nuestros barrios no está mejor por creer en ese partido que para nada le cambia la realidad de pobreza y desesperanza al recurrir a la educación y salud comunal. De igual forma el concertacionista no está mejor por creer en el gobierno cuando la realidad le golpea en la cara y se siente incapaz de defender su conglomerado.
Así lo entendíamos y así uníamos en base a intereses necesarios y no en base a interesantes y bien elaboradas abstracciones.
Hoy, nuevamente podemos crear un nuevo y fuerte instrumento organizativo independiente de partidos nacionales que nos permita llevar adelante todas aquellas reivindicaciones postergadas por tantos años y que las notamos tan groseramente ausentes en nuestro propio entorno Comunal. Debemos ser capaces de hacerlo. Unir nuestros lentes a nivel local, todos los existentes. Ponerlos apuntando en la misma dirección y construir nuestro telescopio social, uno tan potente que nos pueda mostrar un mundo nuevo, quizás hasta una nueva y refrescante filosofía de la vida.
Partido Comunal. Una necesidad democrática.
Un cuento basado en un chiste de Kinky Friedman.
"Fallece un importante miembro de gobierno y San Pedro le da la bienvenida: Un hombre importante como tu merece la oportunidad de mirar bien al cielo y al infierno antes de decidir donde deseas pasar la eternidad... por lo tanto, van al infierno y, sorpresa, el importante personaje se encuentra en un enorme club de golf privado lleno de amigos político y gente de lobbies. Juegan unos hoyos, beben cava fresquita, y comentan a grandes carcajadas los chanchullos que han perpetrado para enriquecerse a expensa de los ciudadanos. Entonces van al cielo y ven unos cuantos tipos aburridos sentados en nubes, tocando arpas, bostezando. No está mal, pero no pasa nada. Se lo piensa, y vuelve el próximo día. Nunca creí que diría esto, dice el importante personaje de gobierno, .pero prefiero el infierno. San Pedro le pregunta si está seguro, y aquel lo afirma. Así que vuelven al ascensor y bajan al infierno. Pero esta vez, cuando se abren las puertas, el campo de golf ha desaparecido y en su lugar hay un paisaje lleno de basura y residuos tóxicos, y sus amigos van todos miserables y harapientos, y pasan el tiempo llenando grandes bolsas de basura. El personaje se gira a mirar a San Pedro y le pregunta: ¿Que ha pasado? Esto no es lo que vi el otro día... San Pedro se ríe. .Ah, es que no lo entiendes. Pero tú deberías saberlo. Eso que viste ayer era campaña . Hoy votaste".
Desde el punto de vista de la organización social y popular, ya van más de 34 años que en nuestro país en general y nuestras Comunas en particular no contamos con una variedad de opciones democráticas a la hora de optar por las autoridades que rigen los destinos del país o nuestras Comunas.
Primero con la Dictadura Militar rigiendo los destinos del país sin permitir contrapeso democrático y apuntando a dedo las autoridades locales comunales como nacionales, nos mantuvo al margen de toda participación en los proceso de desarrollo que tocaban a veces de manera dramática nuestras vidas.
Si bien esto era entendible por la situación política dictatorial por la que atravesaba el país que nos inhabilitaba para actuar, sin que nuestras vidas y las de nuestras familias corrieran un riesgo a su integridad física; hoy, no lo es. A más de 17 años del triunfo del No, nuestra situación en el campo democrático de la representación no ha cambiado de manera fundamental.

La Concertación de Partidos Democráticos a pesar de más de 17 años transcurridos desde que en las urnas la sociedad chilena los eligió como los encargados de llevar adelante los cambios democráticos necesarios en todos los campos, incluyendo el económico y de derechos humanos, no ha logrado avanzar sustancialmente en la ampliación de la democracia hacia todos los sectores vivos de la sociedad. Tampoco ha logrado avanzar en el campo de las ideas, ni ha presentado una visión coherente de sociedad justa y mejor para todos, aparte de los ya conocidos slogans eleccionarios. Como tampoco tuvo una posición firme, abierta, honesta, de justicia y humanidad con respecto a los atropellos de los derechos humanos durante el régimen dictatorial.
Cada ley, cada medida, más que corresponder a un plan o visión país, corresponde a la necesidad de dar respuesta al momento político por el que atraviesan. A la mayor o menor presión de las organizaciones sociales y populares como de organizaciones y movimiento sindicales y estudiantiles.
Al no realizar los cambios democráticos necesarios ni avanzar en el campo de la igualdad, ha estado desarrollando una situación insostenible al interior de la sociedad chilena que no encuentra expresión ni representación en las orgánicas existentes. Creando la creciente apatía y el alejamiento a la participación democrática.
En efecto, la perpetuación del sistema binominal es en esencia la mantención de una situación dictatorial en el plano de las ideas por los conglomerados, Concertación y Alianza por Chile, que luchan por la alternancia en el poder central y local, basados en una misma visión de desarrollo.
Estos dos conglomerados al no contar entre ellos palpables diferencias de visión frente al desarrollo del país, pero que al mismo tiempo no dan entrada constitucional ni proporcional a otras fuerzas políticas que difieren de ellos, es lo que crea virtualmente una situación dictatorial frente a las ideas.
Esto, que pareciera ser duro e injustificado, no lo es. En la realidad tiene una justificación en la misma actuación del gobierno no solo frente a organizaciones políticas extra parlamentarias como tales, a las cuales se les quita toda posibilidad mediática para mantenerlas fuera del proceso democrático diario, sino también porque el gobierno en su política de avisaje publicitarios, no aporta ni mínimamente en avisos a diarios, revistas y periódicos electrónicos que cumplen una labor sin igual en la toma de pulso social y de análisis, pero que son considerados de oposición o de ideas distintas. Al contrario los sofoca económicamente, sellando así, la propagación de ideas.
Esto mismo sucedió cuando ya alejada la dictadura revistas como Apsis, Análisis, Fortín Mapocho, La Bicicleta y muchas otras, que nos acompañaron en la lucha anti-dictatorial, tuvieron que sucumbir a la asfixia económica. Dicho de otra manera la Concertación una vez en las alturas, pateo la escalera que les permitió llegar a la altura en que se encuentra.
Sin embargo con un doble estándar todo el resto de publicaciones que tienen una visión de desarrollo económico igual o similar al gobierno son tapadas en millonarios avisos, donde el Mercurio y subsidiares toman la mayor parte.
Está justificada a su vez, por los documentos publicados por sectores que se encuentran al interior del gobierno, quienes hablan en lo fundamental de las dos derechas. Pero aun más importante que eso, lo justifica la realidad, la realidad que deja la mirada al panorama democrático chileno.
Este panorama no parece alentador. No lo parece cada vez que el gobierno y la oposición oficial a pesar de prometer cambiar el sistema binominal no logran avanzar más allá de la lenta y paralizada discusión de cambios cosméticos.
La realidad actual se nos presenta más desalentadora y dramática en el campo democrático, cuando son los mismos partidos que componen la Concertación los que abandonan y quitan los derechos democráticos de sus militantes y simpatizantes para entregárselos a los llamados Think Tanks.
No importa cuántos congresos nacionales, regionales y locales los partidos desarrollen, las decisiones y resoluciones de la militancia no juegan ni cumplen un rol verdadero, ni practico ni concreto en la vida nacional. Se trata más bien de un ejercicio democrático banal y sin significado, pero que da a la militancia un sentimiento de participación. La propia dirigencia de los partidos confía su promoción como tales usando reglas y subterfugios de marketing antes que dejarlos a juicios que emanan de su propia militancia.
Tales situaciones han venido generando un peligroso colapso de la representación política nacional.
Más del 60% de la opinión pública nacional tiene una mala opinión de los partidos y políticos en el gobierno y la oposición oficial. Existe asentimiento en verlos casi todos ellos como ineficaces, corruptos, mentirosos, incompetentes y que sólo se representan a sí mismo.
En Chile donde el Mercado gobierna a voluntad, se observa en la dirigencia política un sometimiento total y sin contrapeso, al tiempo, que presentan un triste espectáculo donde se combina la corrupción, el canibalismo y la inoperancia. El Trans-Santiago no siendo el único ejemplo, grafica mejor que otros, esta terrible decadencia.
La justicia, como tercer poder del Estado que debe representar y respetar la igualdad de los ciudadanos ante la ley; no goza de mayor estima en la sociedad. Tratos diferentes dependiendo de estrato social es cada vez más evidente.
Cárceles especiales para crímenes horrorosos de lesa humanidad y tratos especiales dependiendo de quien comete las faltas, manifiesta de manera hiriente las desigualdades ante la ley, en un país cada vez más fracturado por la protección a unos y el abandono de los otros.
Así, la democracia, la justicia y la igualdad se nos presentan como algo alejado y ajeno. Las elecciones nacionales dentro del sistema binominal se asemejan cada vez más a los plebiscitos realizados por la dictadura donde existía una sola opción perpetuando la sola visión de sociedad.
El programa Lagos fue igual a de Lavín. El programa Bachelet fue igual al de Piñera. Al parecer lo que define una elección no son programas ni visiones de la dirección que debería tomar el país, sino cercanía o lejanía con la dictadura, de los abusos y uso de los derechos humanos, esto, para poder ser clasificados por la ciudadanía del país, como malos y menos malos. Todo esto dentro del marco constitucional legado de la dictadura a lo cual en un ya lejano 5 de octubre dijimos no.
Dentro de este marco nacional, las organizaciones sociales no tienen posibilidades ciertas de avanzar sus demandas de soluciones a los problemas nacionales ni locales de manera global. La política se da a un nivel demasiado alejado de los que reciben los golpes y consecuencias de las políticas sociales. Los parches y una preocupación insana por aparecer modernos y buenos a la inversión extranjera, no puede favorecer una idea país igualitaria.
Los partidos nacionales, por lo tanto las autoridades locales que militan en ellos, mantienen una actitud utilitaria, chantajista y marketera, para con la organización social y popular como si permanecieran en una alerta eleccionaria permanente. Chantajismo manifestado en la forma de favores a la organización social y sus demandas. Favores que solo se entregaran si estos rinden algún beneficio político eleccionario para ellos o, de las cercanías o lejanías con la administración actual. Las ayudas nunca son parte de un plan global que prime el bienestar general, aun existiendo en el papel un plan de desarrollo comunal. Las organizaciones locales que manifiesten aun una ligera desavenencia jamás recibirán apoyo o ayuda para realizar sus trabajos dentro de la comunidad local. No importa que su causa sea justa o necesaria.
La ampliación de la democracia, mayor justicia social y equidad en la distribución de los recursos no vendrá jamás de parte de aquellos que en primer lugar han impuesto o aceptados las reglas de la desigualdad política económica y abuso empresarial.
Ningún partido dentro del sistema binominal incentivara o impulsara los cambios democráticos necesarios que incentiven de manera igualitaria la exposición de ideas y visiones tanto políticas, económica y culturales para que los chilenos podamos analizar y escoger el camino que queremos transitar de manera libre y consientes. Porque dentro del juego libre de las ideas y visiones de sociedad, en un escenario totalmente libre y democrático, donde todas las visiones en igualdad de condiciones se exponen para ser analizadas, cualquier opción puede ganar. Y eso es todo lo que se pide.
De igual manera las organizaciones y partidos políticos llamados extraparlamentarios por su debilidad debido a una manifiesta inhabilidad de relacionarse con las organizaciones sociales y populares de otra manera que no sea paternalista y vanguardista, se encuentran incapacitados de iniciar cambios democráticos sustantivos. Estas organizaciones y partidos merecen, por esto mismo, una mirada más detenida.
Introducción al balance de la izquierda extra-parlamentaria.
La importancia de analizar estas organizaciones y partidos es fundamental por cuanto se nos presentan como visión alternativa a los partidos y conglomerados protegidos del sistema binominal. Y, en oposición al sistema económico neoliberal que lleva adelante la Concertación y que también sustenta la Alianza Por Chile. De ahí pensamos que merece una mirada más detenida.
