viernes, 15 de mayo de 2009

Industrias extractivas y energéticas: El Virus del Capitalismo y el desquiciamiento de Gobernantes (Por Alfredo Seguel)

14 May, 2009 Publicado en mapuexpress


 


El Presidente de Brasil muestra a la opinión pública sus manos untadas en petróleo en señal de "progreso y riqueza"; La Presidenta de Argentina es la portavoz de Transnacionales Mineras y entrega los bienes naturales de su País; El Presidente de Venezuela expandiendo petroleras y mineras; / Industrias extractivas y energéticas están haciendo mella a Pueblos y al Planeta/ Prácticamente ninguno de los gobernantes están entrando en razón, mientras surge con mayor fuerza la resistencia en la Región frente a abusos y atropellos; Y se levantan propuestas / Neoliberalismo y seudos socialismos ¡UNÍOS! / La Presidenta de Chile dando luz verde a mineras, forestales, celulosas, hidroeléctricas, como parte del eje del "mal" (Más Colombia y Perú) / Y Bloque de los denominados Gobiernos "Progresistas" contagiados con el maligno neo capitalismo.

El Capitalismo ha sido uno de los grandes males que le ha podido ocurrir a la Humanidad y al Planeta. La génesis de la explotación y sobre explotación, cuya esencia se encuentra en la expansión de las industrias extractivas y energéticas; El camino al abismo y a la locura esquizofrénica. El origen del debacle mundial, de las crisis y del calentamiento global. Un Virus asumido y arraigado en todas las ideologías tradicionales de occidente.

La extracción de bienes naturales como mineras, petróleo o monocultivos industriales, reemplazando tierras cultivables o de bosques nativos; Papeleras o Celulosas; y la expansión de las represas hidroeléctricas para dotar de energía a las mismas mineras, petroleras o celulosas, y a la especulación frente a la crisis de agua dulce que viene, son el reflejo de un continente planificado a la medida del neo capitalismo, sin fronteras, como el Plan Puebla Panamá para centro América y la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana IIRSA, las que siguen avanzando, sin importar el color ideológico ni los nacionalismos con que se tiñen gobernantes y "Gobernados", solo cambia la forma de su administración.

Los dos bloques: Capitalismo Estatal y Capitalismo Neoliberal

El mundo occidental se ha distribuido en dos bloques frente al fomento de las industrias extractivas y energéticas. En un capitalismo estatal y otro neoliberal. La región es un fiel reflejo de ello, donde prevalece el neoliberalismo, con un bloque ultra neoliberalista como son Colombia, Perú y Chile, este último, desde los 70 y 80 es la cuna del modelo en la región, el laboratorio del imperialismo y uno de los principales indicadores en la actual crisis capitalista en el occidente.

En los casos de Colombia y Perú se instaló planificadamente desde los 90 en adelante el nefasto modelo ultra neoliberal al interior de los estados con el directo involucramiento de Estados Unidos, particularmente durante la administración de Busch, a costa de la matanza y desplazamiento de poblaciones, tal cual como ha ocurrido en diversos países del continente, donde "el terrorismo" y la protesta han servido de excusa para la eliminación de "focos sociales peligrosos". Cabe preguntarse ¿Cuántas Corporaciones económicas estaban detrás de todo eso? Son formas de nuevos genocidios, colonialismos y saqueos y lucro desproporcionado de transnacionales en desmedro de inmensas mayorías.

Esta realidad, además de atentar contra bienes comunes, soberanías de los Pueblos y economías locales; Además de estar escoltada por acciones estatales represivas y brutales, de criminalización, judicialización y persecución política contra la protesta de personas u organizaciones que son vistas como "enemigos internos", también, junto con la contaminación social causada, incrementan un enorme daño al medio ambiente. Todas estas actividades de industrias que intentan expandir, causan severos impactos.

Paradójicamente, Gobiernos que se dicen socialistas, de izquierda o progresistas, como el de Uruguay, Paraguay, Venezuela, Argentina, o el propio Chile, han asumido un camino de un profundo capitalismo expansivo y sobre explotador, en mayor o menor grado, como el extremo que tiene Chile, absolutamente neoliberal; o bien, el de Venezuela con procesos de nacionalización para la intervención directa del estado en los extractivos de bienes naturales.

En la mayoría de estos países, el tener este tipo de Gobiernos ha sido el mejor de los beneficios que pueden tener las grandes Corporaciones Económicas. El País se maquilla de progresista, se contiene en gran medida el reclamo social, se come y bebe "socialismos" y "justicia social", mientras continúa avanzando el neoliberalismo y sus industrias, hoy en una severa crisis, pero los gobernantes no son capaces de reformularse, por el contrario, torpemente se someten y promueven su expansión.

Hace algún tiempo, un venezolano pro Gobierno de Chávez, en un Foro sobre industrias extractivas realizado en Bogotá, señalaba "El Petróleo es una bendición que permite financiar la Revolución Bolivariana. Es salud, educación, trabajo y bienestar para el Pueblo". Un indígena de Bolivia en el mismo encuentro decía "Es la sangre de la Pachamama, que al extraerla y explotarla contamina, causa codicias y avaricias, destruye nuestras subsistencias tradicionales, nuestra espiritualidad y nos desplaza desde donde habitamos"

El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, con sus manos untadas en crudo en señal de "progreso", manifestó recientemente su interés por aumentar la exploración y explotación de yacimientos de petróleo a través de la empresa estatal Petrobrás "Cuánto más petróleo, mejor", señaló. Por su parte, su par, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, ante la ofensiva de la transnacional Minera Barrick Gold por explotar un mineral en la cordillera con un proyecto "Bi estatal", junto con posibilitar el anunció oficial de la empresa en la misma casa rosada del inicio de sus actividades, señalaba: "la minería no es una cuestión menor, sino que es algo trascendente" También confirmó que los países desarrollados agotaron sus recursos y los obtendrán de "nosotros".

El Presidente de Venezuela Hugo Chávez, junto con iniciar un proceso de nacionalización de firmas petroleras, anunció una fuerte ofensiva en el aumento de explotación petrolera en dicho País con nuevos acuerdos comerciales con diferentes Países. Su par, la Presidenta de Chile, junto con dar luz verde al proyecto minero de Barrick Gold, se comprometió a poner a disposición el aparato público estatal a favor de grupos económicos para el aumento de la expansión industrial de monocultivos forestales de especies exóticas y de salmones luego de un extremo saqueo; y sigue siendo promotora en la expansión de proyectos de represas hidroeléctricas y de celulosa, paradójicamente, a favor de grupos económicos que en su mayoría han sido pro golpistas en este País y con enormes fortunas que encabezan listados en Latinoamérica, como Angelini, Luksic y grupo Matte.

Justamente, ante las alabanzas que el ex Presidente de Cuba Fidel Castro hiciere a la industria salmonera y forestal en Chile, post reunión con la Presidenta de Chile Bachelet organizaciones Mapuches y ambientales señalaban a fines de febrero 2009 en una carta abierta "Emplazamos a los Gobiernos que han asumido en sus discursos ideales revolucionarios, a la consecuencia, a la renovación de sus dogmas, a la construcción de verdaderos socialismos, donde los Derechos sean lo primero y las soberanías recaigan en los Pueblos y no en las empresas capitalistas ni en los Estados de manera totalitaria". Agregaban, en consideración a las actividades industriales en Chile: "Por lo señalado, mantenemos una profunda crítica ante los impactos que este tipo de modelo y políticas han venido generado a los diversos territorios y habitantes en Chile, los ecosistemas y los bienes naturales. Asimismo, con conciencia social, actuamos por la defensa y recuperación de los derechos colectivos de los Pueblos"

Industrias extractivas y calentamiento Global: ¿Qué pasa con la Madre Tierra, La Pachamama o la también llamada Ñuke Mapu?

El calentamiento global comienza con la era del petróleo, desde mediados del siglo 19 y con mayores y graves impactos hasta nuestros días, como consecuencia de la desmedida emisión de gases causadas principalmente por fábricas, transporte, refinerías, fundiciones, procesos hidrocarburíferos, plantas, centrales, entre otros.

Dichos gases se han instalado como cortina en la atmósfera perdiendo ésta sus capacidades filtrantes. Esta situación provoca que los rayos solares que entran al planeta no puedan tener el retorno normal para ser reflejadas en el espacio, varios de los cuales siendo nocivos para la vida, se devuelven al planeta. Rayos que entran y no salen, calentando más de lo necesario a la Tierra, lo que provoca grandes transformaciones físicas, como el derretimiento de los polos y la consecuente subida del nivel del mar; Y la disminución de hielos y nieves en las zonas cordilleranas que crean las fuentes de agua dulce.

El agua cada vez se hace más escasa y en esos cursos se están instalando innumerables proyectos de represas hidroeléctricas, que no solo buscan proveer energía, sino verdaderas especulaciones para nuevos gananciales de privados.

Las industrias extractivas como las petroleras y mineras, la forestal-celulosa, están causando serios desequilibrios y agudizan los embates del cambio climático y de paso, generan desechos tóxicos y contaminación que en su mayoría los reciben sectores sociales vulnerables en sus derechos, como sucede con las Comunidades indígenas en diversas zonas rurales.

A causa de la industria de celulosa – papelera, Chile está hipotecando su soberanía y seguridad alimentaria y de biodiversidad, pretendiendo botar desechos tóxicos al mar, cuyo impacto causará graves daños a lo menos en dos regiones del País. En la amazonía del Perú, como ejemplo, bajo la promoción de un gobierno corrupto (petro audios), ultra neoliberal y racista, más de 20 empresas transnacionales se disputan la exploración y explotación hidrocarburífera en lotes petroleros cuya extensión alcanza las 55.000.000 hectáreas (75 % de su extensión en el Perú) por sobre tierras de Comunidades indígenas, reservas y espacios de indígenas en aislamiento voluntario. Ya han existido casos de grave contaminación (Pluspetrol), como el río corrientes en Iquitos, con verdaderos genocidios a indígenas, tal cual ha ocurrido en diferentes países, como el de Ecuador y la contaminación de Texáco; y el de Argentina, en Loma de la lata, con la contaminación de Repsol YPF.

Casos similares a causado la industria minera, muchas veces contaminando el agua con el mismísimo cianuro y causando verdaderas sequías por su uso desmedido, dejando en el más absoluto desamparo a vastas poblaciones; O el de las dioxinas emitidas por la industria de celulosa - papelería, vinculada a la industria Forestal con sus enormes plantaciones de monocultivos de agua de especies exóticas, las que se han convertido en verdaderas bombas succionadoras del agua. En efecto, en las diferentes zonas donde se concentran, se han convertido en desiertos, agregando a esto, el reemplazo que se viene haciendo de tierras útiles para el bosque nativo, la agricultura o ganadería.

Transgénicos en plantas, árboles y alimentos; industria de la carne sin ningún respeto a seres vivientes, bajo una soberbia de que todo es posible controlar porque "estamos hechos a imagen y semejanza divina", Bio combustibles, experimentos bacteriológicos, son prácticas que no tan solo están arrojando secuelas al medio ambiente, sino a los propios humanos. Las enfermedades del "Apocalipsis neoliberalista", tienen su origen en este tipo de actividades. El virus porcino, aviar, el asiático, el de la vaca loca, son resultado de ello.

A pesar que a nivel mundial sectores privados, gubernamentales, científicos, coinciden en que el calentamiento global y su consecuencia: El cambio climático, son situaciones de suma gravedad y de inmediata atención, el capitalismo industrial, principal responsable del debacle del planeta, no se está cambiando, por el contrario, se está expandiendo e imponiendo por la fuerza

¿Un tercer Bloque se construye y/o se levanta?....... "Se viene el estallido"…"Atrévete-te-te-te"

Aún no hay ninguna revolución profunda en occidente. Sin embargo, puede que Ernesto Guevara haya tenido razón en haber apostado por Bolivia, hecho que le costó la vida. En reiteradas ocasiones se ha celebrado el proceso transformador que se está viviendo en Bolivia bajo la conducción que simboliza Evo Morales. Se ha entendido que por primera vez en la historia de este continente, se está poniendo fin a un Estado colonialista, racista, excluyente, unicentrista, oligárquico, capitalista, para dar paso a las autonomías y soberanías de los Pueblos, a sus Derechos Humanos colectivos, a la libredeterminación, bajo la estructura de un Estado Plurinacional y Pluricultural. Aparentemente, es el camino de una idea profunda revolucionaria, que sin embargo, se encuentra aún en una isla, en medio de profundos capitalismos y depredadoras industrias. En Bolivia, no tan solo se le está poniendo algunos límites a las formas de explotación petrolera o minera, sino también, se está priorizando las economías locales, la diversidad y la soberanía alimentaria de sus pueblos.

Mientras, en los otros estados, los Pueblos asumen la desobediencia civil, la rebelión, la insurgencia, como actos legítimos y PACÍFICOS de defensa, de protesta social, de ejercicio de participación y autogobierno y que son parte de los Derechos colectivos, los que, por la coyuntura, se hacen absolutamente necesarios emprenderlos o fortalecerlos, y que se hacen más vigentes frente a los abusos, atropellos, discriminación y arbitrariedad estatal. Estos actos, no son lo mismo que terrorismo o actos violentos como han tratado de "situarlos". Las armas, los montajes, las planificaciones de inteligencia, las militarizaciones, las persecuciones, han venido siempre desde los poderes fácticos de los estados. Intentar responder con la misma moneda, es lanzarse a un barranco y nutrir las estrategias del poder coercitivo; y de paso, permitir que sigan reprimiendo o interviniendo a las fuerzas sociales.

Es cierto que existe una violenta ofensiva capitalista, pero también, es cierto que se están intensificando las resistencias. A pesar del escenario desesperado que muestran ciertos gobiernos y Corporaciones, sigue triunfante la dignidad y la decencia. Sigue vigorosa la conciencia y el accionar de quienes se esmeran en defender los Derechos colectivos de los Pueblos frente a estados corrompidos por las transnacionales o seudos o falsas izquierdas.

La lucha para frenar los proyectos de inversión pública o privada de industrias extractivas o energéticas, no es tan solo una lucha por derechos o medio ambiente, es a su vez, un aporte a la transformación del dañino modelo económico imperante y de contribuir eficazmente a su caída.

Se hace fundamental entonces, que en medio de esta denominada crisis capitalista, que agrupa e impacta a izquierdas tradicionales, centros y derechas, agrupados y distribuidos en dos bloques, surjan las fuerzas sociales con su diversidad de propuestas y alternativas con relación a formas de organización social y política, economías, tipos de energías y un cambio radical de trato con la naturaleza, donde, con firmeza, se diga y se asuma que es mejor que el crudo y los minerales queden en el suelo. La suma de todo esto sería la construcción de una verdadera y auténtica revolución, la que podría denominarse como "El tercer Bloque", el de los Pueblos, el de las soberanías populares, el que es capaz de abrir las fronteras no para el capitalismo, sino para la integración y la solidaridad. Se hace urgente y necesario construirlo y quizás ni siquiera sea necesario inventar, sino más bien recuperar. Existe mucha sabiduría en la memoria de los Pueblos.

Alfredo Seguel, Comunicador Social

viernes, 17 de abril de 2009

Descentralización, centralismo, democracia y partido comunal.

Proposiciones para la construcción de partidos comunales

Proposición III


 


 

Por Alfredo Cerpa.


 

El excesivo centralismo del estado, las restricciones democráticas, la falta de visión país en tanto objetivos de largo plazo, la incoherencia de las visiones ideológicas, los liderazgos autoritarios y las falencias democráticas que presentan los partidos dentro como fuera del gobierno, crean y fomentan las condiciones objetivas para la corrupción y el conflicto de interés entre los partidos y el resto de la sociedad. Frenan el desarrollo político- económico comunal y regional, mientras la falta de alternativa creíble mantiene y pronuncia el alejamiento de la ciudadanía en los procesos políticos y organizativos. Ante el cuadro actual, la necesaria y urgente reorganización de la ciudadanía solo puede producirse desde la base, dentro de parámetros locales concretos entrelazada a un proceso de descentralización político administrativa.


 

"La centralización administrativa solo sirve para enervar a los pueblos a ella sometidos, puesto que tiende incesantemente a disminuir su espíritu de ciudadanía…. Puede por lo tanto contribuir admirablemente a la grandeza efímera de un hombre, mas no a la duradera prosperidad de un pueblo" Alexis de Torqueville (1835).


 

La reforma del estado mediante un proceso de descentralización que implique estrechamiento político, mayor poder de decisión de la ciudadanía con respecto al estado trata de un proyecto eterno en nuestro país. Desde antes de la independencia, pero en especial desde 1925 son muchos los que han intentado llevar adelante procesos descentralizadores en su aspecto político incluso mediante insurrecciones como lo fue la llamada "revolución constituyente". Sin embargo, a pesar de derrotas sufridas en este campo, los procesos descentralizadores no han quedado en el olvido porque a través de la historia se reviven una y otra vez, cada vez que se reúnen en un periodo determinado las deficiencias administrativas, concentración monopólica, corrupción, el absolutismo y la postergación de las necesidades ciudadanas. A través de la historia son muchos quienes han prometido y abandonado proyectos descentralizadores. Abandonado porque al centro de un proceso de descentralización se encuentra la democracia y la equidad en su traducción política de gobierno del pueblo que cuestiona la centralización del estado por la desigualdad y autoritarismo que entraña. La centralización es la piedra angular en que se basa el poder burgués dentro de un estado, porque no solo centraliza el poder político sino también el poder económico.

El último intento de descentralización fue propuesto por la actual presidente Michelle Bachelet con su propuesta de gobierno ciudadano expuesto en sus actividades de campaña presidencial y enmarcado en su programa cuando nos dice "El desafío hoy es que las regiones y comunas y su gente dispongan de las capacidades y las herramientas para gestionar su destino. Ese es el desafío que asumiré en el próximo gobierno de la concertación"

Chile no siempre ha sido un ente centralizado, en realidad ningún país en el mundo trata en sus inicios de entes centralizados, los países han nacido mediante la unificación de comunas políticamente autónomas, a quienes fueron centralizando en la medida que cercenaban sus derechos y atribuciones y se fueron desarrollando elites económicas y políticas que fueron absorbiendo para si todos los poderes llegando a crear el país desigual en derechos políticos y económicos que conocemos tan bien.

Hoy, si Chile quiere realizarse como país democrático enmarcado en una sociedad igualitaria política y económicamente realmente dirigido por las mayorías, entonces, la ciudadanía debe comenzar por reganar sus comunas para sí mediante la lucha por la descentralización política y administrativa del estado.

La tarea es verdaderamente gigantesca y revolucionaria si toma en cuenta que la lucha política por el control del estado centralizado, ha sido llevada siempre por partidos nacionales centralizados, que han adquirido ese poder para sí, se acostumbran a él y desarrollan hábitos autoritarios. El pueblo no ha hecho experiencia ni ha contado con organizaciones políticas locales que luchen políticamente por el control de los gobiernos comunales para sí mismo. Por lo cual la tarea reorganizativa comienza de cero, sin más experiencia que las que se pueden recoger de nuestra propia historia, pero alumbrados por los principios de igualdad, generosidad, solidaridad y cooperación en la búsqueda de una mejor sociedad y sistema que supere el actual.


 

"Descentralización significa entregar, en gran medida, el poder de las decisiones públicas a instancias de Gobiernos Subnacionales (Regionales y Locales), que por su condición socio-política y territorial están más cercanos a la ciudadanía y sus problemáticas. Es decir, en términos simples, descentralización significa entregar el poder político efectivo a las comunidades regionales o locales, para realizar lo que estas determinen democráticamente"

"Descentralización no es solo hablar de una política y un aparato orgánico administrativo de un Estado cualquiera. Es hablar de un concepto de sociedad que se funda en la reconstrucción de las comunidades políticamente organizadas, en donde la comuna se recrea como un instrumento para la decisión política soberana de las comunidades regionales y locales.

Pablo Monjes Reyes. La descentralización en Chile y los límites del modelo neoliberal. G-80 2008-09-26


 

El estado chileno es un ente híper centralizado, pero además los partidos políticos que surgen y se desarrollan al interior de la sociedad chilena nacen con una visión y estructuras orgánicas centralizadoras que los asemeja al estado.

El estado como ente centralizado y centralizador que controla y domina toda actividad política administrativa mediante y a través de todas las reparticiones públicas del país, manifiesta una red tal de puestos burocráticos que solo se pueden medir en miles. Un estado así, tiene un inmenso poder donde los partidos o coaliciones de partidos en ausencia de políticas e ideología claras u otros objetivos que no sea el poder, luchan por el control del estado y poner este inmenso poder a su disposición usándolo a manera de control sobre las bases de los partidos mismos, los burócratas y sus funciones.

La inmensa cantidad de puestos burocráticos controlados por el gobierno de turno, son repartidos entre los diferentes partidos que conforman la coalición. A su vez, los partidos reparten puestos entre sus facciones internas de acuerdo a sus niveles de influencia. Esto crea al interior de los partidos fricciones y desacuerdos, a veces de manera abierta, por una cuota mas de puestos, por lo tanto de poder.

Los gobiernos conformados en base a una coalición de fuerzas heterogéneas, no solo en orígenes sino también en objetivos, al solo luchar por obtener la más alta cuota de poder, crean una situación de anulación mutua a la hora de implementar políticas o medidas administrativas, permitiendo en la mayoría de los casos, la paralización en la formulación de objetivos políticos o proyectos de ley o, en el mejor de los casos su demora buscando el más alto rédito político eleccionario. Tal cual ha ocurrido con el necesario y urgente cambio de la constitución que rige al país, la ley educacional, el sistema binominal, la ley de partidos y el avance en la descentralización, solo para mencionar algunos.