Sabemos bien después de 17 años de actuación donde se ubica La Concertación De Partidos Democráticos, pero en este mismo lapso, poco y de manera superficial conocemos de las organizaciones y partidos extra-parlamentarios. Sabemos que son anti-neoliberalismo económico, pero poco o nada sabemos del sistema económico y social que proponen como superación. Esto es importante, porque la mayoría de las organizaciones y partidos políticos extraparlamentarias, a excepción tan solo del Partido Humanista, todas provienen de la raíz Marxista. Por esto mismo, no son organizaciones de aparecidos, sino más bien, organizaciones con larga y gran historia.
Páginas y páginas de nuestra historia política han sido llenadas por la mayoría de estas organizaciones, que en su momento fueron enormes organizaciones de masas. Esa enorme representación en el campo popular precisamente las marco como blanco predilecto de la dictadura que busco de manera salvaje su exterminación.
Cada una de estas organizaciones políticas fueron grandes organizaciones con miles y miles de militantes e influencias en el movimiento de masas en general y, jugaron un gran papel en la conducción del proceso de la Unidad Popular o en la radicalización del mismo.
Lo anterior, hace más importante aún, la necesidad de verlas y valorarlas dentro del marco del Chile actual. Porque tan solo conociendo su acerbo político- ideológico, podríamos asumir que la superación al sistema actual que ellas buscan, sería el Socialismo. Esto de ser así, plantearía de inmediato un debate dentro y fuera de estas fuerzas , no solo acerca del Socialismo que proponen como tal, en tanto cada organización tiene una idea propia no siempre convergente con otras, si no más profundamente sobre sus concepciones. Concepciones tales como, concepción de partido, la democracia, y la unidad.
Concepciones que fueron predominantes haya por los años 60 y 70.
Sin embargo hoy, sabemos que no son esas grandes organizaciones. Hoy, son pequeñas. Pequeñas no porque la dictadura las destruyo. A pesar de todos los daños que les infligió a sus militantes y estructuras, la dictadura no las derroto. Esto por sí solo, muestra la entrega, heroísmo y la convicción a ideales y sueños superiores de la militancia de estos partidos y organizaciones.
Los golpes recibidos por estas organizaciones en plena dictadura, evidentemente explica la disminución de sus influencias en el movimiento popular, pero solo en parte. La perdida de influencias tiene que ver más bien, con la forma de entender su propia ideología, métodos y concepciones de organización, que la mayoría de estas organizaciones y partidos conservan y practican desde sus inicios de lucha por la democracia a la restringida vuelta a la democracia.
Debemos entender, que si bien la Concertación ha contado con más de 17 años para mostrarnos y guiarnos a una sociedad más justa. La izquierda que quedo fuera de la negociación con la dictadura ha contado con el mismo tiempo para mostrar un camino diferente y crear una ligazón con el movimiento social y popular. Si bien son 17 años donde la Concertación ha contado con el poder político y una cantidad enorme de recursos y exposición mediática. No es menos cierto, que a nivel político, a pesar de todo ese poder, nunca creó ni estuvo interesada en crear una real vinculación política y practica con el movimiento social y popular, otra que no sea de expectación, cosa que cada día queda demostrado de manera dramática.
Desde este punto de vista, el campo popular ha estado abierto y sin conducción otra que la lucha por sus necesidades llevada a cabo por las organizaciones sociales populares, sindicales y estudiantiles.
¿Dónde y en que han estado centrados los partidos y organizaciones extraparlamentarias por todo este tiempo? Aquí no nos referimos a intervenciones puntuales durante periodos eleccionarios; sino a una clara y sostenida intervención dentro del campo popular presentando una aun más clara estrategia organizativa con una visión alternativa de sociedad como corresponde a partidos nacionales.
Esto no ha sucedido ni se vislumbra que pueda suceder. Valido es entonces tratar de escudriñar las causas por las cuales estas organizaciones y partidos no han logrado ni logran crear un vinculo con el movimiento social y popular.
Como en todas las cosas que enfrentamos lo hacemos desde el punto de vista de la incentivación a la discusión el dialogo y debate. Nuestra opinión no es la definitiva, porque sabemos que hay otras. Solo esperamos que esto de pies para que este balance sea abordado más ampliamente por las fuerzas sociales y populares y, porque no, por los mismos partidos y organizaciones extraparlamentarias.
Estos apuntes para un balance, lo enfrentamos de manera humilde y respetuosa por los hermanos caídos de estas organizaciones.
Para reconocer y agradecer el sacrificio de esta militancia no se necesita una afinación ideológica con estas organizaciones y partidos. Solo basta saber que su sacrificio fue hecho tratando de construir una mejor sociedad para Chile.
Se camina mirando hacia atrás.
"La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando estos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis, es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal".
"es como el principiante que ha aprendido un idioma nuevo; lo traduce siempre a su idioma nativo, pero solo se asimila el espíritu del nuevo idioma y solo es capaz de expresarse libremente en él cuando se mueve dentro del sin reminiscencias y olvida en él su lengua natal".
C. Marx. El dieciocho brumario de Luis Bonaparte.
Se ha planteado, que la Concertación no será capaz de llevar adelante las ampliaciones a la democracia que el país necesita. En este mismo sentido hemos dicho que por la debilidad he inhabilidad de las organizaciones y partidos políticos de la izquierda extraparlamentaria para relacionarse con las organizaciones sociales y populares tampoco las deja en condiciones hoy, de llevar adelante las necesarias tareas democráticas.
Más bien, ninguna organización política por si sola operando en la altura o aislada de las inmensas mayorías, puede llevar adelante los cambios democráticos necesarios, en especial el cambio del sistema binominal.
No se puede porque no existe en este momento, la fuerza capaz de romper el balance en el área de confort en que se desenvuelven tanto la Alianza como la Concertación.
Las razones para esto, no son de carácter político, sino organizativas.
En el plano político, el país no puede estar más unidos en las críticas al gobierno y por añadidura a la oposición. Las críticas que las fuerzas extra parlamentarias rinden al gobierno son compartidas por una gran gama de organizaciones sociales y populares. Además, son compartidas, por independientes, intelectuales y por militantes de los mismos partidos en el gobierno.
Si damos una pasada por periódicos electrónicos veremos innumerables artículos escritos por gente interesada en los procesos sociales, como una buena cantidad de intelectuales de izquierda o progresistas compartiendo y desarrollando críticas tanto del modelo económico mismo como del sistema que la sustenta.
Esto nos hace pensar que existen ganas de cada vez más amplio sectores de hacer algo grande. Pero, ¿Por qué no se materializan en organización y practica?
Una gran cantidad de luchas por mejoras se han dado en el último tiempo por organizaciones estudiantiles, sindicales y organizaciones sociales cuando el transantiago. Cada una de estas luchas ha tratado y conseguido no sin problemas, mantener su independencia en el manejo y desarrollo de sus luchas. Esto a pesar de los apoyos evidentes que las organizaciones extra-parlamentarias entregan. ¿Por qué las organizaciones sociales son tan celosas de su independencia?
¿Por que si se acuerda en la crítica al gobierno, las luchas por mejoras y equidad se dan?. Más del 60% de la población piensa que los políticos dentro del sistema binominal son corruptos. Existen llamados, sino a una organización diferente propiamente tal, por lo menos a hacer algo. ¿Por qué las organizaciones extra-parlamentarias no profitan políticamente en este amplio panorama, en especial, el Junto Podemos Mas, que aunque limitada exposición mediática es la organización que por lo menos, obtuvo un gran éxito electoral municipal?
La única respuesta posible se encuentra a nuestro modesto parecer, en las concepciones de organización, la concepción de la unidad y las concepciones de partido usadas desde sus orígenes por las organizaciones de la izquierda tradicional. Las organizaciones de la izquierda tradicional en nuestro país, al parecer, caminan mirando hacia atrás. Esperan del pasado la respuesta del futuro cosa que no puede ser más anti marxista.
La izquierda tradicional tiene grandes problemas de conectar cultural, ideológica y políticamente con la organización social, porque sus concepciones de organización y su cultura política no han cambiado ni adaptado a la nueva realidad mundial tanto de su acerbo como de los cambios nacionales, lo cual las deja sin piso real en el chile actual.
Esto es así, por el hecho que ninguna ha hecho un balance abierto, honesto y concienzudo a su adhesión política ideológica, a su concepción de Socialismo y de las políticas seguidas hasta antes de la caída del muro de Berlín. La ausencia de este balance hace pensar que las viejas concepciones creadas para viejas realidades del capitalismo siguen intactas sin cuestionamiento serio. Como tampoco logran entender el impacto político de la revolución informática que ha invadido el mundo en los últimos 25 años , entregando acceso a información de manera instantánea y abundante sobre cualquier tema. Y no entienden el problema ecológico medio ambiental, en término del impacto de este fenómeno en las ideologías y formas de mirar el mundo. No tanto en el campo de las medidas para revertir los daños ocasionados por el accionar del hombre en la tierra, en tanto científicos nos alumbran acerca de ellas, sino más bien en las implicancias político-ideológicas y culturales que este fenómeno entraña.
La revolución informática ha creado así mismo una revolución cultural, cambiando de paso las maneras y modos de relacionarnos entre individuos, de individuos en relación a las organizaciones e instituciones y, de organización a organización.
Lejos están los días cuando las organizaciones mantenían el monopolio de la información que les permitían, en no pocas oportunidades, la manipulación, tergiversación o dosificación de la misma, que creaba formas de relación paternalistas y vanguardistas con respecto a su propia militancia y las organizaciones de base y populares, que por cierto contaban con menor información y solo se debía confiar en que la entregada era fidedigna.
Hoy en día, cualquier organización ecológica de base (o, cualquier otra organización, sobre cualquier otro tema), sabe tanto o más sobre el tema o cuenta con la herramienta investigativa que los mismos expertos del gobierno o de los partidos, por lo que ya no se le puede engañar y someter sin encontrar contra peso o cuestionamiento a sus medidas.
La capacidad de investigación de estos grupos es extraordinaria tal cual la facilidad para conectarse con organizaciones pares a través del mundo en un intercambio incesante de información. Esto cambia sustancialmente las formas de relación. Este nuevo fenómeno plantea que organizaciones que mantienen una visión aparato-vanguardista y centralista con respecto al movimiento de masas no tienen grandes posibilidades de conectar masivamente con las organizaciones sociales, porque al no entender este nuevo fenómeno se les hace difícil la relación. Más aun se transforman en trabas al avance del movimiento social popular.
Cuando cada una de ellas, se ve como la llamada a dirigir los cambios sociales y las únicas capaces y consecuentes. Y bajo esta visión se cree que más temprano que tarde el movimiento popular los reconocerá como su vanguardia y se someterá a las directrices del partido es profundamente a histórica, sin asidero en la realidad actual del movimiento social.
Cuando se cree en esta visión mesiánica, el partido comienza su recorrido hacia el ombligo y ya jamás el partido será concebido como un instrumento o una herramienta, sino un fin en sí mismo, donde el aparato y su reforzamiento es lo más importante. Se exige a la militancia disciplina y sacrificios, el comité central y comisiones políticas son elevados a rol de palabra sagrada donde la crítica no es nunca aceptada y la autocritica trata de una especie en acelerada desaparición. El partido no se equivoca, a lo más, cambia de opinión que también es acertada.
Así, a partir de esta concepción de partido es que desarrollan sus políticas de alianzas y concepción de unidad en relación a otras organizaciones políticas y al movimiento social y popular. Las concepciones de alianzas de la izquierda tradicional son extraordinariamente utilitarias.
La política de alianzas y de relación entre organizaciones más que corresponder a una visión clara de unidad, apuntan en lo fundamental a ampliar su influencia tratando de llegar a nuevos sectores a los cuales no llegarían de estar aislados. Esto que es totalmente normal y correcto en términos estratégicos, deja de serlo cada vez que no se abandona la concepción de partido dirigente y de vanguardia. Por lo tanto se usa la alianza para fortalecer aparato partidario con tácticas copadoras de instituciones y organizaciones sociales y abandonar la alianza cuando se trasforma en un peso, especialmente cuando entre los aliados ocasionales existen diferencias estratégicas exacerbadas por las diferencias en concepciones.
En el Juntos Podemos Más, existen dos objetivos o dos almas diferentes, que la necesidad de unidad no oculta ante la necesidad de imposición de una u otra. La visión Humanista de superación no controlante asumida en su declaración de principios y hasta donde aun sabemos, la propuesta de Socialismo y conceptos organizativos pasados por parte de las fuerzas restantes.