Todas las luchas partidarias a las cuales hemos sido testigos en los últimos veinte años, dentro y fuera de la coalición gobernante, se enmarcan claramente en la lucha por el control del aparato burocrático o en intensiones por acceder a más cuotas de poder dentro los diferentes poderes del estado y las instituciones representativas.

La lucha por el control del aparato burocrático del estado enmarcado y agravado por el vacio organizacional por parte del pueblo nace la corrupción y el conflicto de interés. Conflicto de interés manifestado mediante prácticas entreguistas de favores irracionales al empresariado, como robo a las arcas del estado en favor de grupos partidarios o de beneficio personal y en detrimento de la sociedad en su conjunto, porque puestos ante los intereses nacionales y sus propios intereses de grupo o individuales optan siempre por lo último. Mirado así, ¿En favor de quién responderán los funcionarios de gobierno, los legisladores en el senado, en la cámara de diputados o en las alcaldías, puestos en la disyuntiva de aprobar medidas democratizadoras que ayudan a la sociedad y su participación en idear un país para todos, pero socaba el poder del gobierno, su autoridad y visión política a los partidos, y, a ellos mismos?

¿Apoyaran la sociedad que dicen representar o, a los partidos que decidieron sus puestos y al cual tienen ligado sus intereses político y económico? ¿Especialmente cuando el pueblo se encuentra desorganizado por lo tanto sin capacidad de respuesta y control sobre sus elegidos?

¿Cómo podrían representar o velar por los intereses de la sociedad en su conjunto, si ni ellos mismos como partido, o como gobierno, han definido con claridad cuáles son esos intereses mayoritarios?

¿Cómo podrían representar intereses políticos y económicos de la mayoría si ellos mismos están ligados o han ido integrándose a los intereses políticos y económicos de la minoría en el país?

Obviamente, como hemos sido testigos innumerables veces, estos responden siempre a su partido o al gobierno, que a veces es lo mismo, abandonando la sociedad a su suerte con medidas paliativas o explicaciones sin ninguna dirección u objetivo otro que no sea calmar la mayoría del país como ha ocurrido en los casos de programas incumplidos y los procesos por corrupción con juicios inexistentes o palmadas en las manos. ¿No es abandonar la ciudadanía a su suerte como en el caso de los abusos y confabulaciones empresariales, que de ninguna manera se trata de casos aislados sino de prácticas constantes ni solo ocurre en ese sector? ¿El gobierno se quedo dormido en el manubrio o conducían hacia allá?

La centralización del estado por el poder que concentra en ausencia de organización ciudadana fuerte, conforma un terreno fértil para el chantajismo político (o como ellos prefieren llamar "negociación") de los apoyos condicionados a cambio de favores extras que se puedan extraer. Chantajismo al cual no solo el estado y los ministerios pueden ser objeto a la hora de presentar proyectos de ley, también se da entre los mismos partidos de una misma coalición. El paso del chantajismo y el clientelismo a la corrupción política y económica rampante lo define una línea muy fina que hoy se traspasa con demasiada naturalidad y frecuencia a todo nivel de gobierno y de partidos. ¿El proceso al interior de la Concertación, pero en especial la actuación del PS por buscar un abanderado presidencial, no ha sido llevado adelante mediante el chantajismo y procesos corruptos?

La falta de democracia al interior de los partidos todos, como la falta de objetivos país, evidentemente crean un estado de conflicto de intereses permanente al surgir la pregunta. ¿A quién sirven los partidos a la sociedad que les da las espaldas o a ellos mismos? Como ocurre hoy con la negociación por cupos parlamentarios entre Concertación y el Juntos Podemos, donde se regalan o se quitan distritos como si se tratara de una negociación entre dueños de fundos, a espalda de la gente en aquellos distritos y a nombre de una inexistente exclusión de partidos.

Los partidos y organizaciones de la izquierda extraparlamentaria, aun bajo la existencia de un sistema binominal, obviamente limitante, aberrante y anti democrático en tanto deformador de la realidad de los apoyos ciudadanos, no los excluye a ellos de manera particular, al menos que se trate de organizaciones y partidos de gran apoyo popular a quienes se le niega existencia, que no es el caso. Limita su exposición mediática, hace difícil el acceso al parlamento, pero, para las fuerzas de cambio la preocupación mayor debería estar centrada en la reorganización del pueblo mostrando un camino distinto, no en un puesto al parlamento a como dé lugar. El sistema está concebido de manera que excluya la mayoría y unos pocos puestos en el parlamento no cambian su esencia, al contrario lo legitimara. El sistema binominal no los excluye. No los excluye porque no les impide un trabajo en el seno de la sociedad. Es a ese trabajo al que hay que abocarse, para que si se llega al parlamento sea con una fuerza que se sienta representada y se empujen los cambios. No creando una situación de mal, mal menor y menos mal. Las limitantes han existido siempre. Que limitante más grande fue la hora de organizar en peores condiciones al pueblo en la lucha contra la dictadura.

La pequeñez, minúscula influencia de los partidos extraparlamentarios en la sociedad chilena es directamente proporcional a su trabajo político en el seno de la sociedad, sus conceptos organizativos, sus políticas ambiguas y formas de relacionarse con la ciudadanía. Ciudadanía que si sufre una doble exclusión. Una exclusión económica objetiva al tratarse de uno de los países con mayor desigualdad en el reparto de sus riquezas y una exclusión política subjetiva al no encontrar a nivel nacional un partido u organización en que ella pueda confiar. En otras palabras, en lo objetivo y no puramente legal, no es el sistema binominal el que excluye a la izquierda extraparlamentaria es la sociedad que los excluye al no confiar en los partidos que circunvalan la organización social a favor de habilidosas maniobras.

En medio de esta situación de faltas de ideas organizativas, chantajes, clientelismo y corrupción, los partidos solo atinan a reforzar sus aparatos partidarios con formas de liderazgos autoritarios y repetitivos, que aleja y cierra la participación a la militancia que honestamente busca cambios en la sociedad y a posibles nuevos militantes, quedando los partidos y su necesidad de crecer y mantener influencias, en una posición de agencias de trabajo, donde los únicos requisitos motivadores para entrar son: contar con pituto (importante, pero no necesario), obediencia y boca cerrada. El clientelismo.

Estas situaciones descritas más arriba, solo tienen cabida y pueden existir en un vacio organizacional de la sociedad tal cual ocurre en nuestro país. Al no existir presión masiva y organizada alguna por parte de la sociedad que obligue a los partidos y al gobierno, sino a cambiar el rumbo de acomodamiento propio, a trabajar en elaborar plataformas medidas y proyectos de ley realistas de beneficio a la sociedad, que por último los obligue al decoro, permite que estos sigan funcionando en las nubes bostezando el sueño sentirse progresistas. Este vacío organizacional se debe en parte a que ningún partido presente en el escenario nacional aun en el extraparlamentario, han sido capaces de desarrollar una política y una relación organizativa con las fuerzas vivas de la sociedad moderna actual que la incentive a movilizarse y a la falta de imaginación o de balance, de los fracasos organizativos de los partidos, por parte de los líderes sociales naturales en función de encontrar métodos y conceptos organizativos para la organización ciudadana desde otro ángulo que no sea el tradicional de arriba para abajo.

Todas las carencias que sufre el país en materia democrática, desigualdades sociales y económicas fueron en su gran mayoría resueltas por la ciudadanía organizada hace 20 años cuando exigió cambios profundos. Entrego su mandato a una coalición y, esta en 20 años ha sido incapaz de llevar adelante las reformas económicas y cambio de constitución de una dictatorial a una democrática. No solo no llevo adelante los cambios sino que además se adapto al sistema y constitución reprobada por el pueblo. Con su actuar desmovilizo al pueblo y convirtió sus dirigentes sociales en burócratas que terminaron abandonando a sus bases. Abandono que termino por desmoralizarlas y desilusionarlas de los propósitos de la política. El fracaso político que ha resultado para la ciudadanía y sus aspiraciones los últimos 20 años de coalición gobernante, pero también la llamada izquierda extraparlamentaria, nos ha dejado como resultado un país donde en el aspecto democrático cuenta con una derecha, para quien, aun está restringida democracia es demasiado, una Concertación que solo puede existir en esta clase de democracia y una izquierda que solo quiere entrar al juego parlamentario.

Cada estructura unitaria presentada al pueblo en los últimos años como alternativas al oficialismo, no han prendido en la población, no porque la población no precise de organización, sino porque ni los que proponen estas estructuras las apoyan con decisión ni las llenan con proposiciones que la ciudadanía pueda tomar como suyas, peor aún, ante la menor discrepancia, simplemente las rompen. Cada estructura presentada a la ciudadanía ha adolecido de cortoplacismo y una gran dosis de ilusión al pensar que solo basta crear las estructuras para que la ciudadanía excluida económica y políticamente corriera hasta ellas. La búsqueda del éxito rápido olvido que la mayoría de sus proposiciones organizativas generales como los objetivos propuestos son demasiados similares a los propuestos por la concertación y no van acompañados de un cómo lograrlo ni como la ciudadanía tendría un rol concreto y activo como de control sobre ellas.

En realidad las promesas de representación real y efectiva ya no bastan ni surten gran efecto en la mayoría de la población chilena si estas no van acompañadas de un rol real a jugar por ella. Evidentemente no ayuda al cortoplacismo el hecho que la sociedad vea a todos los partidos como corruptos buscando posicionamientos políticos solo para ellos. La irrupción de caudillo, díscolos y de otros tipos de yerbas, pero ajustados a la misma lógica de la izquierda, solo traen mayor confusión con creativos oxímoron como la de Marcos Henríquez Ominami, en el programa El Factor Guillier de TVN, donde nos dice que "es socialista pero le gusta el mercado" obviamente también debe ser ambientalista. En el Chile actual ya no basta apelar a la historia ya remota de los partidos, que fue honesta y muchas veces heroica, pero ya no llena los espacios diferentes y nuevas necesidades de la ciudadanía.

Los partidos políticos tradicionales tal como los conocemos se encuentran en una profunda crisis propositiva, orgánica de funcionamiento y credibilidad que los desahucia como instrumentos representativos de la sociedad no solo chilena sino mundial cambiante, donde se repiten los mismos fenómenos, aun cuando en los países desarrollados ya hace mucho tiempo que llevaron a cabo la mayoría de las reformas democrático burguesas. Esta crisis del rol político de los partidos, propiciada por el proceso de globalización del sistema neoliberal ha disminuido el rol del estado a su mera administración y a los partidos a la lucha por su administración y control burocrático.

Cuando las decisiones políticas y económicas importantes las toma el mercado mediante multinacionales y organizaciones económicas (O.M.C. F.M.I etc.) operando a miles de kilómetros de distancia, proponiendo o imponiendo medidas tales como; flexibilización laboral, privatizaciones, libre mercado y competencia, efectivamente disminuye el papel y rol del estado y el de los partidos, por el desfase pueblo, gobierno y partidos, al nivel de abogados implementadores o dosificadores, pero no de agentes de cambio.

Ante este cuadro ¿es posible con estos mismos partidos y organizaciones avanzar políticas democratizadoras y descentralizadoras del poder político del estado con medidas y leyes que hagan posible y accesible la participación de la población, traiga sus sueños y revierta el alejamiento de los ejercicios políticos democráticos? ¿Estarán dispuestos los partidos en el poder y los que aspiran a él, ampliar y compartir ese poder? Hasta hoy, la respuesta siempre ha sido no.

Todos los intentos por ampliar la democracia, descentralizar el poder político del estado han quedado trabados por los partidos políticos mismos, que se oponen a entregar poder democrático a la ciudadanía por miedo a disminuir el propio y ser rebasados. Si bien es de esperarse por parte de la Concertación, tampoco llama la atención que hasta hoy ningún candidato que pretende convertirse en abanderado presidencial dentro de la izquierda extraparlamentaria se pronuncie con respecto a la descentralización política y administrativa del estado, llamando o exigiendo al gobierno la entrega de recursos organizativos legales que permitan la creación de partidos comunales para el avance de la organización efectiva de la ciudadanía desde abajo, de manera que no solo sea representativa sino también participativa de los destinos del país. No se plantean. Pero si nos prometen unos consultas de bases, otros crear poder popular, ¿Cómo? y por supuesto Primarias.

El gobierno ciudadano que nos ofreció Michelle Bachelet trataba precisamente de llevar adelante un proceso de descentralización. Si bien el gobierno ciudadano trataba de un proceso de descentralización burocrática mostraba al menos la necesidad de llevar cambios que le permitiera al gobierno acercarse a la ciudadanía sin necesidad de cambios políticos. En efecto, los cambios descentralizadores del estado se han dado en su forma administrativa burocrática pero no política, como ha sido la creación de Gobiernos Regionales (GORE), donde los consejeros regionales eran nombrados por elección indirecta por los concejales comunales, solo ahora después de muchos años de tira y afloja serán elegidos de manera directa, pero el presidente del Consejo Regional seguirá siendo el Intendente, que solo cumple una labor administrativa pero no de gobierno como su sigla implica. Intendente que a su vez ha sido nombrado por el presidente de la nación como su persona de confianza.

Este intento descentralizador que se podría llamar avance, en realidad solo ha creado más puestos burocráticos por los cuales pelearse al no existir una descentralización política que permita realmente un acercamiento del pueblo a las distintas instancias de gobierno, nacional, regional y comunal. Porque no es lo mismo que el gobierno y los partidos se acerquen de manera paternalista a la ciudadanía a que la ciudadanía se acerque de manera organizada al gobierno y al poder. Acercamiento que solo es posible mediante la organización política de la población, no solo a través de partidos regionales, sino también comunales, que permita a la población crear sus propias organizaciones, para dirigir por ellos mismos, basados en intereses de desarrollo propios, su comuna y su región, para marchar desde esos parámetros en una organización política nacional federativa o el que ellas decidan democráticamente. Para esto se necesita una descentralización política del estado, nueva ley de partidos políticos o, mejor aún, cambiar la constitución.

Solo un proceso descentralizador político administrativo podría cambiar definitivamente la dinámica política nacional y las formas de hacerla, le permitiría al país terminar con el vacio organizativo por parte de la ciudadanía, permitiría entrar en una ebullición de ideas participativas y de cambio propiciando a su vez presión política necesaria al gobierno a los partidos nacionales a reformularse no solo políticamente sino también estructuralmente, porque ni sus políticas ni sus estructuras dan cuenta de los cambios en chile y el mundo. Esto los podría motivar a funcionar mediante ideas y objetivos claros para el país y, no solo basados en políticas copadoras aberrantes y llenas de oportunismo, como en el caso del PRI a nivel regional. La disidencia DC, colorines de Zaldívar, se apropiaron del PRI cambiando su carácter y dirección. No es necesario estar de acuerdo con un partido, ni antes ni ahora, aun si gozan de ingenuidad y desconocen el conflictos de interés inherente y permanente que forjan y moldean los políticos tradicionales, para defenderlo de prácticas demasiado generalizadas de los partidos y facciones nacionales, Este hecho debe ser un llamado de atención para las fuerzas que hoy trabajan en crear las organizaciones locales y regionales en función de no olvidar que una de sus armas más potentes de freno a los intentos copadores e intervencionistas, debe ser siempre la independencia política con respecto a partidos nacionales, solo intentando relaciones de respeto mutuo, como a la vez propiciar medidas estatutarias que impidan las practicas copadoras.

La lucha más importante a centrarse en el momento actual, es la lucha por la ampliación democrática, mediante la lucha por la descentralización política y administrativa del estado, de manera que mediante los espacios ganados en esta lucha, incentive aun mas, la organización ciudadana, partiendo de los espacios locales comunales, regionales, como forma de llegar a lo nacional con un pueblo verdaderamente organizado y representativo de los espacios más pequeños hasta los más grande. Esto significa un nuevo enfoque, una nueva manera organizativa y un enorme trabajo y sacrificio, que no tiene nada de glamoroso ni mediático, es desconocido, contra la corriente, desvalorado, ninguneado, pero es concreto, real, basado en interés y necesidades locales inmediatas concretas pero pensando en futuro, no es inmediatista. Es un trabajo de contraste total en tanto ideas, objetivos y conceptos organizativos y el tipo de organización a crear, con el llevado a cabo por la mayoría, no todas, de las organizaciones emergentes en el último tiempo, que parten de lo nacional y se organizan por ideas vanguardistas abstractas e ideologizantes de principios rígidos y centralizadores, que las trasforma en organizaciones de influencia, propagandistas o de representantes de viejas ideas, más que de trabajo concreto, donde además, demostrado ya muchas veces, la misma ideología y principios que los unió después los separa.

La necesidad de descentralización política y autonomías locales de la ciudadanía chilena, solo tiene semejanza con la lucha por autonomía en la dirección de sus asuntos políticos y administrativos de los pueblos originarios para la construcción de su wallmapu con sus propios partidos e idiosincrasia. En esa semejanza de dos pueblos explotados y excluidos es posible ver entender, solidarizar y cooperar con la causa de los pueblos originarios.

La propuesta de asamblea constituyente abrazada por amplios sectores políticos, partidos tradicionales de la izquierda y organizaciones nuevas emergentes, como una forma de recobrar la democracia real, a pesar del apoyo amplio desde muchos sectores populares, en el momento actual de vacio organizacional presenta enormes problemas no solo de implementación al no existir la fuerza necesaria para forzar su realización, sino también, porque en las circunstancia actual, presupone un problema de representación ciudadana. ¿Quién o quienes representarían la voz del pueblo? ¿Los partidos desprestigiados actuales? ¿Quiénes serian sus vocales? ¿Cómo fueron elegidos? ¿De organizaciones logos o organizaciones reales, masivas y representativas? ¿Quiénes representarían la necesidad de la descentralización política administrativa? ¿Cómo estarían representados los pueblos originarios y sus demandas por su propio país dentro del estado chileno? ¿Por sus propias organizaciones o por los partidos nacionales?

Son demasiadas las preguntas que surgen de un vacio organizacional por parte del pueblo que no tienen respuestas fáciles ni satisfactorias en el momento actual.

En realidad, la necesidad de asamblea constituyente debe ser abrazada como un objetivo que marcha a la par con la reorganización política de la ciudadanía, cuando la organización ciudadana sea una realidad, para que de esa asamblea surja una carta magna verdaderamente representativa de las aspiraciones de todos los actores del país.

La tarea actual sigue siendo la reorganización política ciudadana por la base territorial, porque de esta manera, no pediremos, sino exigiremos, Asamblea Constituyente.

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alfrepolicom@gmail.com


 


 

Referencias

-Egon Montecinos. Antecedentes sobre la relación histórica centralismo y descentralización en \chile.

- Breves sugerencias para una política de descentralización regional en Chile. (Internet)

-Capítulo iv. Comunidad, gobierno local, participación. Universidad de chile, curso de formación general. Historia de Chile Contemporánea. Julio Pinto y Gabriel Salazar

    -La descentralización en Chile: Asignatura pendiente. Mario Waissbluth y Cristian Leyton.

    - Un municipio para vivir mejor. Lineamientos de un buen gobierno local. Ministerio del interior. Subsecretaria de desarrollo regional administrativo.

    -Descentralización y democracia en \Chile: análisis sobre la participación ciudadana en el presupuesto participativo y el plan de desarrollo comunal. Egon Montecinos

    -Sistema político regional y descentralización del estado en Chile: reflexiones desde la teoría de sistemas luhmaniana. Desde Internet.

    -¿Cuál es el modelo de descentralización chileno? Claudia Serrano Madrid. Subsecretaria de desarrollo regional y administrativo

    -La descentralización en Chile y los límites del modelo neoliberal. Pablo Monjes Reyes

    - Diagnostico sobre el proceso de descentralización en Chile. Junio 2000.Division de evaluación y cuentas públicas. Ministerio del Interior.

    - Descentralización para el desarrollo armónico: un camino para Chile. M Gabriela Ciudad Quezada. 2001

domingo, 29 de marzo de 2009

19 años del retorno a la democracia


MAYORÍA DE SANTIAGUINOS POBRES NO SE SIENTE REPRESENTADO POR EL GOBIERNO, SUS SENADORES, DIPUTADOS, ALCALDE Y CONCEJALES
publicado por www.g80.cl

Por sexto año, se mantiene en torno a 70% la proporción de personas vulnerables que cree "En Chile se vive una pobre democracia". Ayer jueves, la Escuela de Administración y Economía de la Universidad Católica Silva Henríquez dio a conocer los resultados de la 6∞ versión de su estudio anual "Percepción de la Población Pobre de Santiago sobre la Participación Ciudadana en Chile al año 2008 y visión evolutiva desde el año 2003", realizado por el investigador Marcelo Yánez Pérez.

Ficha técnica resumida


 

Encuesta de más de 40 preguntas, aplicada en hogares, a una muestra seleccionada aleatoriamente. En la última versión, la muestra fue de 351 personas en condición de pobreza de comunas como Cerrillos, Cerro Navia, La Pintana, Pedro Aguirre Cerda, Peñalolén, Renca y San Ramón. El estudio posee un 99,7 de nivel de confianza y un 4,2% de error muestral estimado.

A efectos de este estudio, se considera a una persona en condición de pobreza si su ingreso líquido mensual per cápita es de hasta $100.000 en el caso de familias de 2 o más integrantes, y de hasta $150.000 si es una familia unipersonal.

El estudio muestra la percepción de las personas vulnerables de Santiago frente a la Participación Ciudadana en el país a Noviembre de 2008 y cómo ha evolucionado respecto de su apreciación a los años 2003, 2004, 2005, 2006 y 2007. Incluye en detalle, la evaluación de estas personas a la representación del sistema democrático chileno.