Hoy confluyen, en la posición anti-neoliberal de la dirección económica. La pregunta es ¿hasta dónde se podría avanzar juntos con concepciones tan diferentes y objetivos de sociedad contrapuestos?
No es nuestra intención ni objetivo analizar un partido sobre otros en la izquierda tradicional, pero en la historia de unidad del Juntos Podemos es importante notar la importancia del partido Comunista como del partido Humanista y sus concepciones de unidad y la ayuda o atrasó que han provocado al movimiento social chileno en los dos últimos años de actuación.
Precisamente, el Partido Comunista pasa de ser fundador del Juntos Podemos Más a disidente del mismo sobre un punto que a primera vista parece intrascendente, el apoyo a la concertación en la elección presidencial o la nulidad del voto. Sin embargo, intrascendente no es. No lo es porque el conglomerado extra-parlamentario que se suponía que luchaba por la ampliación de la democracia y supuestamente superior moralmente a la Concertación, no pasó su propia prueba democrática.
Independientemente de quién tiene razón este quiebre se pudo dirimir por canales y medidas democráticas dentro del conglomerado, sin que nadie por eso perdiera la sonrisa, orgullo y honor. Solo bastaba una medida de libertad de acción, dado el quiebre inminente de las organizaciones que lo componen. Al no hacerse esto se da paso a la lucha por la ventaja chica y el control de la agenda democrática, pasando por encima, aniquilando de paso lo que se percibió como una posibilidad cierta de expresión de la organización social y popular y de los sectores desencantados. Hoy esa posibilidad se ha alejado dejándonos solo lecciones.
Esto, corresponde claramente a las concepciones de organización vanguardista.
En efecto, el partido Comunista sabe que la mayoría de la población no acepta y repudia el sistema binominal. Al saber esto apuesta a una estrategia vanguardista despojándose de sus antiguos socios de unidad. Entra por separado en negociación con el Gobierno y La alianza para tratar de lograr aunque sea un pequeño éxito de aparato, pero que a la ciudadanía nada le puede significar.
En estos momentos el Partido Comunista negocia con el Gobierno un acuerdo de omisión municipal con la concertación, que de concretarse, fortalecería su aparato y presencia. El P.C intenta romper así, el aislamiento que se ha encontrado sumido por años del movimiento social. Busca en esencia una salida de aparato, ya no dentro del movimiento social, sino por fuera de este.
Este acuerdo de materializarse representaría el retroceso más grande a los postulados democráticos por los cuales luchamos. Y una total contradicción y festinación de lo que se pide y lucha.
Primero, porque la competencia democrática de igual manera seria inexistente al faltar una de las partes en la confrontación democrática de ideas al retirarse la concertación. Cosa nada más alejada a la ampliación de la democracia. Constituye así mismo, una falta de respeto increíble a la población de aquellas municipalidades que son usadas como mercancía a regalar.
Nadie nunca ha pedido que la concertación se retire del juego libre de las ideas o que se prive de exponerlas, por muy altruista que parezca la idea de omisión desde la Concertación. No lo es. Porque es selectiva y discriminatoria con otras fuerzas. Lo que se pide es ampliar la democracia de manera que cada idea pueda ser presentada de manera libre, directa y proporcional. No la desaparición de las otras, al menos que sea voluntaria o motivada por la derrota o la superación de su visión.
Cualquiera sea el arreglo al que lleguen es antidemocrático, oportunista y utilitaria en ambas direcciones. No Ayuda ni avanza la causa por la ampliación de la democracia. Ahora, si el P.C. logra un acuerdo algo más trascendental, aunque limitado, con el gobierno y la oposición en tanto modificaciones al sistema binominal, lo presentaran como gran éxito propio, para demostrar su papel de vanguardia. De esta manera y por este camino, se perpetuara y legitimara por quien sabe cuánto tiempo más, el mismo sistema que ellos dicen estar en contra.
Que le dice esta ruptura del Juntos Podemos a la organización social y popular. Le dice que este tipo de unidad y los participes de la misma, no dan confianza, es desilusionante y no presenta grandes garantías de avanzar, en mas, fortalece los sentimientos de marginalización de la política
Es que la unidad, es vista por los partidos de izquierda tradicional de una manera superestructural y solo en base a su necesidad.
Si bien esta visión súper estructural de la unidad basada solo en la necesidad, funciono bastante bien en el pasado, hoy no lo es. La visión de que la unidad se realiza mediante la creación de una súper-estructura neutra de los partidos de la izquierda existente, será suficiente para que las masas vean en esta organización la estructura que llevara adelante los cambios. Hoy no produce esos efectos.
Quizás la última organización de ese tipo basada en los mismos criterios fue la Concertación. No decimos que sea imposible en el futuro, solo decimos que será verdaderamente difícil. Mientras más avancemos en el entendimiento de los cambios producidos en los últimos 25 años más difícil será reproducir estos esquemas.
Los cambios culturales producto de la fluidez de información, que cambia la relación entre organizaciones sociales con los partidos, no solo ha transformado a la organización social y popular de organizaciones en si a organizaciones para sí. Sino que también entrega un nuevo rol a los partidos en esta nueva manera de relacionarse.
Debemos agregar a esto, el impacto del tema medio ambiental que se instala de manera dramática en nuestras vidas y conciencias, creando desde ya un cambio cultural y político en la manera de ver el mundo y vamos averiguando cada día más nuestro lugar y papel en el.
Dentro de estos nuevos marcos se cuestiona la organización social imperante y los modos de producción basados solo en la obtención de riquezas. Sin embargo, ¿Es posible, sin ser irresponsable, pensar un sistema de producción, que no tome en cuenta la eminente catástrofe medio ambiental en ciernes?
De esto deducimos que el capitalismo moderno, se nos presenta en esta situación de nuevas realidades del mundo, en directa confrontación con la naturaleza haciendo peligrar la vida de nuestra especie en el planeta. Cada día más voces confluyentes, explican que el Capitalismo no es el único sistema valido. Sin embargo, esto no implica necesariamente que la solución lo sea el viejo Socialismo tal cual es entendido por la izquierda tradicional.
Número elevado de científicos en distintas áreas de la ciencia nos alertan sobre el capitalismo y un aun mas grande numero de economistas, intelectuales y dirigentes sociales en distintas áreas nos están haciendo llegar conclusiones de otras posibles rutas superadora del capitalismo. Todos estos desarrollos implican que debemos analizar con cuidado las propuestas superadora que nos presentan tratando de entender cada una en sus propios méritos, tanto de los cambios culturales y políticos emanados de estas nuevas situaciones como los económicos y de relación social.
Si en la antigüedad los partidos surgían y actuaban al interior de las organizaciones de masas, para educarlas, sacarlas de la ignorancia como única forma de conducirlas a su liberación. Hoy no somos ignorantes.
Debemos pensar que esta concepción de organización fue elaborada entre fines del siglo XIX y principios del XX, en una situación de necesidad y escases abismante, el analfabetismo era la regla y no la excepción. Condiciones demasiado distintas a las actuales. Que insistimos majaderamente, cambia las relaciones entre bases y dirigencia. Que los partidos aun no lo entiendan es un problema. Es un problema para ellos porque los perpetúa en la marginalidad, pero también para nosotros, porque hace más difícil la implementación de los cambios en la base en la manera de ver, entender, hacer política, crear relaciones y organización.
La revolución de los Pingüinos es increíble en este sentido por la forma tan concreta que llevaron adelante su movimiento. Dieron un uso inteligente a la tecnología y dominaron todos los temas, las comunicaciones y la información de una manera tan sensata como audaz. Siempre aparecieron mejor preparados, para sorpresa del gobierno, en todos los campos. A nivel político maniobraron mejor que las organizaciones que intentaron quitarles el control y dirección de sus luchas y, batallaron férreamente por mantener su independencia. Fueron generando solidaridad de tan diferentes sectores y la fueron coordinando de manera humilde, que ganaron un respeto enorme que hasta hoy se mantiene.
Ese es el cambio que produce tener acceso a la información. La información nos da dirección y objetivos y las herramientas para acercarnos a él. En el recorrido hacia los objetivos nos vamos coordinando con otros en respeto e igualdad; sin sometimiento ni falsos liderazgos. Creando así un nuevo concepto de unidad. Ya no la unidad solo basada en la necesidad y vista de manera superestructural. Porque no es lo mismo la necesidad de la unidad a la unidad que es necesaria. La unidad necesaria trata de las organizaciones sociales y populares de base ungiéndose de un rol más político luchando por sus variados intereses y necesidades, dando cuenta así de su desarrollo actual.
¿Cuál es el estado actual con respecto a la unidad de la izquierda?
La situación actual de la unidad de la izquierda tradicional y la nueva es para decir lo mínimo, confuso, cuando no deprimente.
Surge una cantidad de organizaciones con intenciones nacionales que a cualquiera dejaría mareado, no tanto por la cantidad si no por lo parecido de las razones para hacerlo, con llamados unitarios igual al resto en retorica y concepto.
El Juntos Podemos Más, se divide y por más que se quiera dar imagen de unidad y entereza, en la realidad ya no representa posibilidades de unidad de la izquierda extraparlamentaria ni una posibilidad de expresión para la organización social y popular.
El Partido Comunista en la de ellos.
Desde la Concertación se hacen amenazas de nuevas organizaciones y hasta de candidaturas presidenciales independientes.
Todo esto nos hace pensar que si existe una causa al desaire de la mayoría de la población a las organizaciones y partidos políticos nacionales o con pretensiones nacionales llamados extraparlamentarios, sin duda esta se encuentra más en la práctica política de estas organizaciones que en sus mismos postulados.
La marginalidad en que deambulan por el escenario nacional, está dada solo en parte por el sistema binominal imperante, porque aun de no existir este, la des-unidad seguiría marcada por las demostraciones demasiado frecuentes de incoherencia, estupidez, sectarismo y dogmatismo ininteligible.
Si miramos el panorama nacional, más allá del sistema binominal, tanto la nueva izquierda, como la no poca vieja y tradicional, muestran un espectáculo de desunión deprimente e incomprensible por las similitudes que presentan en sus postulados. Y terrible por la cantidad de organizaciones "unitarias" existentes.
Cada una de las organizaciones y conglomerados existentes, como las que amenazan con la creación de nuevos y más dignos referentes de la población chilena, nacen como la superación de los otros existentes, pero usan exactamente las mismas concepciones y orgánicas para lograrlo.
Todas en su totalidad han iniciados sus llamados desde su propio centro, haciendo llamados de unidad tan iguales en contenido y retorica, como los que ellos se negaron a compartir. Lo que nos hace pensar que se hablan así mismas y no al campo de descontentos con la situación actual o, que forman e impulsan la unidad como una forma de existir y no para incidir.
Cada una de ellas se dirige a las organizaciones sociales y populares, como así de trabajadores y estudiantes, con mensajes democráticos de solidaridad, unidad, inclusión y necesidad de dialogo nacional de los excluidos del sistema, pero son incapaces en su arrogancia y falta de humildad de conversar con otras organizaciones que hablan exactamente lo mismo. Se llama a la unidad en circunstancias que no existe dialogo, ni respeto entre ellas, que derrotan su propio llamado.
¿Es que existen diferencias tan fundamentales entre ellas, que solo se pueden encontrar en la letra chica de sus documentos? Porque en sus documentos aparte de definirse anti-neoliberales en lo económico, anti sistema binominal en lo democrático, y de proponer cada una de ellas medidas económicas tan parecidas, que no denotan diferencias estratégicas tremendas o insuperables.
Ninguna ha adelantado un sistema superior al actual, lo que de haberse hecho, evidentemente crearía un debate bastante importante, pero eso no ha ocurrido. Asumimos que de parte de la izquierda tradicional, es el mismo antiguo, el Socialismo pero no está explicito, porque solo nos hablan del nombre y no de contenido.
Se predican conceptos de unidad que al parecer no están dispuestas a seguir, pero mantienen su mirada fija en el ombligo aferrándose a conclusiones que jamás serán cuestionadas como validas, aun si les significa permanencia en la marginalidad de la política nacional.
Viendo el panorama nacional, desde el punto de los sectores excluidos de la vida política y económica nacional, este nos parece terrible y desolador. Pareciera que todas las organizaciones extraparlamentarias se odian entre si y se canibalizan buscando predominar. Pensando más bien en ellas mismas, más que en los propósitos que las llevo a organizarse en primera instancia. Nada nos hace intuir que se bajaran del pedestal en que ellas mismas se han puesto. Ninguna parece dispuesta a dejar las alturas de donde piensan dirigirnos, porque la unidad se la ve para con ellas y en ellas. La solidaridad se ve para con ellas y no como concepto reciproco.
Así, la Unidad de los sectores excluidos de la sociedad ha quedado relegada a la lucha de aparatos por supremacía y control. Los fantasmas de los conceptos añejos se nos presentan como una pesadilla ya vivida tantas veces, que a la organización social y popular no le deja otra opción que buscar caminos de solidaridad, unidad y acción por nuestras demandas, en nosotros mismos.
Para resumir el momento actual las organizaciones sociales y populares nos encontramos ante la siguiente situación: Entrampamiento entre el neoliberalismo que exacerba las inequidades por un lado y una confusa oferta de unidad anti-neoliberal por el otro.
Esto aparentemente malo, en realidad no lo es. No lo es porque significa que aun esta en nosotros en todas las fuerzas sociales del país decidir qué organización y opción superadora adoptar como sociedad y país.
En realidad las organizaciones sociales se encuentran muy por delante de lo que son las organizaciones y partidos políticos. Marchan por delante no porque radicalizaron el discurso ni las consignas, sino mas bien porque entienden mejor la nueva realidad, los conceptos de la democracia, la independencia organizativa, la unidad, la solidaridad sin agenda, la no violencia y formulan mejor y de manera elocuente las demandas necesarias a ellas.
Como conclusión, la ampliación de la democracia como requisito indispensable para iniciar un diálogo nacional integrador de todas las ideas y visiones en función de decidir qué clase de sociedad chile quiere y necesita, queda en las manos de la única fuerza capaz de llevar adelante estos cambios: las organizaciones sociales y populares. Los sindicatos por estar en manos de burócratas y limitados por ley en su acción no pueden cumplir ese papel.

Pero, estos cambios solo podrán ser llevados adelante si las organizaciones sociales y Populares sus dirigentes y militancia, los dirigentes sociales alejados de la actividad política social, se reactivan y se articulan orgánicamente en partido en sus propias comunas, como actores en igualdad de condiciones con sus pares nacionales y disputan democráticamente el poder político comunal con el resto de las fuerzas políticas. Este cambio profundo en la relación entre las organizaciones sociales y populares transformadas en partido, equivale a decir que ya no son simples apoyos a los partidos políticos nacionales sino los actores principales.
Pero, este cambio que trastorna todas las relaciones y manera de hacer política solamente se sostendrá en el tiempo, si los partidos comunales se mantienen independientes unos de otros, buscando en respeto, formas de coordinación regional y nacional en solidaridad y autonomía de todo partido y organización política nacional. Si las organizaciones sociales y populares entregan su independencia y demandas a partidos nacionales, nos encontraremos nuevamente en esta situación de restricciones democráticas.
Ya una vez le entregamos nuestra independencia y demandas a la Concertación de Partidos Por la Democracia, en ellos nos disolvimos con los resultados a nuestra vista. Los partidos mantienen una visión utilitaria o paternalista con respecto a la organización social. Y, hasta que la nueva cultura política emergente no haga ancla en el alma nacional, no podemos, no debemos entregar esta independencia, sino por el contrario crear una relación igualitaria y de respeto mutuo con cada uno de ellos independiente de ideologías, para crear condiciones de un gran dialogo nacional capaz de definir los destinos del país.
( 1). Cuando hablamos de partido comunal no significa necesariamente que debe ser un partido. De igual forma funciona como una federación de organización sociales, Coordinadora etc. Nosotros le hemos llamado partido para dar énfasis a la idea que las organizaciones sociales deben dar un salto desde solo el activismo a la política como tal.

SEGUNDA PARTE.-
Introducción.
No nos llamamos a engaños acerca de la inmensidad del proyecto que nos estamos proponiendo. Lo sabemos.
No nos engañamos acerca de la enormidad de obstáculos que nos estamos proponiendo salvar. Los entendemos.
Sabemos el estado en que se encuentran las redes de organizaciones sociales y populares en nuestras comunas. Desilusionadas.
Sin embargo, ¿cuáles son las alternativas que nos deja el diagnostico del panorama político nacional donde nuestro bienestar está en juego?
¿Qué debemos hacer cuando la expectación sostenida por tantos años en los que depositamos la confianza para de resolver la desigualdad, la ampliación de la democracia ha dado paso a la desilusión?
¿Qué debe hacer la organización social y popular?
¿Qué deben hacer los ex dirigentes sociales y comunales que lucharon por la democracia y hoy están desvinculados pero al tanto de la situación?
¿Qué deben hacer los dirigentes sociales y comunales actuales?
Sabemos lo que debemos hacer. La pregunta es ¿tendremos una vez más el coraje, las fuerzas, el espíritu de sacrificio, la decisión y motivación para hacerlo? La respuesta es sí. Absolutamente. Solo si el objetivo alcanzar es justo necesario y posible donde los frutos del sacrificio queda en sus manos y bajo su control.
Así en estas circunstancias y realidad llegamos al punto donde debemos pasar del balance diagnostico de nuestra situación vista en la primera parte a la acción superadora. A convertir las trabas que nos mantiene anclado y que impiden desarrollarnos en avances creativos y positivos.
Precisamente avanzamos en la descripción de nuestra situación para que nos ayude a levantar el ancla, no para quedarnos en la critica permanente de lo existente, porque eso sería hundir el ancla enviándonos al camino viejo de la expectación y destruir con la critica acida que es el camino fácil al sectarismo, al no respeto, a la arrogancia, a la individualidad, que nos robaría o apartaría del papel de constructores.
Porque nuestra idea es crear. No necesitamos destruir las organizaciones existentes ni individuos para crear algo nuevo y positivo. Queremos ser constructores de la cooperación en autonomía, de la solidaridad y democracia para nuestras comunas. Queremos sentar las bases y avanzar en el camino de la justicia social y la igualdad.
No queremos sentarnos en el sillón de la crítica acida. La rivalidad encarnada nunca jamás ha servido para cambiar la dirección a organizaciones y partidos, por el contrario, solo crea una lucha de trincheras aislada y quijotesca, que desgasta los bandos de manera pueril y sin destino.
Tan solo prácticas diferentes basadas en visiones y conceptos diferentes, pero expresados en respeto puede lograr cambios positivos en todos. Queremos decir con esto, que el necesario debate de ideas conceptos y posiciones solo se puede dar de manera positiva para todos, cuando las partes se respetan y se entregan mutuamente el derecho a la existencia. Es el respeto el que abre los caminos al dialogo a la unidad como tal o a la cooperación.
Esto es importante porque puede dar pie a una nueva ética de relación que termine con el canibalismo que se observa y tanto daño hace a todos. Debemos abandonar y desterrar para siempre la idea que solo se puede existir, tener ideas, visiones y organización si se asegura la destrucción de lo que puede ser considerado la competencia. Esto más que fortaleza demuestra la debilidad e inseguridad en las propias ideas y visiones que se pretenden entregar.
Cada organización que nace lo hace porque piensa que trae un aporte a la sociedad. Y, eso es respetable y honorable por los sacrificios colectivos e individuales que significa. Que esa organización se aparte o desvirtúa sus atributos iníciales, eso es otra cosa, que no cambia lo primero.
Lo anterior por supuesto, no implica abandonar el debate de las ideas y visiones para no crear heridas que nos manden corriendo a las trincheras, muy por el contrario, si cambiamos la practica canibalista y nos entregamos mutuamente el derecho a la existencia, el debate cambia de marco. Del destructivo a uno positivo, de respeto constructivo, de ideas e igualdad entre organizaciones. Nos permite escuchar y ser oídos.
Es cierto que para organizarnos y existir no debemos pedir permiso a nadie, pero si no tenemos claro los aspectos anteriores podemos caer en la trampa canibalista ciega y sectaria, que sería la destrucción fetal de lo que queremos construir.
Crear y construir algo nuevo no visto ni conocido es difícil. Difícil, porque a veces cuesta explicarlo por lo tanto cuesta ser comprendido. Algunas organizaciones sociales y populares, debemos entender, no se querrán unir a este proyectos, otras quedaran expectantes y decidirán esperar un poco mas de desarrollo. Otras simplemente nos atacaran. Muchas y muchos pensaran que no es posible crear un partido político de organizaciones y líderes sociales, que no es nuestro rol. Todo eso será normal, y se deberá entender desde el punto del engaño permanente al que han sido sometidas, a la desilusión, al papel de solo apoyo que históricamente se les ha dado. Pero nunca debemos pensar que se debe a que no quieran una mejor Comuna y país para todos al igual que nosotros.
Jamás consideraremos a otras organizaciones como enemigas y siempre tendrán nuestro respeto y la puerta abierta. Cada conquista que logremos alcanzar también será las conquistas de ellas. Como las de ellas por separadas debemos considerarlas nuestras, porque son victorias de la comuna. Cada ayuda cada apoyo que ellas necesiten en sus actividades y luchas hasta allí llegaremos hacer nuestro aporte. Porque son organizaciones hermanas, que si no se acercan a construir con nosotros hoy el instrumento propuesto, quizás sea mañana y cuando vengan traerán grandes aportes y conocimientos, mientras tanto, deberemos buscar y crear las mejores relaciones.
Nuestra ventaja con respecto a partidos nacionales en la comuna.
Las organizaciones sociales populares se organizan desde sus mismos inicios por punto de interés bien definido necesario y práctico dentro de las comunas. Esto las hace expertas en conocer las necesidades y las soluciones de corto, mediano y largo plazo sobre esos mismos puntos. Ellas no se organizan y después buscan donde intervenir. Cada una en su multiplicidad de puntos por los que luchan y organizan nos da el panorama más completo, concreto, realista y exacto de las necesidades de la comuna.
Los partidos nacionales por otra parte, solo en tiempos eleccionarios crean comisiones de "consultas ciudadanas". Esto aparentemente abierto y democrático en esencia no lo es. No consultan a sus propias bases que sería un paso democrático de importancia para la militancia, tampoco a sus Alcaldes y Concejales que alguna idea deberían tener sobre el que pasa en su Comuna. Después de todo, ellos lo apuntaron para que corriera por el puesto. En cambio, crean una "Comisión de Consulta Ciudadanas" tan abstracta, que no queda claro a quien consultan.
Si esta consulta Ciudadanas implica a la organización social y popular, está muy bien, porque la organización social y popular, es por naturaleza la primera e inmediata respuesta a las necesidades locales. Son organizaciones prácticas e increíblemente educadas en sus puntos de interés.
Pero los partidos después de sus "consultas" que más bien son contactos limitados y seleccionados, dejan arbitrariamente una cantidad de luchas fuera de sus programas por cuestiones de "prioridad". Dirigentes nacionales que ni siquiera viven en la Comuna deciden prioridades y deciden cuales reivindicaciones son importantes.
Sin embargo, a pesar de estar de acuerdo a que se nos consulte, aunque no mas sea cada cuatro años, creemos que estamos maduros para usar nuestro conocimiento de la comuna, no solo para entregarlo a otros, sino también para llevar adelante una plataforma de medidas desarrolladas por nosotros mismos que apunten a las soluciones de los problemas en nuestras comunas.
Por esto pensamos, que es a partir de ellas y los líderes sociales y naturales de la comuna que se debe crear este instrumento político, que luche democráticamente por el poder local.
Pensamos que para que la organización social y popular local pueda llevar adelante sus propuestas y proyectos deben de hacerse de un instrumento político propio, que les permita llevar a la comuna toda, en toda su diversidad, un proyecto real, no nacido de la demagogia, sino por el contrario, necesario, representativo y efectivo con la posibilidad cierta de llevarlo a cabo.
De darse este paso, cambiaria la dinámica política nacional, elevando las relaciones de la organización social y popular local con los partidos nacionales a un nivel de igualdad. Como socios de los cambios. Que deben ser consultados y que no pueden nunca más ser tomadas tan solo como apoyos garantizados.