La investigación contiene gran cantidad de información relativa al nivel en que se sienten representado este grupo de la población por diferentes autoridades de elección directa, grado en que sienten que su opinión es tomada en cuenta por las autoridades, concepción de participación, democracia y votaciones, nivel de participación en organizaciones, tipo de organizaciones en las que participan, motivaciones para participar y para no participar en alguna organización, identificación de responsables de estimular la participación ciudadana, cargos públicos que debieran ser de elección democrática, características requeridas en un candidato a un cargo de elección popular y expectativas sobre los candidatos que resulten elegidos, entre otros

Algunos resultados destacados:


Participación ciudadana

- Un 46,9% de las personas entrevistadas NO ha participado en alguna organización durante el último año, porcentaje similar al verificado desde el año 2004. En tanto, un 22,63% indica que lo ha hecho en la "Iglesia", y, en mucho menor medida, en "Junta de vecinos", "Club deportivo", "Grupos juveniles", entre otros. Tal como ha ocurrido en los estudios precedentes, la "Iglesia" es la institución más señalada como el lugar donde la gente pobre ha participado durante el último año (entre 19,7% y 27,7%).

Representación de cargos de elección directa:

- Presidenta de la República y su Gobierno: 53,4% considera que le representa en "Baja" o "Muy baja" medida la Presidenta de la República, proporción que crece 6,7 puntos porcentuales respecto del año anterior. En cuanto al Gobierno en general, 45,9% considera que le representa en "Baja" o "Muy baja" medida, nivel que permanece invariable entre desde el año 2006.

- Senadores de su circunscripción: 74,6% dice sentirse representado en "Baja" o "Muy baja" medida por los Senadores de su circunscripción, cifra similar a la de los 5 años precedentes (en los seis años del estudio, menos del 6% de los consultados afirma que se siente representado por sus Senadores en "Muy alta" o "Alta" medida).

- Diputados de su distrito: 73,5% afirma sentirse representado en "Baja" o "Muy baja" medida por los Diputados de su distrito, proporción semejante desde el año 2003 (en todos estos años, menos del 7% de los consultados señala que se siente representado por sus Diputados en "Muy alta" o "Alta" medida.

- Alcalde de su comuna: 59,3% de este grupo de la población se siente representado en "Baja" o "Muy baja" medida por el Alcalde de su comuna, cifra que aumenta 6,1 puntos porcentuales comparado con el año anterior.

- Concejales de su comuna: 70,3% se siente representado en "Baja" o "Muy baja" medida por sus concejales y sólo 10,3% dice que es en "Alta o muy alta" medida. Estos resultados son semejantes a los obtenidos desde el año 2006.

- Junta de vecinos: 65,5% de los encuestados se siente representada en "Baja" o "Muy baja" medida por su junta de vecinos frente a 13,1% que siente que es en "Alta" o "Muy alta" medida. Estos resultados muestran un incremento de 7,6 puntos porcentuales respecto de 2007 en quienes se sienten representados en baja medida por su junta de vecinos, retornado a los niveles de 2005 y 2006.

- Las principales características que debiera tener un candidato a un cargo público: "Honesto" (51,0%), "Viva en la comuna" (34,2%), "Que se preocupe por las necesidades de la gente" 33,0%), y/o "Que quiera hacer algo por la comuna" (24,2%).

- Lo que menos les interesa en un candidato: "Que pertenezca al partido político que me representa" (6,3%), Que sea "Destacado en alguna área del país" (8,5%), y "Que tenga trayectoria política" (8,8%).

Para Marcelo Yáñez, investigador a cargo del estudio, "no caben dudas de que las personas vulnerables de Santiago han perdido la credibilidad en el sistema democrático chileno, ya que luego de investigar por seis años sus percepciones, en torno a un 60% de ellas siente que su opinión es tomada en cuenta en baja o muy baja medida por sus autoridades comunales y por las autoridades del gobierno, resultado que se reitera, año tras año, también en términos de qué tan representados se sienten por estas autoridades".

Además, agrega que "la crisis de representación que la gente pobre percibe es mayor aún en el caso de sus Senadores, Diputados y Concejales, donde 3 de cada 4 personas se siente representada en baja medida por Éstos, resultado que persiste desde el año 2003".

Dentro de este escenario negativo, Marcelo Yáñez destaca que aún así "más del 50% de las personas vulnerables considera que los partidos políticos son necesarios para el país, no obstante, 48,3% cree que Éstos no representan sus intereses. En este sentido, un aspecto positivo, es que  desde el año 2006 a la fecha, aumenta 21,2 puntos porcentuales la proporción de personas que aseguran que los partidos representan sus intereses, llegando a 37,4% el último año".

Frente a esta crisis de representación, el investigador insistió en la necesidad de que "los actores políticos desarrollen nuevas formas de relación con la ciudadanía a fin de que puedan recuperar su credibilidad y confianza, requisito indispensable para mantener un sistema democrático realmente representativo, más aún en un contexto de voluntariedad en la asistencia a votar en las elecciones, ya que tal como lo muestra el estudio, de darse este escenario deseado por más del 76% de los encuestados, sólo 55,4% asegura que acudiría a votar en todas las elecciones".

Otros estudios de la UCSH publicados en www.g80.cl

* PERSONAS POBRES DE SANTIAGO REPRUEBAN LA CALIDAD DE LA JUSTICIA EN CHILE
*
PERSONAS POBRES DE SANTIAGO NUEVAMENTE REPRUEBAN TRANSANTIAGO
*
63,8% DE LAS PERSONAS POBRES DE SANTIAGO CONSIDERA 'MALA' Ó 'MUY MALA' LA CALIDAD DE LA ATENCIÓN DE SALUD
* POLÍTICOS NO REPRESENTAN A POBLACIÓN POBRE
*
MALA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN ENTRE LOS POBRES
* LOS POBRES DESCONOCEN SUS DERECHOS
*
PESE AL AUGE, LOS POBRES SIGUEN INSATISFECHOS CON LA ATENCIÓN EN SALUD
*
POBRES DE SANTIAGO PONEN MALA NOTA AL MEDIO AMBIENTE
*
LOS POBRES ESTÁN INSATISFECHOS CON LA DEMOCRACIA


Comunicaciones G80

sábado, 28 de marzo de 2009

Proposiciones para la construcción de partidos comunales Proposición II.

    

            Una Alternativa de participación.

Por Alfredo Cerpa.

http://desdelacomuna.blogspot.com

    

    El poder político y administrativo comunal debe nacer y ser ejercido por sus habitantes, por sus organizaciones sociales vivas y líderes naturales.

     Cualquier persona no inserta en partidos políticos podría considerar la propuesta anterior lógica y de sentido común desde el ángulo de la democracia, su forma práctica de representatividad y efectividad, que lo es, sin embargo sus implicancias practicas afecta de una manera radical tanto el restringido sistema democrático representativo actual como el status quo de partidos, siendo esto dos elementos los que hace el camino difícil de llegar a un sistema democrático más participativo como el propuesto en el primer párrafo en un espacio local.

    Los partidos, tanto los que gozan de las bonanzas del sistema binominal como aquellos que quedan fuera, son en una definición estricta partidos representativos o corrientes de opinión más que partidos de masas como a los que estuvo acostumbrada la sociedad chilena hasta 1973. No cuentan con gran cantidad de militancia como tampoco influencia en la sociedad. Son organizaciones conformadas y controladas por elites políticas. Elites que dominan estructuras partidarias mediante restricciones democráticas internas y promesas de puestos burocráticos. Solo basta mirar las estadísticas en tiempos de elección para darnos cuenta que su influencia en la sociedad varía desde el 4 o 5 % hasta el mayoritario 20 o 21% no de militancia sino de votos. Votos que se dan dentro de una variedad de condiciones y factores ajenos a los apoyos intrínsecos de los partidos mismos, como por ejemplo, voto de castigo, mal menor, o presiones paternalistas, que indica que no son votos duros o de adherencia a sus estructuras, plataformas o programas y en caída progresiva de elección en elección. (Ver 19 años del retorno a la democracia, publicado por G-80. http://www.generacion80.cl)

    Es en estas condiciones que el sistema democrático representativo se desarrolla. En una abismal separación entre pueblo y organización política. Dos entes separados por la desconfianza mutua, donde uno toma todo el poder para sí y al otro solo cabe delegar en quien no confía ni tiene relación. En esta situación la ciudadanía se ve obligada, de acuerdo a las limitadas opciones organizativas, a delegar, entregar su poder a cierta cantidad de representantes que lo solicitan pero que no tienen ninguna clase de control ni legal ni organizativo sobre ellos y sus partidos. Los elegidos a su vez, no sienten ni tienen ninguna ligazón a este de otra manera que no sea la paternalista y la mal llamada vocación social. Si democracia es el gobierno del pueblo en esta fórmula, en esta relación, claramente no se da.

    El sistema de primarias, tan popular, usadas y manoseadas a raíz de las elecciones presidenciales, nunca hubiesen sido posible en Chile en una situación donde los partidos fuesen masivos de claros principios y con arraigo popular, porque este sistema trata en lo fundamental, de reemplazar la falta de bases y arraigo social mediante este inteligente mecanismo que les quita la necesidad de un trabajo político de base y de acumulación de fuerzas. Las primarias como nueva importación no es otra cosa que una baraja donde los dueños de las estructuras partidarias son los distribuidores y manipuladores de las cartas, las cuales son presentadas una y otra vez para pedirle a un pueblo sin más alternativa a que les entregue su poder a cambio de una ilusoria participación en la elaboración de plataformas. Tanto es el vacio organizacional, es tanto el desfase entre ciudadanía y representantes y es tanto el rédito político que les ha entregado esta fórmula que algunos ya plantean llevarlas a cabo a nivel comunal.

    La lucha demencial por primarias o no primarias a la cual hoy somos espectadores en la izquierda se da en el mismo contexto. Partidos y organizaciones sin influencia ni arraigo popular quieren y se pelean por hacer uso de un mecanismo de cuestionada legitimidad democrática, que permite a pequeños grupos con ideas generales escogidas y basadas en estrategias de marketing ser actores por un momento sin necesidad de llevar adelante un trabajo lento, doloroso, reflexivo y de largo alcance en el seno de la ciudadanía. Las primarias no son un instrumento democrático para el pueblo. No lo es ni siquiera con la legitimización de este concepto por la izquierda. No lo es porque no tiene mecanismo de control ni rendición de cuentas que no los diferencia de las otras fuerzas a las cuales quieren ser alternativa. Y, no lo es porque los candidatos siguen siendo propuestos por estructuras alejadas de los ciudadanos. Las primarias que solo pueden existir dentro de un vacio organizacional permite el surgimiento de caudillos populistas y otros llamados dirigentes de opinión. Las primarias son una consulta que se nos hace por un día cada cuatro años sobre propuestas de cosas que no están dispuestas hacer, por gente desconocida o que conocemos demasiado bien, pero que no tenemos poder para cambiarlas. La lucha democrática en su principio en su medio y en su fin es una lucha por el poder. Poder que no tienen las mayorías lo tiene la minoría y las primarias con su engaño de participación democrática legaliza o avala un sistema democrático restringido a favor de la minoría en nuestro país. Las primarias como engaño democrático de participación hacen difícil el camino a una democracia más amplia y verdaderamente participativa.

    Pero si las restricciones democráticas, vacio organizacional y engaño hacen difícil el camino propuesto para que el pueblo desde su base social levante alternativas amplias y democráticas de participación en los procesos políticos locales, regionales y nacionales, esta misma situación, esta falta de representatividad de la ciudadanía, lo hace posible necesario y alcanzable. Es un camino difícil, pero es un camino necesario. La ciudadanía nunca hace lo fácil, de lo fácil está cansada y lo fácil nunca trae recompensa. Pero si hoy es difícil, para nada se compara con a principios del siglo pasado o tan solo a cincuenta o cuarenta años atrás. En aquellos tiempos hubiese sido impensable y quizás innecesario proponer empoderar las organizaciones sociales en la autogestión política y administrativa de sus propias comunas. Impensable porque no hubiese encontrado el eco necesario para desarrollarse en la población, que confiaba y era parte de poderosas organizaciones políticas tan diferentes a las de hoy. Diferentes como difícil de recrear. Este planteamiento hubiese chocado de manera frontal con estas prestigiosas, poderosas y bien preparadas organizaciones políticas que daban respuesta a los enfrentamientos de clase más directos y con diferentes ideas sobre la organización social necesaria para luchar por los intereses de las mayorías postergadas, que lo harían improbable.

Impensable también porque el monopolio de la información, el conocimiento de las técnicas, se encontraba en manos de los que ostentaban y ostentan el poder político-económico y, en los intelectuales burgueses o pequeños burgueses que se unían y participaban en organizaciones y partidos políticos de la izquierda que luchaban por educar y empoderar al proletariado y su aliado el campesinado.

    El trabajo fundamental al cual se dedicaban las de entonces poderosas organizaciones políticas de izquierda aparte de organizar, defender y luchar por los derechos y necesidades del proletariado y demás desposeídos, fue elevar mediante la educación teórica y acciones práctica, el nivel de conciencia necesario que ayude a la clase proletaria dar el salto de "clase en sí" (clase que se encuentra en un estado inconsciente de su explotación y de su lugar en la sociedad) a, "clase para sí" (clase consciente de su explotación y lugar en la sociedad), condición indispensable para llevar adelante la revolución socialista e implantar el estado obrero al que nos convocaban.

    En este accionar de educadores que por décadas llevaron adelante estas organizaciones y partidos, fueron desarrollando una actitud aparato-paternalista con el movimiento obrero y las organizaciones sociales y populares que solo jugaban un papel de apoyo al partido sin poder ejercer independencia alguna. Mientras más crecían los partidos más se incentivaban en desarrollar y comprobar las idea y teorías sobre el partido de vanguardia de los explotados de la sociedad y, se fue acentuando la idea de infalibles en ellas, quitándoles la necesidad de autocritica, algo tan importante para desarrollarse. La falta de critica a su accionar teórico practico las ha llevado en los últimos 20 años al inalterable hasta hoy, estancamiento teórico-organizativo e intelectual reduciéndolas a pequeños grupos de militante sin arraigo popular.

    Evidentemente, hoy no son poderosas organizaciones ni son representativas de las aspiraciones de la sociedad toda. No lo son porque hoy en pleno siglo 21, ninguna de esas premisas se da o son necesarias para avanzar en la idea de una sociedad más justa e igualitaria.

    El desarrollo de la tecnología informática que permite el traspaso de información libre y rápida, crea una situación de igualdad entre el individuo, las organizaciones y su dirigencia que cuestiona la idea de los partidos vanguardias depositarios del conocimiento.

    Los cambios producido por el desarrollo de las técnicas de producción y de las comunicaciones que han acercado el mundo hasta empequeñecerlo, ha impactado a las sociedades en los últimos veinticinco años de manera rápida y sorprendente, cambiando o alterando de manera brutal las relaciones humanas la cultura y los hábitos.

La revolución tecnológica e informática que ha recorrido el mundo en los últimos 25 años entregando acceso a la información de manera instantánea sobre todos los campos imaginables de la actividad humana, ha creado de paso una revolución cultural que ha cambiado de manera profunda y de alcances aun insospechados, las maneras y modos de relacionarnos entre los seres humanos. Esto ha venido a cambiar las relaciones de manera permanente y de forma igualitaria entre individuos, de los individuos con respecto a las organizaciones e instituciones y de organización a organización. Con lo anterior no me refiero al dominio de la televisión ni los medios escritos en manos de poderosos conglomerados económicos que han usados estos medios como instrumento de idiotización sino a los medios alternativos y el internet como fuente investigativa.

    Hoy de manera instantánea podemos obtener información y educarnos sobre cualquier tema, sobre cualquier proceso, sobre cualquier pensador, que pone al individuo y las organizaciones en condiciones de igualdad entre ellos.

    La nueva tecnología informática nos ha entregado una capacidad extraordinaria de investigación y una capacidad increíble de crear vínculos con organizaciones e individuos a través del mundo sobre diferentes puntos de interés, permitiendo con esto, un crecimiento teórico-intelectual inmenso y profundo a individuos y organizaciones.

    Esto les permite a las organizaciones sociales y populares estar, o poder estar, en condiciones desde el punto del conocimiento teórico intelectual y de las técnicas, administrar sus propias comunas a través de sus propias organizaciones mediante la coordinación entre ellas, que permita a todas juntas dar un salto de solo la actividad social a la política social, creando ellas mismas su instrumento político, que les permita participar de manera democrática por el poder ejecutivo en sus comunas. Vale decir para usar una terminología marxista, las organizaciones sociales hoy, son organizaciones sociales para sí y, ya nunca más organizaciones en sí.

    Esta es la razón fundamental que ha hecho difícil a los partidos desarrollar una relación con el movimiento social y popular como con los organismos sindicales y estudiantiles en los últimos veinte años. El no revisar los conceptos de vanguardia y depositarios del conocimiento, ni las maneras y formas de llevar adelante las relaciones con organización social, los mantiene alejados de los ciudadanos que quieren representar. Esta misma situación les crea problemas para intentar unidad entre ellos de otra manera que no sea utilitario a intereses propios. Si cada una de ellas se siente "la vanguardia" o verdaderos representantes, imposible resulta entonces, crear algún tipo de unidad que pueda tener permanencia en el tiempo pues constantemente se anulan unos a otros.

    La apatía y desilusión con que se acusa al movimiento social y popular, es algo que tiene que ver desde el punto de la apatía, particularmente con la izquierda y con la desilusión particularmente con la Concertación.

    La apatía o escepticismo que siente la sociedad chilena frente a los partidos extraparlamentarios y sus propuestas, nace de la inhabilidad de los partidos para proponer formas organizativas que se ajuste al nivel de conocimiento y la necesidad de autonomía en la ciudadanía más avanzada de la población chilena. Mientras que la desilusión, por otra parte, se manifiesta porque la Concertación ha sido incapaz de llevar adelante su propio programa de crear las bases para una nueva constitución política que abriera paso a una verdadera democracia, y cambiar la política económica neo-liberal que implanto la dictadura. Puesto así, la apatía y la desilusión son solo manifestaciones de una crisis de credibilidad en los partidos de la izquierda y su incapacidad de adaptación a los nuevos tiempos, por una parte, y a la incapacidad de la Concertación de mantenerse verdaderos a sus propias definiciones y programas por otra.

    La apatía y desilusión es un fenómeno relativo a la falta de organizaciones creíbles y confiables no achacables a las organizaciones sociales de base, porque cuando estas han encontrado imprescindible movilizarse lo han hecho y dado su lucha. La movilización de los estudiantes, los trabajadores del cobre, movilización de las organizaciones sociales cuando el transantiago y un gran número de luchas que se dan y están dando, como la defensa de gran avenida y la lucha de la ciudadanía en Vitacura. Todas ellas han sido basadas en necesidades reales y en independencia con respecto a los partidos nacionales.

    Es todo lo anterior lo que hace insostenible que por más de 35 años en todas las comunas del país, las autoridades locales que administran las comunas hayan sido señaladas a dedo sin ninguna participación directa de los habitantes de las comunas. Esta forma de representatividad comenzó con la dictadura pero no cambio con la limitada democracia, en tanto hoy, son los partidos políticos de izquierda a derecha quienes apuntan a dedo y a espaldas de la población, desde los comités centrales y comisiones políticas, los candidatos que representaran las comunas. Aun cuando ni siquiera habitan las comunas y no conocen sus necesidades de desarrollo ni sus problemas. Lo mismo ocurre a nivel legislativo donde de la misma forma son repartidas las senadurías y puestos a diputados. Todo esto dentro de un gran vacío democrático en el seno de sus propias organizaciones partidarias y sin ninguna o escasa representatividad en las comunas o región.

Este tipo de representatividad ha fallado a las comunas y las regiones en sus anhelos de democracia, desarrollo y progreso en sus múltiples necesidades. Ha creado y desarrollado un estado de corrupción y clientelismo.

    La participación de las organizaciones sociales de la comuna queda relegada al voto, pero sin ningún tipo de injerencia en los procesos de selección de candidatos. Esto ocurre cuando ni los partidos nacionales tienen una visión social de lo que debería ser el país, para no mencionar lo local. En ausencia de ideas y propuestas los habitantes de la comuna son llamados a votar por slogans cada vez más ridículos, que de no cambiar esta situación, las comunas seguirán siendo espectadores en este juego de poder, negocio y corrupción, mientras su propio futuro les pasa por el lado.

El poder comunal debe estar en manos de los interesados en el desarrollo de la comuna, esto es, sus habitantes. Nadie más que ellos mismos pueden desarrollar su comuna, llenarla de valores y principios integradores. Nadie más que ellos puede estar interesado en la seguridad, educación y salud de sus niños, padres y abuelos. Nadie más que ellos mismos está interesado en desarrollo económico, cultural, deportivo y social para su comuna. Nadie más que ellos pueden llevar la lucha por sus reivindicaciones sin renunciar nunca a sus intereses ni traficarlo en un juego político.

La comuna de Vitacura y su lucha reciente demuestra la capacidad de los ciudadanos para movilizarse por intereses propios, organizarse y luchar por ellos. Si bien Vitacura no es representativa de la mayoría de las comunas del país, de igual forma demuestra la capacidad de unidad, organización y lucha inherentes a todas las comunas.