La organización en partido de la organización social y popular permitirá la igualdad en la nueva relación que se deberá construir con los partidos nacionales. Pero esta relación igualitaria, de redescubierto respeto, solo podrá mantenerse en el tiempo, si los partidos municipales o comunales logran mantener su independencia orgánica de los partidos nacionales y no abandona su carácter práctico, democrático y representativo de la diversidad de demandas y necesidades comunales.
Lo que queremos construir.
Queremos construir un partido político comunal capaz de luchar democráticamente por el poder ejecutivo de la Comuna.
Queremos elegir nosotros mismos del seno de nuestras comunas, desde la organización social y popular, de entre los líderes comunales, mujeres y hombres, los candidatos que nos representen y dirijan desde la municipalidad.

Queremos una plataforma que refleje de manera real las necesidades de toda la comuna representadas por los puntos que luchan las organizaciones sociales y populares.
Este concepto de partido local propuesto podrá parecer novedoso en Chile, pero no lo es para la mayoría de países democráticos desarrollados. Por lo mismo no se trata de experimento particularmente nuevo. Sin embargo, este concepto tiene una connotación especial, porque ensancha y descentraliza concretamente la democracia, de lo estrictamente nacional a lo local, dándole importancia y poder a lo último.
El partido Comunal o municipal es una demanda de reforma democrática descentralizadora y necesaria, tan igual en importancia que la necesidad de terminar con el sistema binominal y en algún momento u otro de este proceso que queremos poner en marcha, toda la ciudadanía pedirá que se incluya en la agenda nacional por el cambio de la Constitución.
Nosotros la ponemos en la agenda nacional hoy, imponiéndola en los hechos si se quiere, de manera práctica y concreta haciéndola realidad con la creación del partido comunal aun cuando la constitución no la contempla. En un sentido, vamos más allá de las demandas democráticas que los partidos nacionales levantan en la lucha contra el sistema binominal anti democrático. Ellos demandan inclusión democrática y su derecho a expresarse en igualdad de condiciones, pero para ellos, que es correcto. Nosotros pedimos para todos.
Este concepto de partido local, eso sí, lo adaptamos a nuestra realidad política orgánica de manera que sirva como instrumento que entregue verdadero poder y participación en la comuna a la organización social y popular de base. Para reproducir en un plano político orgánico superior, lo que en la realidad y práctica, ya se ha asumido: la formulación de soluciones en la defensa de las necesidades sociales y políticas locales.
Este nuevo instrumento, el Partido Comunal les permitirá a las organizaciones sociales no solo formular sus necesidades y soluciones, sino además, llevar a cabo por ellas mismas las resoluciones de los problemas locales sin necesidad de delegarlo a otro partido.
Este inmenso poder organizativo que podemos alcanzar en nuestras comunas, el cual nos brinda la posibilidad de incidir de manera concreta en sus destinos, no es un regalo, más bien, es algo ganado y corresponde al estado de desarrollo y madurez alcanzado por la organización social y popular en una práctica de siempre en nuestras comunas.
Pero, una nueva realidad, estadio de desarrollo y objetivos, traen nuevas responsabilidades y desafíos que deben ser sorteados con nuevos conceptos acordes a la nueva realidad.
Las realidades son distintas a lo largo de nuestras comunas. Algunas comunas han preservado muchas de las antiguas organizaciones. Otras no han corrido la misma suerte y se han disminuido o adaptado a la situación en que las ponen los partidos nacionales como una forma de sobrevivir y seguir entregando servicio y educación al resto de la comuna. También es cierto, que muchos de los antiguos dirigentes, aunque no orgánicos, marginados o auto marginados, siguen de cerca la vida política comunitaria como nacional y buscan donde entregar su experiencia y conocimientos. Esto plantea flexibilidad por los diferentes desarrollos en diferentes comunas y plantea diferentes bases para iniciar la marcha hacia la construcción del partido comunal.
En las comunas con gran número de organizaciones sociales será más fácil comenzar su proceso a partir de las organizaciones sociales mismas como su base fundamental. En otras será necesario crear nuevas organizaciones y comenzar la construcción de partido a partir de sus dirigentes sociales y líderes de la comuna como base fundamental, lo que les plantea una doble tarea. Construir el partido y las organizaciones sociales a la vez. Para así dar vida a un concepto ajustado, representativo como democrático.
Lo ideal es que el partido sea construido desde su inicio a partir de la organización social y popular, para la organización social y popular, de manera que se concretice la unidad sobre bases de intereses comunes necesaria e igualitaria. Ideal porque todos los candidatos ya sean a Concejal o Alcalde saldrán de la dirigencia y militancia de las organizaciones sociales comunales. Sin embargo no siempre será posible en los primeros pasos de implementación y dependerá de la realidad de cada comuna. Pero cualquiera sea la realidad en que tengamos que actuar para construir el partido debe quedar garantizado en el caso menos ideal, que mínimo el 60% de los candidatos que se propongan para elecciones municipales deben provenir de los líderes y militantes de la organización social y popular y el resto de los lideres que trabajan en la construcción de las organizaciones sociales y del partido.
¿Qué tipo de partido?
Adelantábamos en la primera parte que se debe tratar de un partido político, pero no definido por ideologías o doctrinas. Creemos que no debería serlo, ni en lo político doctrinario, ni en lo religioso o de culto, no por una aversión a las ideologías y religiones, sino porque pondría una limitante insalvable a la inclusión transversal que debiera tener. Y debilita la acción por nuestras necesidades globales inmediatas y de largo plazo a nivel local.
En nuestras comunas tenemos una enorme cantidad de intereses y necesidades comunes inmediatas y de largo plazo. Estos intereses necesarios y comunes a todos nos unen como comunidad entregándonos bases solidarias para la movilización por nuestras necesidades. En otras palabras la unidad en las comunas se da en base a intereses y no en base a ideologías. Crear un ente ideológico cualquiera esta sea desune la comunidad en base a abstracciones delegando la lucha real y concreta a segundo plano en tanto incentiva la creación de fuerzas opuestas y una lucha de retorica.
Obviamente en nuestras comunas existen organizaciones que adhieren a ideologías y doctrinas políticas como instituciones religiosas. El optar por una en particular, seria limitar la libertad individual a escoger sin mediar proceso de por medio y, sin siquiera existir la necesidad, porque la necesidad no existe en tanto temas ideológicos y doctrinarios no han sido puesto en la agenda ni siquiera por los partidos nacionales de manera clara. Y excluiría en número importante, no solo orgánicamente a quienes no se sienten identificados, sino que insta a caminos duplicativos y confrontacionales que dividen, debilitando de esta manera la acción por nuestras necesidades.
En nuestro país, las cuestiones ideológicas doctrinarias, ni siquiera están siendo planteadas a nivel nacional por los partidos nacionales que supuestamente si tienen una opción ideológica y doctrinaria acerca del mundo y el país. Pero en entrevistas como que esquivan definir claramente que es y en qué consiste su sistema superador del actual.
Los partidos nacionales extraparlamentarios y aun sectores dentro del gobierno se plantean anti-neo-liberales y por mas igualdad, cuanto mas no se sabe, pero no van más lejos en función de adelantar un sistema superador al actual de manera seria. Slogan no constituyen sistemas solo intenciones.
En consecuencias las opciones ideológicas doctrinarias, que implican no solo una nueva economía sino una nueva sociedad superadora de la actual, no han sido planteadas a la población de manera clara ni efectiva por parte de partidos nacionales. Hoy por hoy quienes plantean una sociedad socialista lo hacen desde las generalidades, sin explicitar de que se trata, además no existen dos partidos que reclaman el socialismo que piense o tengan la misma idea sobre el mismo.
La inexistencia de una propuesta anti- sistema de manera clara y no consignera, nos deja sin nada concreto para el análisis como para que exista a priori una definición en la base. Si estas ni siquiera han sido definidas por los partidos de la izquierda tradicional, asumimos que pueden tener la misma que les conocimos a partidos con anterioridad, pero podemos estar equivocados.
Y qué hay de los nuevos partidos. Del partido humanista sabemos que tiene una visión diferente y sería interesante conocer, pero no es conocida a nivel nacional, falta de ellos o de nosotros el hecho concreto es que no se conoce a profundidad por la mayoría de la población chilena. De hecho en las alianzas que han establecido su visión no es central ni la han puesto como una cuestión central por obvias razones de respeto al resto de las organizaciones dentro de las alianzas, pero esa misma razón es la que no permite conocerla a fondo.
Que podemos decir del PPD. En realidad muchos de nosotros nunca entendimos y aun no sabemos ni siquiera de que se trata un partido funcional, para no hablar de ideología o doctrinas que nunca ha definido más allá de ciertos principios. Entendemos la palabra funcional pero no el contenido practico de un partido nacional. Además, dada la actuación de los últimos 20 años es justo preguntarse ¿Funcional a qué?
¿Nos interesan las ideologías o los planteamientos de un sistema que supera el actual en todos sus aspectos? Obviamente sí.
Nos organizamos precisamente para mejorar nuestra situación y nuestro entorno inmediato y cualquier idea, visión o sistema que mejore la situación del conjunto de la sociedad, estaremos más que interesados en escuchar y analizar dentro del marco de las relaciones con todos los partidos nacionales. Creemos que adoptar una opción de sociedad es un paso extremadamente serio el cual no se debe dar basados en consignas o generalidades, sino en el conocimiento amplio y profundo de lo que queremos cambiar como de lo que lo reemplazaría.
Actualmente, aparte de los dos sistemas de producción conocidos y que se han enfrentado a lo largo de todo el siglo pasado, el Capitalismo y el Socialismo, además se cuenta con una gran gama de otras ideas, visiones y sistemas económicos alternativos desarrollados o en desarrollo, que amplían los enfoques de la mirada al mundo y nuestras alternativas. Cada uno de estas visiones, sin excepción, parten desde un punto en común, buscar un sistema superador, igualitario y democrático.
Al mismo tiempo el tema medio ambiente se enquista en nuestras conciencias como unos de los problemas más importantes de la humanidad en tanto implica nuestra propia sobrevivencia como especie en el largo o corto plazo de acuerdo a como se le mire y analice.
El tema medio ambiente por sí solo nos empuja dramáticamente a ver el mundo de manera diferente y cuestiona nuestra sabiduría y nuestro accionar en el. No solo desde el punto de vista económico de la producción y nuestros hábitos de consumo, sino también desde un punto de vista filosófico nuevo, que imputa nuestras costumbres y nuestra manera de vernos como especie en el papel de relación y trato que tenemos con nuestro planeta. Este fenómeno insta a ver las opciones de sociedad superadora, no solo sobre la cuestión democrática, social, productiva y distributiva, sino también desde el punto ecológico y su significado para el planeta que llamamos tierra. La ecología, al día de hoy, no es un tema aislado ni de elite de la política social o económica, es, hoy por hoy, un tema central que debe tomarse en cuenta.
Quizás por eso pensamos que lo mejor es definirse de acuerdo a principios claros y definidores, que en base hasta hoy confusas delimitaciones ideológicas doctrinarias.
Creemos que se debe tratar de un Partido Comunal de organizaciones Sociales y populares de Acción y Practica Independiente
PARTIDO. Como instrumento que refleja la realidad y madurez de la organización social y popular para dar un salto y tomar en sus manos las tareas políticas y sociales de desarrollo en nuestro entorno inmediato.
COMUNAL. Porque es el radio de acción
De ACCION.- Porque solo si nos movilizamos seremos capaces de llevar adelante los cambios que nos propongamos. La queja sola no es acción es pasividad.
PRACTICA. Porque la práctica y no la sola formulación de principios es la que producirá nuestro crecimiento personal y colectivo que permita crear una verdadera comunidad que exalta valores.
INDEPENDIENTE. Porque la independencia nos garantiza definir libremente nuestras tareas dentro de la comuna y mantenernos leales a nuestros principios y tareas propuestas para el bien de la comunidad.
Definido por principios: democráticos, ecológico, de igualdad y justicia social, de solidaridad, de cooperación, de no- violencia, descentralización, de igualdad de género, de respeto a la diversidad y al individuo.


DEMOCRATICO.-
Porque nadie debe estar sujeto a la voluntad de otros. Todo ser humano debe tener un derecho indeclinable a expresarse sobre las decisiones que afectan su vida.
ECOLOGICO.-
Porque entendemos que somos parte de la naturaleza y no un ente separado y solo depredador de la misma.
IGUALDAD Y JUSTICIA SOCIAL.-
Porque cada ser humano por el solo hecho de serlo debe tener derecho y acceso universal expedito a la salud, educación, vivienda y un estándar de vida que lo dignifique a él / ella, a su familia y su comunidad. Y, por la igualdad ante la justicia, donde los estratos de clase no determinen tratos ni condenas.
DE SOLIDARIDAD.-
Como principio de defensa a los abusos, la inequidad social, los desastres naturales y, o, humanos, que afecten el bienestar común e individual.
DE COOPERACION.-
Como forma de crear lazos y relaciones humanas, sociales y políticas que apunten al mejoramiento colectivo.
DE NO VIOLENCIA.-
Como principio fundamental en la resolución de conflictos en la interacción familiar y de individuos, como aquellos de caracteres sociales y organizativos. Pero, sin desmerecer como resorte, el derecho a la autodefensa solo en última instancia y en ausencia de cualquier otro mecanismo u otros medios para la resolución pacífica en presencia de daños inminentes e inmediatos a la integridad física.
DECENTRALIZACION.-
Como principio fundamental para la ampliación de la democracia desde los centros de poder hacia las bases, incentivando la participación.
IGUALDAD DE GÉNERO.-
Este principio es un llamado a reemplazar la cultura de la dominación y control por una de cooperación en condiciones de igualdad y respeto. Como principio para luchar por la igualdad laboral y paga. Hemos heredado un sistema social basado en la dominación política y económica por el hombre. Esta dominación a su vez se replica en todas nuestras relaciones sociales, lo que implica un elemento de control sobre la mujer. Dada las nuevas relaciones de autonomía creadas por la inclusión al trabajo de la mujer, esta dominación es inaceptable como elemento de control y no refleja la nueva relación de conciencia igualitaria que este hecho crea.
RESPETO A LA DIVERSIDAD Y AL INDIVIDUO.
Como principio que promueve la relación respetuosa entre las demarcaciones y líneas divisorias ya sean culturales, raciales, étnicas, sexuales, religiosas y espirituales, que muchas veces arbitrariamente delimitamos ante diferentes seres humanos. Como principio que inste al conocimiento de lo diferente y al conocimiento y preservación de otras formas de vida en nuestra biodiversidad.
Partido político.-
Aparte de la definiciones adelantadas de partido comunal, debemos estar claro que en última instancia es un partido político, que deberá crear, desarrollar e impulsar políticas municipales basadas en los principios que se dote sobre múltiples frentes tales como: Educación, salud, vivienda, seguridad ciudadana, desarrollo económico como así de ordenanzas necesarias.
Es en el desarrollo de las políticas comunales donde los principios serán aterrizados en la realidad concreta mediante plataformas. Porque no podemos hacer políticas de slogans donde las enunciaciones carecen de los elementos concretos para llevarlas a cabo, quedando todo en las buenas intensiones o simplemente la mentira flagrante.
A modo de ejemplo.-
Si definimos que uno de nuestros principios es la democracia y hemos hablado de que no solo luchamos por la ampliación de la democracia en término del derecho a expresión y a incidir en los procesos sociales, sino que también lucharemos por la democracia en el manejo de la economía. Estos principios, entonces, deben quedar manifestados de manera concreta en nuestras políticas y plataformas de desarrollo económico en nuestras comunas y no solo en el enunciado.
Así, una política y plataforma de desarrollo económico debe contener estos elementos:
1). Elementos que pueden tomar formas orgánicas como la creación y desarrollo de cooperativas de trabajo en todos los rubros de servicios que la municipalidad presta a la comuna: limpieza, ornamentación etc. etc. y 2). Los elementos políticos como ordenanzas municipales que impliquen que las cooperativas pueden legalmente presentar sumisiones a aquellos contratos que la municipalidad entrega integrando de esta manera a las cooperativas en el proceso de desarrollo económico de la comuna. De esta manera estamos materializando la democratización de la economía y desarrollo local mediante la creación de empleos partiendo de los recursos que la comuna tiene y controla, 3). Adherimos también el elemento solidario que es el apoyo para la consecución de préstamos, educación de las cooperativas en sus rubros y otras necesidades.
En la Comuna no solo contamos con las organizaciones sociales capaces de ayudar a crear e impulsar cooperativas para que la comunidad se organice en ellas, también contamos con contadores y abogados que ayudaran a su buen y legal desarrollo y florecimientos. También tenemos los líderes capaces de crear las políticas de darle cuerpo y alma a los principios que nos unen. Y existen organizaciones sociales de carácter nacional que apoyan y fomentan la educación en diferentes materias importantes y necesarias al desarrollo de la sociedad.
Si hablamos de una política y plataforma de seguridad ciudadanas igualmente nuestros principios deben ser plasmados y concretizados en ella. Empezando por la ampliación del concepto mismo de seguridad ciudadana. Concepto que ha sido restringido a tan solo el elemento policial especialmente en nuestras comunas más pobres asumiendo un carácter puramente discriminatorio y alejado de su sentido amplio.
El concepto de seguridad ciudadana tiene un sentido más amplio que el solo elemento policial y esta imbuido en el respeto al individuo y la diversidad como de un carácter solidario y cooperativo enorme. De esta manera la seguridad ciudadana pasa primero y antes que nada por el respeto a la vida y las personas.
Un elemento no policial y preventivo a la vez de seguridad ciudadana, bien puede ser un estricto control en el cumplimiento de los códigos de construcción, especialmente de la vivienda modesta para que no se trasformen en trampas mortales. También es seguridad ciudadana, la creación de un proyecto preventivo de control de incendio llevado a cabo por la municipalidad y bomberos que tanta vida y desgracia inflige aquellos que viven especialmente en viviendas provisorias. Así podremos ir democratizando el concepto y restarle su carácter discriminatorio de hoy.
Sin embargo, a pesar de lo anterior, seguridad ciudadana, si tiene un elemento policial y de orden importante que debemos encarar desde el punto de la ampliación de los conceptos y de medidas.
La izquierda en general tiene terribles problemas para enfrentar este punto. En sus declaraciones sobre el punto queda la sensación de que no están interesadas en el tema. Quizás para no verse como discriminatorias con los sectores de bajos recursos, lo que significa que ven el problema de manera restringida a lo policial delictivo y, no presentan soluciones o medidas claras, dejándole el tema enteramente a la derecha, quien obviamente ve el tema de seguridad ciudadana restringido a un tema de delincuencia donde la represión es la única solución que merece atención, porque no ven, se niegan a ver, las aristas sociales económicas, falta de trabajo o el mal pago de los mismos, la educación, la salud y la vivienda como componentes. También se niegan a ver el uso discriminatorio de la justicia como otro componente en su marco general, como tampoco ven el componente mediático en la presentación de los hechos delictuales que ocurren en el país, donde en una población de escasos recursos pillan delincuentes, sin mediar juicio de por medio y, en los barrios pudientes encuentran sospechosos de delitos. Si hablamos de delincuencia, esta se da día a día en todos los estratos de la sociedad y en el gobierno. Pero se las trata de manera diferente de acuerdo a estatus social o poder, lo que crea, por impunidad a unos y punición a otros, gérmenes de violencia y rebelión.
El tema de seguridad ciudadana debe ampliarse a todos sus aspectos y pasa, entre otras cosas, por la lucha contra la discriminación social frente a la justicia. De igual manera, porque es un problema importante, deben acordarse medidas y normas de comportamiento necesaria que permita en nuestras comunas que un obrero, que una mujer trabajadora, lleguen a sus casas con su sueldo completo. Que todos los ciudadanos de nuestra comuna puedan sentirse libres de caminar su comuna sin temor a su integridad física.
Cada punto de nuestra plataforma debe ser elaborado a partir de los principios que cada partido comunal en cada comuna se dota.
Hasta ahora hemos planteado que la organización social y popular se ha desarrollado, madurado y que debe asumir un rol orgánico superior. Que ese rol superior es crear un partido Comunal a partir de ellas mismas y de los líderes naturales, manteniendo su carácter práctico y basado en principios con el objetivo de tomar el control ejecutivo de la Comuna.
Ahora debemos definir aunque sea puntualmente algunos puntos sobre la orgánica que pueda permitir que lo planteado pueda realizarse de manera que respete los fundamentos como los principios enunciados.
Evidentemente, una nueva realidad debe ir acompañada de nuevas prácticas y nuevas orgánicas que refleje los cambios producidos. Esto nos impide recurrir a los manuales antiguos de organización porque ninguno nos dará las respuestas del presente.
Esto implica que las formas orgánicas que adoptemos deben provenir de nuestra actual realidad. Implica quizás crear algo nuevo. Esto por si solo constituye un enorme desafío que debemos intentar resolver. Resolverlo a partir de nuestras propias orgánicas sociales actuales. Seguro que cometeremos equivocaciones tan seguro como que seremos capaces de corregir.
Ya hemos dicho que la organización social y popular se organiza sobre puntos definidos y prácticos, sobre diferentes temas que afectan la Comuna. Muchas tienen un carácter permanente y otras no tanto o son transitorias delimitadas por el punto que las organiza. Esto explica la variedad de organizaciones existentes que van desde Juntas de Vecinos, Clubes Deportivos, Organizaciones de Estudios Sociales Comunales, Ecológicas, Ollas Comunes, Comités de Viviendas, Salud, Educación, mujer etc. etc.
Las organizaciones sociales y populares, cada una desde su área de interés, son como hormiguitas trabajadoras solucionando problemas acuciantes, ampliando conocimientos y dándolos a conocer. Desarrollando actividades e invitando a la comunidad a participar. Estas organizaciones son educadas sobre sus temas, poseedoras de gran información y soluciones. Esto implica que para dotarnos de un nuevo rol superior al mero activismo, este debe ser nuestro punto de partida: la diversidad para transformarla en inclusión y la inclusión en partido.
La diversidad de intereses que normalmente se la entiende como debilidad de la organización social popular por su atomización y puntos limitados de interés, es en realidad la fortaleza sobre la cual debe fundarse la nueva organización partidaria. No podemos desperdiciar tan importante caudal de conocimientos, sino reforzarlo, entenderlo y ampliarlo a la comunidad en general.
Sabemos que ninguna organización social por separado tiene todas las respuestas para mejorar y hacer mejor nuestras comunas, pero todas de conjunto nos entregan una visión acertada y realista de la situación en ella, que si nos permitirá mejorar nuestra comuna.
El desafío es entonces, encontrar las formas de unir de manera democrática y respetuosa cada uno de esos aportes para convertirlo en uno. Porque todos somos una y todas las cosas. Por eso, cada una de estas organizaciones sociales nos representa en algún momento de nuestra vida en la comuna. Porque los temas no van separados ni unos son utilitarios de otros. Son uno y el mismo tema.
Los temas y reivindicaciones sociales necesarias en nuestra Comuna, no van separadas de los temas medio ambientales. Los temas de educación y sus mejoras no van separados ni en importancia o necesidad a los temas de Salud ni sociales ni medio ambientales. Solo sucede que cada uno en su momento tiene su momento álgido y una urgencia. Pero cada uno influye, motiva y entrega lecciones a los otros.
Cada uno de nosotros en nuestra comunas somos una y muchas cosas a la vez o en algún momento. Somos padres, somos hijos, somos estudiantes, somos obreros, somos vecinos, somos pobladores, somos cesantes, somos allegados, somos creadores. Etc. Etc. Y todos tendremos una expresión lucida y de cambio a lo existente si lo plasmamos en políticas y una orgánicas globalizadora que nos represente en todos estos estadios diferentes.
Ninguna organización social y popular por separado encontrara el eco necesario en el resto de la población para llevar adelante sus cambios urgentes. Pero existe en cada una de ellas una interrelación tacita con todas las organizaciones restantes que no se ha plasmado aun en orgánica concreta. Este es nuestro desafío. Trasformar lo tácito de la relación existente en organización concreta.
Debemos dar vida a un proyecto orgánico que globalice las aspiraciones dando igual importancia a todas en una interrelación donde se entrega y recibe solidaridad, asumiendo la lucha puntual y particular de una organización social como del conjunto. Esto quiere decir, que una organización social organizada sobre un punto no le dicta a otra organizada en otro aspecto sus necesidades y propuestas o liderazgos, pero en la interrelación solidaria la apoya en lograr sus objetivos convirtiendo así la lucha de uno en la lucha de todos.