Demuestra que la unidad es algo que se construye primero y antes que nada en función de intereses colectivos necesarios sentidos y relevantes a la ciudadanía. Demuestra que una vez identificados estos intereses se precisa de organización, pero trata de una organización trasversal no definida por ideologías ni políticas particulares, sino y solo definida por los intereses colectivos necesarios para poder determinar ellos mismos, en unidad intransable y perdurable, un desenlace positivo a su causa. Demuestra que esta férrea unidad basada en intereses comunes, les permite luchar y educarse ante el poder político que se les opone con cada traba y subterfugio para evitarles llegar a satisfacer sus intereses comunes. Demuestra que una vez llegado a este punto del enfrentamiento, la organización comunal basada en sus intereses y su unidad, es capaz de enfrentarse aun aquellos que los representan política o ideológicamente y por los cuales votaron, dejando en claro los intereses de cada uno y el lugar que cada cual ocupa. Pero Vitacura deja una lección aun más importante. Enseña que la sola unidad por intereses sentidos y necesarios no basta o es suficiente, que la organización y movilización no basta, porque de no operarse un cambio mayor en ellas nuevamente se verán enfrentadas, quizás por otras causas e intereses comunales al mismo poder político que ya derrotaron una vez. Esto nos invita a concluir por lo tanto, que las organizaciones sociales de bases deben dar un salto político y organizarse en un ente superior coordinador, sin que ello signifique, para las organizaciones sociales, cambiar o entregar su independencia y los puntos o plataformas que las llevo a organizarse, para de esta forma luchar democráticamente por el poder local y dirigir la comuna por ellas mismas

Las organizaciones sociales de las comunas están maduras o pueden llegar a estar maduras para tomar el control político de sus comunas. Están a la altura del conocimiento necesario para crear por ellas mismas sus propios instrumentos políticos, el partido comunal, basado en las organizaciones sociales comunales y líderes naturales y populares y mantenerse independientes de partidos nacionales. Las organizaciones sociales en sus inmensas gamas de intereses son y representan las comunas en toda su extensión en toda su trasversavilidad social y necesidades creando tan solo con su existencia un programa comunal representativo a todos. En nuestras comunas cada uno de nosotros es representado, en algún momento de nuestros diferentes estadios de existencia, por alguna organización social ya seamos partes de ellas o no. Nos representan porque cuando un club deportivo se enfrenta a la municipalidad exigiendo un plan de desarrollo deportivo para la comuna, por el mejoramiento o la creación de espacios de prácticas deportivas, lo hace, aun si no es su intención, por todos los niños, jóvenes y adultos de la comuna. De la misma manera lo hacen toda la gama de organizaciones sociales existentes en nuestras comunas.

La creación de partidos comunales no es solo una nueva forma organizativa ni solo trata de una nueva forma de hacer política ni de un salto político organizativo para las organizaciones sociales comunales. Tiene alcances mayores, es la lucha real por la ampliación de la democracia que le permita al pueblo a través de sus organizaciones sociales representativas comenzar el camino propio de buscar una sociedad más acogedora e igualitaria de manera práctica y consientes de sus significados. Significa unidad desde la base basada en intereses transversales y significa solidaridad y cooperación con todas las otras comunas de la región para desarrollar una federación de comunas, que les permita coordinación y participar de los procesos regionales, elegir por ellos mismos diputados y senadores, consejeros regionales, pensando a su vez unir regiones e ir pensando un Chile diferente, democrático diversificado e igualitario económica y socialmente. Permite de manera democrática cambiar las viejas y estropeadas dirigencias actuales, por nuevos actores en todos los campos de la actividad política, local regional y nacional, surgidos de la base misma y controlados por ella. Todo posible desde la unidad de intereses por la base, posible solo si la ciudadanía se trasforman en actores y dejan de ser espectadores, para no delegar ya nunca más su inmenso poder.


 


 

miércoles, 4 de marzo de 2009

Alfredo Cerpa

Proposiciones para la construcción de partidos comunales.


 

Proposición. I.-

Por los cambios y la participación desde la base social.


 

Si ecología en su definición simple significa: consecuencias de largos alcances; así también, capitalismo neoliberal que rige la humanidad, definido de manera simple, solo significa: ausencia de control.

Esta ausencia de control ha producido terribles consecuencia de largo alcance en nuestro hogar global. Consecuencias medio ambientales, económicas y sociales.

En el transcurso de los dos últimos siglos la humanidad mediante el desarrollo capitalista ha llegado a un punto de riesgo extremo a su propia sobrevivencia en el planeta.

Esta eventualidad, aun en un estado de reluctancia, obliga al hombre examinarse, a mirar el mundo y el sistema adoptado de modo diferente. Porque la crisis ambiental disputa de manera violenta nuestra sabiduría y función en el planeta. La disputa no solo desde el punto de vista económico de la producción y nuestros hábitos de consumo, sino también desde un punto de vista filosófico, que inculpa nuestras costumbres y la manera de ver nuestra especie en el papel de relación y trato con el resto de las especies vivas del planeta.

La crisis ecológica creada por la actividad del hombre en la tierra. Las crisis permanentes del sistema capitalista como la actual recesión económica mundial, nacida de la codicia y corrupción del sistema financiero mundial. Nos debería exhortar a buscar opciones de sociedad y sistemas productivos superiores al capitalismo. No solo en referencia a las cuestiones democráticas, sociales, productivas y distributivas, sino también en referencia al punto de vista ecológico. Por el significado e impacto que puedan tener las diferentes opciones de sistemas sociales y económicos que las sociedades vayan optando, para el resto de las especies vivientes en el planeta y nuestras vidas.

Definir un sistema de sociedad superior al capitalismo aceptado por las mayorías, cobra hoy extraordinaria importancia y urgencia para la humanidad, pues de esto depende nuestra permanencia en el hogar global. En esta búsqueda de superación del sistema capitalista es indispensable tener en cuenta la ecología: las consecuencias de largo alcance.

     En nuestro país, a pesar que nadie niega de manera seria la crisis ecológica en que nos encontramos, durante el siglo 20 y en pleno desarrollo de la crisis ambiental, el sistema económico social dominante inserto en los conceptos globalizadores de la economía, ha logrado desarrollar mediante el crédito fácil la sociedad de mercado, convirtiendo la sociedad, sus ciudadanos en masa de consumidores despojándoles sus valores, cultura y humanidad, aislándolo en su relación social y de su relación con la naturaleza.

Entrados en el siglo 21, se profundiza en la visión de ver al hombre y las sociedades como algo alejado sin relación con la naturaleza que sostiene la vida. Han logrado, basados en una constitución política dictatorial, que la política, la democracia y todas las formas de relaciones humanas sean vistas desde el punto de vista del mercado, como productos de variadas calidades y como tales, dependientes de la oferta y la demanda. De esta forma y por tal camino, el sistema ha logrado alejar a la mayoría de los ciudadanos a lugares apartados fuera de la política y las decisiones, quedando solo una elite, sin contrapeso alguno, a cargo de la dirección político económica del país y del problema medio ambiental. Problema que no es posible solucionar desde un punto de vista capitalista, puesto que es el que la crea.

El Estado actuando en consecuencia con su visión de mercado se ha retirado prácticamente del todo de la actividad económica y de la regulación de la misma, entregando este mecanismo a las empresas las cuales obviamente no están interesadas en ejercer tal control. Ni menos reprimirse en la búsqueda de crecimiento y ganancias. Mediante privatizaciones el estado ha entregado control a manos privadas aun aquellos elementos vitales para la vida humana y los ecosistemas, como es el agua y los bosques.

El capitalismo como sistema irracional en su incesante busca de mayor crecimiento y ganancia, basados en su propia ley de crecer o morir, ha perpetrado la depresión del eco-sistema rompiendo los balances del planeta. Ha contaminado las aguas dulces a través de todo el planeta produciendo escases de la misma y creando condiciones para nuevas guerras entre las naciones. Con la misma irresponsabilidad contamina el agua de los océanos y extingue al mismo tiempo, mediante la sobre-explotación buena parte de la vida en ellos, así mismo destruye los bosques, aun aquellos llamados pulmones del planeta.

Solo un sistema racional que respete los ecosistemas y los tiempos de la tierra, capaz de administrar de manera igualmente racional e igualitaria los recursos finitos del planeta, puede ser una salida a la crisis.

    Los grupos y las organizaciones medio-ambientales que luchan por educar la población y mediante acciones frenar la catástrofe medio ambiental en ciernes, no pueden realizar sus objetivos si estos no cuentan con medidas anti-sistema y se busca conscientemente la superación del mismo a través de la organización política. Empujar los gobiernos a las medias medidas aplicadas en un 5%, no podrá frenar la crisis y menos que menos revertirla. Así, el movimiento medio ambiental para ser verdaderos a sus objetivos de preocupación por el planeta y de todas las diversas vidas que lo comparten, no puede mantenerse al margen de la lucha social por una mejor sociedad que permita coexistencia con todas las formas de vida.

    En pleno siglo 21, en momentos que el hombre con su capacidad creativa ha alcanzado niveles tecnológicos sorprendentes. La capacidad de corregir el pasado y avanzar un futuro se ve disminuida cada vez que se piensa alejar el peligro con los mismos líderes, métodos y prácticas socio-económicas que hicieron posible la crisis ambiental. Así, los llamados y propuestas frente al peligro que hace la comunidad científica internacional, caen en oídos sordos o son tomados como costosas quejas que harán daño a la economía por lo tanto impensable como soluciones frente al peligro.

Por otra parte, las fuerzas que históricamente se han opuesto al sistema capitalista se encuentran en una crisis propositiva y organizativa tal, que las ha mostrado atrasadas e inoperantes frente al sistema y el problema que enfrentamos. Esto en total contraste con el sistema imperante que ha ocasionado la catástrofe ecológica, y al día de hoy, sumido en depresión económica a toda la humanidad.

El sistema capitalista a través de la historia ha tenido la capacidad de transformarse sin nunca cambiar su objetivo de ganancia y crecimiento a como dé lugar. Este afán de crecimiento ilimitado es lo que ha llevado a la humanidad al enfrentamiento con la naturaleza y sus recursos finitos.

El capitalismo que conduce a la humanidad a su crisis ultima, nunca permanece mucho tiempo en una misma forma, está constantemente transformándose y trasformando las instituciones, la sociedad y su cultura basado siempre en el mismo principio. Pensar que el capitalismo puede desaparecer por la profundidad de la crisis actual, no tiene base de sustentación, pues este bien puede mutar, recrearse bajo nuevas condiciones, sin por eso cambiar sus objetivos de avaricia y explotación de la sociedad y el planeta que exacerbaría aun más los niveles de desigualdad y la crisis ambiental.

Frente a esta movilidad y dinamismo del sistema capitalista, las fuerzas históricas organizadas que se oponen al sistema parecen estar estáticas en ideas, organización y formas de confrontación y superación al sistema dominante.

En esta situación de desorganización e inmovilismo, de incapacidad política de las direcciones históricas de las mayorías marginadas política y económicamente es que, enfrentamos una crisis ambiental y económica global de grandes y peligrosas proporciones para la humanidad.

En una situación como la descrita, la salida a la doble crisis se presenta como una tarea de la humanidad en su conjunto, de cada país, de cada región, de cada comunidad, de cada individuo en interacción y cooperación en sus diferentes niveles o desniveles de todas las partes.

En medio de esta desorganización y confusión política reinante, algo se presenta con meridiana certeza, es que para avanzar en las salidas y soluciones se debe comenzar en las bases sociales en lo local, en las comunidades. Porque también existe claridad en que las soluciones no pueden ser dejadas en manos de las elites políticas actuales que crearon o han sido parte de la catástrofe ecológica social y económica que hoy se enfrenta. Como tampoco pueden ser dejadas en compas de espera, en manos de organizaciones paralizadas en ideas y propuestas, otras que no sean de beneficio propio, sin respuestas al capitalismo neo-liberal.

La urgencia y necesidad es extrema si consideramos que la crisis económica aumentara los niveles de pobreza y desigualdad. Urgente también, si escogemos seguir ocupando un lugar en la naturaleza y no desaparecer como especie o degradar como sociedad a destinos inciertos.

La solución global real y permanente al sistema capitalista y la crisis económica- ambiental no podrá ser local o regional o de soluciones individuales de los países. No desde un punto de vista político, tampoco del ecológico.

No obstante lo anterior, debemos comenzar y organizar hoy, en los lugares donde mayores ventajas se presentan. Las comunidades locales mismas, porque estas reúnen en un pequeño territorio todas las actividades productivas de la sociedad y donde aun se pueden encontrar relaciones sociales de contacto humano en contradicción al individualismo de la sociedad en general.

Avanzar hoy, en la búsqueda de una nueva visión, una nueva filosofía de la vida, de nuevas relaciones sociales y económicas, de nuevas formas de organización social, en fin, encontrar un nuevo sistema justo para la humanidad y la naturaleza.

Las soluciones que busca y propone la comunidad científica internacional a la crisis ecológica como su puesta en prácticas debe envolver cada país, cada región, cada comuna, cada ser humano. Por lo mismo se debe ser competente en crear organizaciones sociales con profunda visión ecológica que puedan ser capaces de poner en prácticas las soluciones. Capaces de encontrar y construir una sociedad racional libre y materialmente abundante a su vez bondadosa y respetuosa de la naturaleza.

De lo local es posible avanzar a lo regional y nacional. No solo es posible, es necesario que la ciudadanía de nuestro país comience su reorganización desde la misma base, para que traiga su peculiaridad, sus necesidades, su organización, su experiencia, sus ideas y visiones de sociedad, para que de esta manera los cambios sean verdaderos, perdurables, no vendibles. Debemos aceptar como cruda realidad, que para bien o para mal, los ciudadanos de los países no confían en las direcciones políticas de sus países, ni en los que están en el poder, ni en los que esperan en la antesala.

Hoy, producto de la crisis económica mundial. Por las formas y caminos innegables y abiertos de codicia y descontrol en que se genero, allá en los grandes centros de poder; la ciudadanía a perdido confianza en el sistema y comienza a cuestionarlo abiertamente, pero no nos olvida ni perdona a las organizaciones y partidos que se adscribieron a los socialismos reales. Esto no permite, que las organizaciones algo remozadas puedan sacar provecho de tal situación.

    Sin embargo, la capacidad humana es extraordinaria y debe ser encausada hacia un tipo de sociedad racional, de sentido común. Debemos recobrar nuestra capacidad de incidir en los destinos de nuestra sociedad. No permitir más que nos alejen y aparten de las tomas de decisiones. Recobrar nuestra identidad como ciudadanos y no ser solo tomados como consumidores que nos da esa connotación de cosa y no de seres humanos, esto, como primer paso para recobrar nuestras comunidades y nuestra cultura. Recobrar nuestros barrios, recobrar el saludo con nuestros vecinos, recobrar nuestros intereses transversales. Recobrar la espiritualidad que da la relación con la naturaleza al sentirse parte de ella.

En la situación actual, sabemos que los cambios profundos y sistemáticos que se necesitan no vendrán, ni saldrán de una reunión de altos dirigentes de los gobiernos, al menos que sean empujados por las sociedades. No vendrán ni pueden salir de novedosas estructuras y superestructuras partidarias que está de moda crear y recrear por organizaciones paralizadas, solo recreando viejos modelos.

Los cambios nunca han llegado de las superestructuras. Las súper estructuras pueden ser presionadas hacia el cambio pero no son producidos por ellas. Además, siempre buscaran dosificar las medidas necesarias a las cuales han sido forzadas tomar. Las súper estructuras son siempre conservadoras, los cambios cuestionan su accionar y no están dispuestas a reconocer errores, aunque el cielo se esté cayendo.

En nuestro país, hemos asistido en los últimos 5 años a la formación de varios referentes políticos, También hemos asistido a intentos de crear nuevos conglomerados de partidos. Todos conformados en momentos eleccionarios que invariablemente terminan rotos y fraccionados después de las elecciones.

Estas estructuras partidarias que intentan totalizar, generalizar o reducir la sociedad a unos cuantos puntos, no solo han fracasado en los últimos cinco años, más bien se trata de un fracaso histórico que data más de cien años. Por más de cien años estas estructuras partidarias han fracasado en liderar los países hacia nuevas sociedades, más libres, democráticas e igualitarias y, no existe lugar alguno en la tierra donde se pueda exhibir un éxito que conjugue el punto democrático real y el cambio profundo de sociedad.

Ante esta realidad que cuestiona los partidos actuales con antiguos conceptos organizacionales y el lugar que le corresponde a la ciudadanía y sus organizaciones en ellas. Plantea que los cambios y las organizaciones nuevas, necesariamente tendrán que venir desde las bases sociales, desde el individuo, del individuo a su comunidad, de la comunidad a la comuna, de la comuna a la región, de la región al país. Especialmente cuando las súper estructuras creadas y las organizaciones existentes, han sido incapaces en más de veinte años de levantar una alternativa creíble y confiable o, llevar adelante los cambios democráticos necesarios, como primer paso fundamental, para que la sociedad en su conjunto se integre con su participación a la búsqueda de soluciones mediante su accionar creativo y práctico, para enfrentar la doble tarea: Reparar los daños a los ecosistemas críticos y encontrar una nueva forma de organización social y sistema económico.

Esa es la tarea a la cual se enfrenta la humanidad toda, por ende la sociedad chilena. Pensar y desarrollar una sociedad más justa, democrática y racional desde un punto ecológico, que armonice al hombre y la naturaleza comenzando a construirla desde las bases sociales. Creando por ellos mismos y para ellos mismos, nuevas formas organizativas, nuevas formas de llevar adelante la política y de relacionarnos. Ya nunca más dejar que solo las elites políticas desde las alturas disten a la mayoría los caminos más justos de sociedad, porque el trabajo realizado por ellos hasta ahora, solo ha traído más desigualdad y menos democracia.

Los llamados de las diferentes organizaciones a levantar una alternativa progresista desde un escenario nacional no han encontrado eco en la población. No lo encuentran, porque se encuentran demasiado alejadas y a demasiada altura, sin entender los cambios sufridos por la humanidad en los últimos veinticinco años, especialmente en el campo del conocimiento e información que, han cambiado la cultura del individuo y la sociedad. Sociedad que al día de hoy necesita e insiste en formas libres de participación y representación orgánica política.

Pequeños partidos y organizaciones aun aquellas con mucha historia, desde el estrado nacional, no han podido ni pueden totalizar de manera general las aspiraciones del conjunto con simples llamados o plataformas generales que la población no les cree, además que no interpretan a una sociedad que se ha vuelto más heterogénea y compleja que en el pasado.

Por esto, la tarea organizativa necesaria para llevar adelante cambios urgentes en todos los campos y que envuelvan la sociedad toda, se hará más fácil y realizable si la pensamos dentro de espacios más pequeños que el escenario nacional todo, la comuna por ejemplo. Las comunas todas, son el escenario nacional en toda su diversidad. Las comunas son un espacio cercano e ideal para comenzar la ampliación de la democracia e iniciar las tareas de recobrar nuestra identidad como seres humanos, luchar por nuestras necesidades concretas y crear espacios políticos necesarios para desarrollarnos y desarrollar tareas de coordinación y solidaridad entre ellas.

La comuna es concreta y no abstracta como el concepto país. País suena lejos. Cuando un presidente se dirige al país, cuando nos dice que chile avanza y se desarrolla, sabemos a quién les habla, no a la mayoría excluida política y económicamente sino, a la minoría económica que rige el país. Porque miramos nuestros barrios, nuestras casas, nos vemos estancado como si el tiempo nunca pasase y el único desarrollo se ve en el aumento del endeudamiento para poder vivir. Pero en los barrios pudientes, no se podría estar más de acuerdo. Los barrios y las casas bien se pueden confundir con las de un país desarrollado. Y es que Chile trata de un país de contrastes sociales, fragmentado y desigual.

Las comunas por otra parte, son reales, son únicas y conectadas entre ella. Abrimos la puerta de calle y estamos en la comuna, no tenemos que pensarla. Es el único lugar dentro del concepto país, donde no existen jerarquías ni título otro que no sea el de ser "vecino". Es el lugar donde el obrero, el estudiante y todo trabajador en sus diferentes áreas puede descansar de las estructuras jerárquicas de las empresas y deja de ser trabajador o estudiante, para convertirse en vecino/a en igualdad a todo el resto. La comuna es reveladora y no miente sobre nuestra igual condición social, donde el arribismo y clasismo social se disuelven en el sin sentido. La comuna es el lugar donde aflora de manera concreta nuestros sentimientos solidarios y de cooperación ante las tragedias personales y colectivas. Las sentimos como nuestras. La comuna es el lugar donde no nos podemos ocultar y debemos ser nosotros mismos ya sin mascaras, donde nuestros nombres y apellidos significan algo al resto de los vecinos y comunidad, donde somos personas y no solo consumidores, donde somos alguien. La comuna es la unidad más pequeña del país estado. En realidad es un pequeño estado compuesto por vecinos que buscan desarrollo socio-económico y trabajar en las soluciones a los impactos medio-ambientales que lo agreden día a día. La comuna, con sus particulares características dentro del estado país, se presenta como el lugar más apropiado para comenzar el trabajo reorganizador y trasformador del individuo y la sociedad. El hombre nuevo y la sociedad igualitaria amiga de la tierra que nos da la vida.

Esto en si plantea una doble lucha. La lucha por la democratización del estado chileno. Descentralizarlo de manera que las fuerzas vivas de la sociedad puedan organizadas y libremente participar en los designios de su destino y, en igual tiempo y espacio, comenzar la construcción de partidos comunales a partir de las organizaciones sociales comunales, en total independencia y autonomía de los partidos nacionales, de manera que permita dar paso a la coordinación de los diferentes partidos comunales de la región.