Ninguna organización social es más importante que otra, como ninguna puede arrogarse la conducción del todo, porque esta mejor organizada o mas fuerte numéricamente. Un club deportivo, por sus características, obviamente presenta caracteres más masivo, que una organización que trabaja y educa sobre la violencia intrafamiliar por ejemplo, pero no por eso la menos numerosa es menos importante. Más bien, significa que cada una en su momento jugara un rol prominente y dirigente cuando su lucha pasa a ser el foco de atención por la necesidad inmediata de actuar en su área de acción.
Verlo de otra manera seria aparatismo que niega respeto y consideración a otras organizaciones y sus luchas. Un marchar juntos presupone un amplio respeto y consideración a todas las luchas, porque están entrelazadas en igual importancia en la red social que llamamos comuna.
Debemos transformarnos en el resultado de una suma no de resta. La construcción y desarrollo de una mejor comuna, más justa y equitativa socialmente, respetuosa del individuo y de grupos sociales debe ser construida por todos para todos.
La cuestión de los recursos.
Reconocemos la importancia de los recursos desde los mínimos y necesarios para movilizarse, como los más grandes de condiciones necesarias de funcionamientos como local e infraestructura. Estamos acostumbrados a funcionar en la precariedad, así lo hicimos antes y así lo hacemos hoy, a las reuniones en casas y ayudar con el tecito y el pancito al miembro que con hambre después del trabajo pasaba a la reunión hasta tarde, para luego levantarse temprano al trabajo. Conocemos las necesidades y si la causa es justa como lo fue en el pasado estamos dispuestos a sobrellevarla. Sabemos que lo podemos hacer, pero también sabemos que las cosas se desarrollan más fáciles y rápidas cuando existen los recursos necesarios, nos da firmeza y autonomía. Sabemos que comenzamos sin nada y eso es difícil en extremo. Desgasta y el poco tiempo que se le puede dedicar después de las horas de trabajo se hace insuficiente para la inmensa tarea. Sabemos que desde un principio necesitaremos de la solidaridad de otras organizaciones sociales nacionales que entiendan nuestra causa y objetivo. Sabemos que contaremos con esa solidaridad. Sabemos también que tenemos muchos amigos a través del mundo que nos ayudaran en nuestro objetivo, porque así como nosotros hemos aprendido del pasado también lo han hecho ellos en el movimiento de solidaridad.
¿Hemos aprendido del pasado? Absolutamente. En esto de los recursos la organización social tiene amargas experiencias cuando los años 80, que ha dejado lecciones. Estas lecciones debemos aprenderlas y ponerlas en el contexto de la nueva tecnología que nos ayuda. Si hubiésemos contado en el pasado con el internet como herramienta o sitios en la red, la habilidad de los partidos de pedir dinero a nuestro nombre hubiese disminuido enormemente. Y quizás mucha de la ayuda nos hubiese llegado directamente y las relaciones con aquellas organizaciones solidarias con nosotros hubiesen sido directas y permanentes en el tiempo. Muchas cosas que debieron o pudieron haber sido diferentes en el pasado, hoy están en el pasado y viven en el presente solo a manera de lección. No vamos andar todo el tiempo enrostrándoles a los partidos de la concertación, como a los de la izquierda extraparlamentaria la sofocación económica que nos produjeron reduciéndonos a una mínima expresión orgánica y de niveles de expresión.
Sabemos que a través del mundo existen organizaciones, instituciones partidos, organizaciones sociales y grupos de intereses, que luchan por la ampliación de la democracia y la justicia social. Que son solidarias y al contar con mejor situación y posibilidades materiales que nosotros o con capacidad de generar solidaridad ayudan a organizaciones y sus luchas democráticas de justicia social a través del mundo. También sabemos que existen chilenos que salieron exiliados que nunca pudieron regresar al país que los vio nacer, pero que se mantienen al tanto de los acontecimientos y más de las veces hacen diagnósticos iguales a los nuestros y que mantienen organizaciones, revistas y actividades culturales donde la solidaridad se mantiene como uno de sus puntos más importantes de sus agendas. Son muchos los amigos por conocer a través del mundo, que comprenderán nuestra causa de organización autónoma que estarían dispuestos a ayudarnos de manera generosa y solidaria al igual que lo hicieron en el pasado.
Hoy estamos frente a una nueva realidad. La tecnología nos puede acercar permitiendo conocer esas organizaciones y amigos a través del mundo que nos inspiraran e inspiraremos. Los invitaremos a que conozcan nuestro trabajo y quizás también nos inviten y conoceremos el de ellos, todo hecho sin intermediarios si no directo, sin la mentira y las falsas situaciones. Pediremos ayuda pero también daremos ayuda, la que podamos porque nos hemos fundado en principios solidarios.
Partimos de cero, como siempre, pero ante nosotros tenemos una ventana al mundo y al país que cambia la situación con respecto a la reorganización que llevamos adelante en los años 80. Ventana que se abrirá de par en par solo si comenzamos nuevamente nuestro caminar a la comuna más justa, a un país más justo. Nadie apoyara solo ideas o intensiones, pero muchos apoyaran desde un principio una organización práctica con objetivos claros.
Sugerencia orgánica y algunos puntos a tomar en cuenta a la hora de decidir.
La cuestión de decidir estructura organizativa es una cuestión difícil y muchas veces divisiva, porque en cierta forma constituye la primera prueba con respecto a los principios generales adoptados como los de inclusión. Pero también juegan un papel importante a la hora de decidir, las experiencias organizativas de los concurrentes. Todas experiencias validas y necesaria a tomar en cuenta.
Sin embargo, en estas cuestiones, la discusión queda siempre de manera predominante centrada en dos formas o esquemas organizativos: la forma verticalista y jerárquica y la horizontalista o asambleísta.
Para los que han militado en partidos políticos las experiencias han sido en las de tipo verticalistas y jerárquicas, que es la estructura comúnmente usada por los partidos políticos.
Otros que solo han militado en organizaciones sociales el asambleismo horizontal es la experiencia que da mejores resultados y querrán reflejar esa experiencia en la nueva orgánica que queremos construir.
Los ex militantes o militantes de partidos con experiencias en organizaciones verticalista no han encontrado su paso por ellas de manera satisfactorias ni han sentido que pudieron hacer un aporte que fue la idea al organizarse. Obviamente tienen un evidente rechazo a este tipo de organización que hace inclinarse aun más la balanza hacia una estructura horizontalista.
También tiene importancia mayor en el rechazo a las estructuras jerárquicas, el hecho que los partidos nacionales surgen y mantienen inalterable su dirigencia por décadas y décadas, haciendo evidente que en este tipo de organización no es dada a los recambios. Esto crea un sentimiento de desmerecimiento e incapacidad a la militancia y sus estructuras medias y bajas. Muestra solo a sus líderes nacionales como brillantes o capaces y la salida de ellos en un eventual recambio produciría la catástrofe. Esto, en cierto modo incentiva a la creación de tendencias internas como forma de tomar predominancia y manera de luchar por el control.
En consecuencias sacamos la conclusión que quizás el horizontalismo o asambleismo es más democrático e igualitario y una mejor estructura de funcionamiento. Pero ¿lo es? Es una respuesta lógica al verticalismo, pero dentro de una organización superior para la organización social como la que queremos construir ¿es desde un punto de la eficiencia y la democracia lo mejor a lo que podemos optar? Eso ya no es tan seguro.
Primero, porque el horizontalismo plantea la igualdad de todos ante todo los temas. Cuando nos organizamos sobre un solo punto de interés, evidentemente el horizontalismo crea y preserva la igualdad entre los miembros y esta estructura presenta grandes beneficios a una organización limitada a uno o dos puntos. Aunque igual existen reparos a la igualdad en tanto conocimientos desiguales de los miembros sobre el tema que los une. Por esto, el horizontalismo en la práctica cuestiona en cierta medida la igualdad, la hace difusa y, en muchos casos no se da.
Hay militantes que funcionan extremadamente bien en asambleas masivas y otros no tanto. Cuestiones de personalidad y carácter a veces crean una diferencia. Es una diferencia importante, porque las asambleas pueden ser manejadas a punta de personalidad y carácter no necesariamente por la justeza de los argumentos. O, argumentos mejores fundamentados quedan sin exponerse o malamente expuestos no por el desconocimiento de ellos, sino por una cuestión de timidez y nerviosismo al exponer ante un grupo grande de personas. Es una estupidez dirán mucho, o solo una cuestión de detalle dirán otros, pero no quita la importancia a la hora del debate y las decisiones. O, que se puede decir del monopolio de la palabra en la asamblea. Cuantas veces lo hemos visto quienes hemos participado en asambleas donde los temas quedan convertido en juego de pin pon por tan solo dos jugadores, en un intercambio incesante como interminable de intervenciones. Si asumiéramos este tipo de orgánica cuando intentamos unir tantos y diferentes temas de acción, ¿será la organización partidaria efectiva para la acción? Quizás con el horizontalismo solo doblamos el cacho del paragua en el otro sentido, pero sigue siendo cacho.
Porque desde el punto de la efectividad también existen reparos al horizontalismo porque todos deberíamos, para ser democráticos e inclusivos, hablar sobre todo y decidir sobre todo. Pero, para discutir cada tema alguien debe generar la agenda y los puntos a tratar. ¿Quién decide entonces cuales son los puntos importantes a tratar? ¿Si los acuerdos deben ser de asambleas hasta cuando debemos debatir cada punto? ¿Sera hasta que todos participen y de no ser así, quien lo decide?
Todo lo anterior son solo algunos puntos importantes a considerar, pero más que eso, debemos pensar que las estructuras orgánicas deben corresponder a los principios y objetivos por los cuales nos queremos constituir en partido comunal para darle efectividad y funcionamiento democrático. Cada una de nuestra definiciones de partido comunal, como práctico, de acción, como cada uno de los principios que nos dotemos ya sean de solidaridad, igualdad de género etc. etc., deben quedar reflejado en la orgánica que se construya. Vale decir darle vida concreta y práctica a los conceptos abstractos de las definiciones y principios en la orgánica.
Quizás, efectiva es una orgánica punto medio entre el horizontalismo y verticalismo. Como un verticalismo chato que es más bien horizontal. Donde la altura está ligada al ancho y al mismo tiempo es como una correa trasmisora desde la base a los puestos de dirigencia y de los puestos de dirigencia a la base, en una incesante educación y promoción de líderes.
Me voy atrever a entregar un esquema que intente reflejar lo anteriormente dicho, pero se debe entender que es solo a modo de ejemplo, no trato de decir que esta es la estructura que se deba usar, por esto mismo no tendrá lujo de detalles sobre cada punto importante de funcionamiento. Si se encuentra que el ejemplo es un punto de partida como una primera idea, lo más probable entonces, es que se necesitara más análisis y más estudio.
Solo a modo de ejemplo. Un esquema organizativo:
1.- Todas las organizaciones sociales de la Comuna que concurran a la formación y fundación del partido comunal como aquellas que concurran más tarde en su desarrollo, compondrán el partido y serán la base soberana. Cada organización social que integre el partido sigue realizando su trabajo sobre el punto de interés que les dio origen.
La Coordinadora Social Sectorial. C.S.S
Como una cuestión de mejor representación de la comuna en toda su diversidad socio económica que para este ejemplo dividiremos la Comuna en 5 sectores que arbitrariamente llamaremos a cada uno de ellos, Coordinadora Social Sectorial. C.S.S
La Coordinadora Social Sectorial, estará compuesta en su particular sector por uno o dos representantes de cada organización social.
1-El rol de la Coordinadora Social Sectorial, será obviamente coordinar las actividades de cada organización social para que no se entrecrucen y poder apoyarlas de mejor manera y velar por el traspaso de información educativa entre y cada organización social de manera de dar apoyo y cooperación, entregar solidaridad o generar solidaridad a cada una de las actividades que las distintas organizaciones realizan en su sector.
La C.S.S a su vez tendrá como atributo invitar de manera abierta a las dirigencias de organizaciones sociales no miembro del partido que tengan actividades en el sector a dar a conocer su actividad y ver niveles de cooperación o solidaridad.
2.- Conformar una plataforma de desarrollo y reivindicaciones locales que dé cuenta de la realidad y los objetivos que se persiguen para el sector. Basado en 3 puntos.
1.- Social que implique, salud, educación, viviendas, tercera edad, juventud, violencia intrafamiliar, etc. etc.
2.- Económico. Plan de desarrollo para democratizar la economía municipal sectorial. Ejemplo, crear cooperativas en diferentes campos económicos como forma de creación de empleos, que permita postular a su vez a los contratos municipales. Etc. etc.
3.- Deportes y cultura. Ver la situación sectorial en términos de infra estructura, generación de espacios, para la práctica y desarrollo de la cultura y el deporte, mediante campeonatos y actividades de creación cultural, música, poesía y pintura etc. etc.
Coordinadora Comunal (C.C.)
De la misma manera que se crea una C.S.S para coordinar las actividades sectoriales, se necesita otra estructura para coordinar las actividades en toda la comuna. A esto, también arbitrariamente, le llamamos: Coordinadora Comunal o, C.C.
Para conformar el C.C.
Cada C.S.S elegirá cinco miembros cada uno para conformar así un C.C. de acuerdo al ejemplo, compuesto de 25 personas. Los miembros de la C.S.S, que son elegidos al CC deberán ser reemplazados en el C.S.S por nuevos miembros de la organización social de base de la cual ellos provenían, para seguir siendo representadas en C.S.S,
1.- La Coordinadora Comunal es igualmente evidente que su función es coordinar las actividades a nivel comunal de las coordinadoras sociales (C.S.S) pero aparte debe velar por las Política, relaciones y educación. Que trabaje un plan de intervención política comunal. Crear enlaces y relaciones con las organizaciones políticas que existan en la comuna, de manera de conocerlas y que nos conozcan mediante intercambio de literatura e invitaciones a exponer sobre puntos de intereses mutuos o, educativos con respecto a posiciones políticas e ideológicas.
2.- Estudio Sociales Comunales. Que estudie y desarrolle actividades tendientes a dar conocer la ley orgánica municipal, su uso aplicación y limitaciones para el sector como para elaboración de plataformas tendientes a su democratización, mediante reformas o cambios. El estudios de las ordenanzas municipales su aplicación y utilidad como de propuestas de cambio o reformas. Como desarrollar, generar charlas y foros sobre temas de interés para la organización social en sus diferentes puntos. Y sentar bases para la creación de un sitio web, una revista digital y blogs por organización social de base, que cumpla además la función de librería donde las organizaciones sociales puedan ir a bajar temas a su interés particular como general.
3.- La elaboración de la plataforma política de participación electoral, y la elaboración de la estrategia política de la campana, manteniéndose fiel al principio ecológico en el sentido que deberá ser en extremo creativa y no ayuden a ensuciar nuestra propia comuna, con rayados y papeles tirados por todos lados. No puede ser que partidos que hablan en sus campañas sobre ecología y medioambiente, ayuden a crear un problema medio ambiental rociando con papeles nuestras comunas, Como no puede ser que su campana ecológica cuesta diez arboles a nuestros bosques.
Coordinadora General (C.G.)
He incluido otra estructura por sobre la Coordinadora Comunal, La Coordinadora General, aunque yo mismo tengo dudas acerca de su necesidad en tanto todas las tareas que enumere pueden ser asumidas por la C.C. Pero como se trata de un ejemplo, quise incluir el máximo de posibilidades.
El C.G quedara compuesto por 10 miembros que serán elegidos por el C.C.
1.- Su tarea es velar por la marcha diaria del partido, es a su vez un ente fiscalizador del buen desempeño de cada una de las actividades. Y pueden participar con aviso en reuniones en cualquier instancia del partido.
2.- Tendrá a su vez la tarea de las finanzas.
3.- Las relaciones con organizaciones sociales de carácter nacional y a nivel internacional en función de crear solidaridad con nuestra causa democrática tanto material como política. Relacionarse con las organizaciones de exiliados a través del mundo. Llevar adelante, relaciones con otros partidos comunales de la región o nacional y/o, ayudar a su construcción entregando experiencias y solidaridad. Llevar adelante relaciones con partidos nacionales
4.- Podrá iniciar la creación a nivel comunal organizaciones transitorias de solidaridad y apoyo a luchas sociales de carácter nacional, ya sean sindicales, estudiantiles, derechos humanos, ecológicos etc. etc., Intentando englobar a sectores mas allá que sus propias fuerzas.
5.- Preparar foros y charlas comunales etc. etc.
Vamos a dejar el ejemplo hasta aquí. No es la intención aquí definir bien y preciso los alcances de cada estructura, ni de definir estatutos ni escudriñar mas sobre funcionamiento. Lo que se quiere mostrar y de ahí la utilidad del esquema es que una estructura orgánica no necesariamente tiene que ser ni uno verticalista, ni horizontalista, sino mas bien debe reflejar sus objetivos composición y sus principios. Nosotros queremos ser un partido que se crea a partir de la organización social de base, en este esquema lo intentamos reflejar.
En este esquema evidentemente se trata de una organización de base para la base, que es profundamente democrática. Cada miembro de cada estructura viene de la organización social de base. No da pie para que aparecidos puedan empezar por el medio de las estructuras ni de las alturas convirtiéndose en lideres de algo a lo cual nada han aportado. Cada dirigente debe de haber participado en una organización de base para serlo. Todo miembro del C.G comenzó abajo en la organización social de base, de allí viene ahí están sus raíces. No hay forma de acortar camino. Desde la organización social de base se le eligió primero a la C.S.S para luego ser elegido desde ahí al C.C y de este al CG y es miembro siempre de su organización de base. Es un esquema flexible pero también eficiente siempre promoviendo la acción y la práctica y el recambio de dirigentes.
La cuestión de la longevidad de los dirigentes en sus puestos más bien tiene que ver con medidas democráticas limitantes del mandato, ya se trate de un término sin posibilidad de repetición para alcaldes y dirección o solo para alcaldes y uno de repetición para la dirección, o igual para todos.
En esto hay que ser flexibles y verlo desde el punto democrático y efectividad en tratar de que los tiempos de mandato no sean demasiado cortos, que no permita a las instancias dirigentes desarrollar su potencial, quizás una buena idea es cada cuatro años de longevidad, que corresponde a la duración del mandato municipal, pero con una clausula estatutaria de revisión de liderazgo cada dos años incluido el alcalde y Concejales si se da el caso. Si la base soberana en conferencia general decide restarle el apoyo mediante voto de desconfianza a uno de sus dirigentes o a toda la dirección esta deberá demitir y cesar funcione una vez elegidos sus reemplazantes.
Pero en realidad, son todas medidas estatutarias de las cuales no hemos hablado ni necesitamos hablar en tanto es algo que deben decidir en exclusividad sus participantes. Mencionamos estos aspectos más que nada como cuestiones que surgen de los esquemas que hemos visto del verticalismo y horizontalismo.
Reflexión final
Hace más de siete años que comenzamos a conversar y plantearnos el Partido Comunal o Municipal como una forma necesaria y democrática de participación desde la base.
Pero, al igual que muchos, pusimos esperanzas que las reformas democráticas llegarían con el gobierno Lagos y que entonces sería posible realizar o avanzar en la construcción de dicha idea dentro del marco de esa hipotética reforma. Se decía entonces que era necesario quemar las etapas. Que no sería posible crear nada con tanta expectación por lo que Lagos podía hacer y que muchos dirigentes sociales aun seguían enganchados e ilusionados.
Luego también pensamos que con la irrupción del Juntos Podemos Más en la escena política nacional y su triunfo electoral en las municipales 2004, como conglomerado de la izquierda parlamentaria. Se tendría que poner en la agenda nacional reformas democráticas que implicaría mayor participación. Se pensaba que muchos dirigentes de bases verían aquí una oportunidad clara de participación y nuevamente que había que quemar la etapa. Hoy, El Juntos Podemos Mas, no solo quemo la etapa sino también quemo la nave. Ni siquiera pudo pasar su propio test democrático. Hoy se pelea hasta por el nombre de una nave que se hunde.
Hoy pensamos que las etapas están quemadas, que estamos solos. Quizás siempre lo estuvimos. Que no podemos seguir dependiendo de hipotéticas representaciones por parte del gobierno o partidos nacionales.
Hoy pensamos que los cambios vendrán, a pesar de todo el modernismo, a la antigua, desde abajo, por los de abajo tal cual la lucha contra la dictadura. Que la lucha por los cambios democráticos como los de mayor igualdad tendrán que partir de la organizaciones de base a nivel nacional, pero asumiendo un rol superior al anterior. No de apoyos sino de actores.
En estos más de siete anos de conversar la necesidad de partidos comunales, nunca nos pensamos como los mejores preparados para enfrentar tan grande desafío. Sin embargo aquí estamos presentando estos apuntes como un aporte para la reorganización de las organizaciones sociales y populares esta vez en Partido. Ojala, los dirigentes sociales a través del país, lo tomen por lo que son, tan solo aportes de ideas y objetivos que nosotros intentamos propagar y hacer realidad. Ojala también, que dirigentes sociales por todo el país, mejores dotados en la pluma y las ideas que nosotros, lo puedan engrandecer, propagar y materializar las ideas en sus comunas. Porque si esto ocurre, ya no estaremos solo y, cuando no nos sentimos solos, nos incentivamos y aprendemos unos de otros. Nos llena de fuerzas y deseos de avanzar mas y mas rápido, porque el solo hecho de saber que hay otros a través del país haciendo lo mismo nos hace sentir fuertes y poderosos.
Al principio será como cuando empezamos la lucha contra la dictadura, obviamente en otras circunstancias, pero será igual en el sentido que timoratamente tratábamos de hacer cosas sin saber si el vecino pensaba igual o nos echaría al agua. Pero cuando se nos unía, aunque mas no fuera con un ¡tengan cuidado cabros, los milicos andan por ahí! Sabíamos que teníamos aliados.
Hoy será igual, comenzamos sin saber si en otras comunas u otros dirigentes sociales lo harán en sus comunas, pero de surgir alguno, sabremos que tenemos aliados y que no estamos solo.
La lucha por la ampliación de la democracia también a nivel municipal, se convertirá más temprano que tarde, mediante la descentralización política del estado, en una necesidad imprescindible para avanzar en el desarrollo comunal, por las responsabilidades que tienen las municipalidades y comunas con la educación, salud etc., pero que no cuentan con los instrumentos democráticos ni medios adecuados al papel asignado.
La irrupción del partido comunal a partir de la organización social, hará más urgente esta necesidad de ampliación democrática hacia las municipalidades por parte del gobierno y sus partidos. Porque la presencia de un Partido Comunal no establecido en la constitución desafiara y lo planteara como una realidad insoslayable. La necesidad de los cambios democráticos va a cambiar efectivamente la dinámica política en términos de la democracia y su ampliación.
Esto en el plano concreto planteara, a la organización de base, ventajas y enormes peligros. Ventajas porque no tendrá que dar en el plano legal terribles luchas para ser reconocida y poder participar del proceso democrático local o, ya no tendrá que buscar resquicios legales para participar en elecciones municipales, resquicios como que sus elegidos a Alcalde y Concejales se presenten como independientes apoyados por el Partido Comunal.
Y, enormes peligros, porque si se da esta reforma democrática, nuevamente nos quedaremos enfrentados a enormes aparatos con inmensos recursos creando partidos de intereses o filiales de los partidos nacionales intentando imponer ellos un tipo de partidos tan semejantes a los partidos nacionales en concepciones y prácticas, que no habrá cambio.
Esa es la importancia y necesidad de comenzar hoy y no mañana la construcción de los partidos comunales a partir de las organizaciones sociales de las comunas. Imponiendo ahora la clase de partido que se deba construir, no importa que se creen muchos en una comuna, pero que surjan de la base, que representen la base y que no sean aparatos huecos de elite.
Por eso es importante que los lideres y dirigentes sociales de otrora se reactiven y se liguen al proceso de construcción. Por eso es importante que los líderes sociales actuales tomen conciencia de la necesidad de crear estos partidos, para no ser tomados luego, una vez mas, como apoyos ya no por partidos nacionales sino por aparatos locales fuertes.
Hoy, aun escuchamos la voz que retumba el oído ¡tengan cuidado cabros, los aparatos andan por ahí!
Alfredo Cerpa
Septiembre del 2007